"El objetivo está en la mira señor. Cambio" Dice uno de los agentes especiales que tras su rifle observa silenciosamente entre las frondas de un bosque al hombre que corta leña de los arboles cerca a su cabaña. "El área está rodeada. Esperamos ordenes del comando.Cambio." habla el oficial en jefe.
A unos kilómetros de allí en lo cuarteles generales de NeuroPharm en Hannover, el comandante de las fuerzas especiales Karl Von Mausser dirige al escuadrón de la policía más grande de Alemania en la operación para capturar al asesino que se le atribuyen el asesinato de jóvenes mujeres por toda la Unión Europea. El mismo Kurt Eichman ha pedido a las fuerzas que trabajen desde allí, después de todo es uno de los hombres más influyentes del planeta, por eso de trabajar para el club de "los 24" y la captura de su antiguo acólito es prioritaria para la investigación, aunque eso de plano lo ignore el comandante.
Algo ha impresionado a los policías, el sospechoso solo utiliza sus puños para destrozar los arboles, no es desde luego cualquier persona, su fuerza es realmente descomunal y entonces ven que aquel hombre barbado tiene en su cuerpo cientos de extrañas cicatrices. "El objetivo ha entrado a la cabaña. Es hora de que el grupo Alfa rodee el lugar.Cambio." "Esto será pan comido." comenta uno de los policías. En NeuroPharm a través de una pantalla satelital Mausser vigila los movimientos de la operación, "Solo una tecnología así es usada para rescatar a los presidentes en caso de ser rehenes de algún grupo terrorista." le dice el comandante a Ornella Malatesta quién observa con atención al lado de su jefe. Los oficiales rodean la casa mientras otros esperan agazapados en el bosque, en cuestión de minutos atraparan a Thomas Manson para llevarlo de vuelta a Hannover donde será condenado por el secuestro y desaparición de más de una veintena de mujeres en los últimos meses pero algo no está bien. Uno de los policías ha entrado sigilosamente a la oscura y fétida cabaña sin notar que en un extremo Manson le apunta a la cabeza con un rifle,luego se escucharía el disparo. El oficial cayó como un fardo. En solo unos segundos Manson estaba encima de los hombres a los que abatía solo con sus puños. "¿Qué sucede grupo Alfa? ¡Respondan!" El oficial en jefe solo escuchó los gritos de sus subalternos, uno de ellos comenzó a disparar. "¡Algo está sucediendo allá adentro! ¡Grupo beta desplieguen!" "Es hora de cazar al bandido." Una granada había sido arrojada accidentalmente por el oficial moribundo y la explosión destrozaría la puerta donde aun estaba la chica secuestrada en la cabaña,ella intentaría escapar al bosque muy aturdida, Manson que ya había dado muerte a varios policías fue tras ella. "¿Qué sucede comandante? creí decirle que la prioridad era traer con vida al asesino." Mausser estaba pasmado. "¡No puedo creerlo! ¡Ese criminal acaba de asesinar a la mitad de mi escuadrón!" El resto de las fuerzas y el oficial en jefe vieron impotentes como el super asesino estrangulaba sin piedad a aquella mujer. Había fuego en sus ojos,sin duda alguna parecía estar poseído por alguna oscura fuerza.Con semejante situación el oficial en jefe no esperaría la orden del comandante para abrir fuego contra esa maquina de guerra. "¡Maldita sea Mausser! ¡te advertí que no abrieran fuego contra él." "¡Mis hombres acaban de morir Kurt! ¿Por qué insiste en mentirme? ¿Por qué no me dice de una buena vez quién demonios es ese sujeto?" "Su deber es cumplir ordenes, no hacer preguntas,¿La radio aun sigue abierta? intentaré comunicarme con ese desquiciado." Kurt tomó el comunicador para hablarle al asesino. "¿Thomas me escuchas?habla Eichmann. Si no regresas al laboratorio no podremos ayudarte." Thomas se acercó al vehículo donde estaba la sala de control,allí había una pantalla donde pudo ver a su antiguo jefe. "¡Maldito Kurt! ¡Sabía que estaba detrás de esto! pero le advierto que jamás lograra atraparme." "Déjate de estupideces, entiende que si no sigues el tratamiento esa fuerza terminará destruyéndote." "No es más que un hipócrita, desde que me convirtió en este terrible asesino dejé de sentir aprecio por cualquier cosa.Si es verdad que el fotón negro desencadena esta increíble fuerza en mí lo mejor será esperar a que me destruya." "No voy a permitir que trunques años de investigación Thomas.Recuerda que tenemos un trato, fuiste tu quien se ofreció para el experimento y si no quieres venir por las buenas tendré que usar la fuerza." Kurt tomó por el cuello a la doctora Malatesta y le apuntó una pistola en su pecho."¡ Déjame! ¡Acaso perdiste la cabeza Kurt" "¿Ves esto miserable? ¡Si no regresas ahora mismo mandaré a esta criatura al otro mundo!" "¡No eres más que un maldito nazi! Todos estos años tu laboratorio no ha hecho más que sembrar miseria y muerte en el mundo.Cuando me enteré que eras el principal fabricante de virus letales pandémicos llegué a aceptarlo pues de otra forma no se hubiera podido alcanzar los avances científicos y el progreso que hoy tenemos, pero tu idea de hacer de los hombres maquinas de guerra sin corazón es algo que no puedo tolerar." "Veamos si tampoco toleraras la muerte de esta perra desagradecida." "¡Maldito seas Kurt, Traicionero de mierda!"gritó Ornella antes de recibir un disparo en uno de sus senos,lo que causaría la ira inmediata de Thomas que con su puño rompió la pantalla. "¡Vas a pagarlo maldito! ¡Ahora mismo iré a destruirte!"Thomas sefue en la camioneta de la policía rumbo a los cuarteles de NeuroPharm ante la intriga del comandante Mausser y la expectativa de Eichmann. "Aveces mi estimado jefe, es necesario la muerte de unos cuantos para salvar la vida de varios miles." Kurt se fue de su despacho dejando atrás a la malherida Ornella.
