domingo, 4 de julio de 2010

EL EXORCISMO DE LEYNA AHNERT

Joaquín ahora cuenta con un nuevo maestro, el mismo que fue conocido como "Ungido". El prisionero secular liberado después de una agonía por más de veinte centurias, también ha sido el jefe de los Igigi, los primeros seres en la tierra que se amotinaran en contra de la injusticia de sus creadores. Su nombre fue borrado de la historia para evitar así una nueva rebelión. "El ungido" revela nuevas cosas acerca de la realidad que subyace en el mundo pero el secreto más grande estaría por descubrirse. También le ha hablado de Nibiru y de como el asentamiento secreto del planeta está causando la mayoría de desastres en la tierra. Bajo el aspecto de Samuel, un vagabundo de París juntos caminan por las gélidas calles de un distrito rumbo a los valles de la ciudad luz, el motivo por el cual se dirigen a la cabaña de un campesino de nombre Moses aun se desconoce. Samuel habla de antiguos espíritus atrapados en cuerpos mortales, algunas de las hijas del Lilith, que al igual que sus hombres yacían atrapadas en los cuerpos de los terrestres padeciendo en carne el dolor y la agonía de la existencia. ¿A qué venían las palabras de su maestro? El rumor de una posesa, una joven había aparecido medio muerta en el pórtico de Moses luego de tan furiosa tormenta. Estaba en cama delirando, las cosas se habían salido de su curso. Una fuerza maligna se apoderó del lugar, millares de insectos salieron de su lecho, la habitación se llenó de raíces oscuras, la mujer que decía llamarse Leyna Ahnert hablaba en lenguas extrañas y de su boca salía una sustancia espesa y oscura. Samuel y Joaquín estaban frente a Leyna presenciando tan horripilantes actos. "Las lenguas incomprensibles o glossolalia, son las lenguas muertas de antiguos pueblos arrasados por las potestades al ser considerados por estas en subversión. El Lilim desea liberarse tanto como el Igigi o antiguo guerrero del Nibiru, de ahí su pavoroso manifiesto, no obstante ambos liberados del yugo tenemos el poder de exorcizar a nuestros hermanos de sus cuerpos por medio de "El Rito de Gadara"." Y así lo haría el maestro, se posó frente a la muchacha que no dejaba de lanzarle sus blasfemias, se colocó frente a ella mientras Joaquín miraba impasible. El maestro puso su mano sobre la frente de Leyna y pronunciando unas palabras el Lilim fue liberado de su alma para quedarse dentro del espíritu porque solo en esta dimensión, el demonio puede estar a gusto. De esa manera Leyna fue libre aunque dentro llevaba la sangre de un rebelde. "Esta mi querido hijo, es la manera para liberar a nuestros hermanos de su prisión de dolor y ahora tu tienes el poder de hacerlo porque es el don que te he otorgado." Desde ese día Leyna se convirtió en su discípulo y como tal incrementaría sus poderes y habilidades humanas mediante los llamados "ritos". También se enteraría de siniestros secretos, guardados por siglos al seno de la evolución y el progreso, Joaquín se enteraría de algo más aterrador, "Hubo un hombre que siempre estuvo interesado en ayudarte Joaquín y bien tu lo conoces por que también poblaba tus visiones tan extrañas. Te ayudó a escapar de los "obreros" de la santa sede, y sin su intervención tal vez no habrías podido liberarme del yugo eterno. Es él ahora y siempre quién ha liderado los ejércitos que pronto aniquilaran a toda la humanidad." Joaquín estaba pasmado ante esa revelación, su propio enemigo había liberado al ungido y la inevitable cuestión era ¿Por qué? "¡Es él, el mismo en su apariencia humana porque los annunaki dominan muy bien el "rito Proteus"! La historia lo conoce como el Yavé de los ejércitos, el verdadero enemigo del género humano."