miércoles, 1 de septiembre de 2010

EN LA BOCA DEL LOBO

En una mansión abandonada cerca a San Francisco se detectó el último rastro de una señal perdida del terrorista Alexei Wolfstone cuando este recibiera la llamada de Electra. Ambos entraron a aquel lúgubre sitio para encontrar pistas de su paradero pero solo hallaron ruinas de la antigua casa. Electra revisa los cuartos oscuros apuntando su Phantom Luger, una pistola silenciosa de gran poder con cartuchos elaborados de aquel raro metal llamado Eternium, el mismo que Karina Krupskaya había estado rastreando esos años. Apolo revisa las plantas inferiores empuñando su katana que también fue forjada con el metal increíble. No hay más que silencio y vacío, los terroristas debieron haberse llevado todo, pero Electra apenas lo vio venir, Karina la había atacado con su furia y la Phantom ahora está en el suelo, durante unos segundos forcejean y llegan a golpearse, ambas jóvenes fueron entrenadas por años en el arte del combate siendo poseedoras de una extraordinaria fuerza. Apolo aún no ha notado el percance pero más sombras lo atisban desde la oscuridad. Karina ha logrado someter a Electra, "Tú, bastarda francesita no eres rival para una rusa." "¡Loba Maldita! ¡No te saldrás con la tuya!Puedes decirle a tu desquiciado líder que pronto se irá al infierno." "Eso es lo que precisamente quiere Omega Crimson, desatar el caos y las llamas que destruirá este mundo donde solo reinan los bastardos como tú." Diciéndole esto Karina besó los labios de Electra mientras amenazaba con cortarle el cuello pero Electra apenas había usado una pequeña parte de su fuerza y entonces lanzó a su rival hacia la pared que se destrozaría por el golpe. "¿Que soy una bastarda? ¡Mira quién habla! solo sirves intereses vacíos, esos maniáticos te lavaron el cerebro, ahora prepárate para el dolor porque tendrás que decirme la verdad a como de lugar." "Aún no has vencido francesita bastarda, mira lo que tienes en el pecho." Dijo Karina abatida por el golpe y de hecho Electra tenía una aguja hipodérmica que le inyectaba un tranquilizante de rápido efecto, antes de que pudiera hacer algo se desplomó en el suelo. Apolo Intentó comunicarse con ella, definitivamente algo malo estaba sucediendo y justo cuando iba a subir las escaleras de la vieja mansión sintió la presencia de Charles Winter que intentó segarlo de un golpe con su Uzi pero él era más habil y de un tajo la arrancó el brazo, "¡Maldito negro!¡Haz algo Alexei! ¡Ese negro de mierda me arrancó el brazo de cuajo!" En ese momento de confusión un disparo ensordecedor vino de la oscuridad segando el silencio de aquella noche, la mano de Apolo sangró profusamente y la espada se había caído al suelo, solo una ojiva podía ocasionar tal daño, ciertamente el disparo venía de la antigua Flintock que Jacobo Carnot llevaba como un símbolo de los revolucionarios de antaño. "¡Que confiados sois! nada me ha costado abatirte "humono" insignificante." "Buen trabajo Jacobo." La profunda voz de barón Wolfklauebergh emergió de las sombras "Veo que nuestros astutos zorros no son más que unas débiles y tontas musarañas." Apolo estaba de rodillas tratando de contener el dolor, Alexei levantó la espada del suelo. "¡Pero que tenemos aquí! Una espada japonesa forjada con el oro de los dioses. Eternium, el unico metal que a milimetros de la capa puede cortar hasta el acero mismo. Me pregunto a cual de mis hermanos asesinaron para fabricarla, porque de hecho ese ha sido el negocio de Alexei Sovietsky durante todos estos siglos, ese maldito judío procreador de sufrimiento. Sus armas se forjan a costa del hambre de los miserables para alimentar el mundo con el odio y dolor de inocentes. Pero debes saber una cosa Apolo, ¡"humono" despreciable!, eso no será por siempre pues nuestros negocios son más grandes y nuestra causa justa. Ustedes los que sirven a los despreciables Elohim deben abrir los ojos y mirar que este mundo muy pronto se irá al infierno con todos ellos juntos porque pronto seré yo quién gobierne esta tierra de déspotas y tiranos." Alexei comenzó a pisar la adolorida mano de Apolo. "¡Déjame a ese negro miserable!, ¡me encargaré de que sufra el resto de su miserable vida!" "¡No lloriquees más Charles que dejar un brazo es menos importante que perder la cabeza! necesitamos vivo a este patético simio para la siguiente fase del plan, de seguro ahora mismo vendrá un escuadrón a salvarlos y entonces tendremos oportunidad. Traigan a la gatica, es hora de darle mi regalito especial." Carnot fue por Electra que yacía dormida por los tranquilizantes, luego fue atada con cadenas a una pared, Alexei se acercó a ella y haciendo brotar de su palma un extraño parásito oscuro que pronto se metería entre la boca de aquella mujer para alcanzar su cerebro. "Este mi pequeña, es un regalo de mi parte para tu maldito padre que no hace más que esconderse como la vil cucaracha que es." y entonces tomando la katana de Apolo segó su brazo y ella despertaría gritando de dolor. "Este es mi regalo para ti, a ver que haces con un cuerpo mutilado." Apolo se incorporó para defenderla pero Alexei era más fuerte y lo abatió de un solo golpe quedando a merced de ellos.