ADVERTENCIA:Esta historia puede herir a algunos sectores. Lo divulgado en este blog pertenece a la ficción. Cualquier parecido con la realidad será coincidencial.
lunes, 30 de agosto de 2010
sábado, 28 de agosto de 2010
LA HISTORIA DEL BARÓN WOLFKLAUEBERGH
Joaquín estaba desconcertado. Las palabras de Jonás eran lo suficientemente creíbles, pues la idea de un cristo que aún padecía los horrores de la crucifixión en el calvario era algo que no solo afianzaba su fe sino que también explicaba el origen de sus visiones. Pero esta aterradora verdad resultaba ser menos que la raíz de un siniestro árbol de mentiras que extendía sus ramas en el mundo. Al final el joven sacerdote terminó cediendo a la voluntad del misterioso demonio para ser instruido en un riguroso entrenamiento, por cierto nada fácil. “la energía oscura es una manifestación oculta y misteriosa porque subyace en los núcleos de cada sub partícula. La antigua y verdadera cábala se hizo para revelar su existencia y origen. Solo los Elohim y sus bastardos dominan esta fuente de poder que ni la simple ciencia humana puede medir. La energía oscura puede desencadenar flujos atómicos verdaderamente colosales, en un ritmo de permanencia constante puede alimentar cualquier célula de poder durante siglos.Tienela virtud de distender los potentes enlaces atómicosenviándolos a un nivel donde su peso y masa desaparecen pero conservan su estructura y forma, también tiene la habilidad de comprimir los cuerpos y solventarlos en ambientes carentes de cualquier tipo de radiación o fuente luminosa y además brinda en los débiles cuerpos de los humanos la capacidad de regenerar cualquier tejido y transformarlo. Un humano en condiciones normales no podría controlar esa fuerza, simplemente la energía oscura lo destrozaría pero un Nephilim con el saber necesario puede hacerlo. Pero es un poder que no brotará por si solo. Para que un musculo libere toda su fuerza debe ejercitarse constantemente hasta hacerse resistente. Solo el dolor y la perseverancia pueden liberar esa energía que está dentro de tu alma Nephilim.” mientras Jonás iba explicando al pupilo la forma de controlar su cuerpo demoniaco, cientos de imágenes inundarían su insondable alma.
En la Rusia zarista un príncipe de origen alemán iba a ser el futuro heredero del trono, su nombre Fiodoro, hijo del gran zar pedro y la emperatriz prusiana Hilda pero detrás del titulo estaba un oscuro familiar que sería el tercer y último en la cadena de sucesión.Su nombre era Iván, primo del heredero y en su grado, legitimo noble ruso. Cuando Fiodoro se hizo soberano de Rusia esposó a Etelvina, una noble también del imperio germano, lo que abrumó a muchos, en especial a Iván por que iban a ser gobernados por prusianos. Pasaron algunos años y fruto de su unión nacieron tres varones y una mujer, el mayor era Nicolás, le seguían su hermana catalina, Piotr y Alexei el más joven de todos. Junto a ellos los acompañaba como el consejero real el ambicioso Iván que logró seducir a la zarina Etelvina con ayuda de una cortesana de nombre helena. Etelvina se enamoró de Iván más por el descuido de su incauto primo y entonces juntos planearon asesinarlo aunque la zarina pediría que se preservara la vida de sus hijos. En una noche cuando fue servida la cena, guardias controlados bajo el influjo de Iván y la cortesana Helena entraron a la sala y asesinaron de formabrutal al zar y sus tres hijos mayores. Etelvina logró salvar la vida de Alexei que en ese instante se encontraba fuera de palacio y mientras Iván se regodeaba ante la sangre que bañó el salón real, Alexei huyó hacia las frías estepas rusas, ayudado por uno de los hombres de confianza del zar pedro. Durante días vagaron cerca a las cadenas montañosas de Prusia donde serían acogidos por familiares de Etelvina pero en el cruento viaje, el custodio del pequeño Alexei perecería de friodejándolo a merced del inclemente tiempo. Cerca a una gran montaña, una manada de lobos se acercaron al niño moribundo para devorarlo pero una de las hembras alfa lo salvó de muerte espantosa. Durante días la loba amamantó al pequeño Alexei quien en ese entonces tendría unos cinco años. Un tiempo después un extraño monje que se cubría enteramente con sus hábitos lo salvaría de vivir como bestia salvaje. Los lobos rodearon a aquel misterioso para atacarlo pero uno a uno iban cayendo abatidos por su increíble fuerza, al final solo quedarían la hembra alfa y el pequeño Alexei que compartía comportamientos tanto de animal como de ser humano. La loba se abalanzó sobre el monje al que solo le bastó un golpe para destrozarla, Alexeigruñía con lagrimas en los ojos tratando de defender a su madre putativa y fue cuando el monje pudo ver en los ojos de ese chiquillo, el alma rebelde de un Nephilim,también sentiría la fuerza de un espíritu excepcional y entonces decidió adoptarlo para someterlo a un duro entrenamiento. Jonás le decía al joven Alexei que aún si sus hermanos vivieran estaría solo por que de ninguna manera pertenecía a este mundo. No obstante sentimientos puramente humanos brotaban de su alma cada vez que hablaba de ese terrible momento en que vio morir a su hermana catalina a manos del depravado Iván. Jonás, el misterioso monje sin rostro aprovechó esa sed de venganza para enseñar todos los secretos del poder que subyacía dentro de él. Viviendo entre las gélidas montañas Alexei llevó durante toda su juventud una vida ascética bajo la terrible tutoría de Jonás pero todo esto serviría para que recuperara su esencia y conociera las mentiras que tejen este mundo. Siendo joven cobró por fin su venganza, destrozando el cuerpo de Iván con sus propias manos, a su madre Etelvina le diría en palabras aun más frías que la muerte, “Madre, traicionaste a nuestro padre y le entregaste la vida de tus hijos a ese bastardo.” Y durante décadas Alexei Romanov gobernó la corte de los zares para luego hacerse el Barón de Wolfklauebergh viviendo en su castillo de Felberg. Antes de que viera el rostro de su maestro, el monje Jonás, el demonio que aún conservaba sus imponentes cuernos que no son más que extensiones del Eternium, el metal que le da el poder para conservar su energía y elaborar terribles armas que sirven para destruir a otros como él, Alexei Wolfklauebergh descubrió que las grande familias rusas estaban pútridas y entonces organizó a un grupo para derrocar a los zares estableciendo un nuevo orden en Rusia. El barón que ahora gozaba de riqueza y el poder de un Nephilim ha estado desde entonces usando todas sus increíbles agilidades para impulsar la revolución que liberará a los oprimidos por siempre. Desde hace siglos, Alexei jamás volvió a saber de su maestro, el mismo que le ayudara a descubrir su verdadera esencia. Estos y muchos más recuerdos giraban en torno a Jonás que veía en su nuevo discípulo la nueva sangre, la posibilidad de hacer un nuevo reino donde sus hermanos pudieran vivir libres.
La idea de convertirse en una maquina de muerte era algo que consternaba a Joaquín, un hombre que había dedicado su vida a la búsqueda de la paz y el amor a los más necesitados, no obstante la imagen del destrozado pueblo de Kigali y la inaceptable indiferencia del vaticano ante tales hechos era algo que lo indignaba, la corrupción de la iglesia, la tergiversación del evangelio y la perversión de los sacerdotes, todos estos eran hacederos motivos para despertar su ira, pero lejos de esto le obsesionaba la idea de salvar al Cristo que aún estaría crucificado en algún lugar de la tierra. También existía cierto temor hacia el terrible Jonás, un ser de grandes conocimientos que al igual que muchos otros había vagado sobre la tierra durante miles de años, por eso la verdad debía ser engullida poco a poco.
Pasados unos meses nada se sabía del sacerdote. Los miembros del Opus Dei habían perdido su rastro pero eso parte de los conocimientos que había recibido de Jonás, también había aprendido a controlar su fuerza y por ende, su poder sobrepasaba al de un humano normal pero lo que aún no aprendía era usar esas mortíferas armas, las negras raíces con el cortante Eternium que brotaban como estigmas de su cuerpo, por ahora Joaquín Torres ignoraría quién era realmente.
En la Rusia zarista un príncipe de origen alemán iba a ser el futuro heredero del trono, su nombre Fiodoro, hijo del gran zar pedro y la emperatriz prusiana Hilda pero detrás del titulo estaba un oscuro familiar que sería el tercer y último en la cadena de sucesión.Su nombre era Iván, primo del heredero y en su grado, legitimo noble ruso. Cuando Fiodoro se hizo soberano de Rusia esposó a Etelvina, una noble también del imperio germano, lo que abrumó a muchos, en especial a Iván por que iban a ser gobernados por prusianos. Pasaron algunos años y fruto de su unión nacieron tres varones y una mujer, el mayor era Nicolás, le seguían su hermana catalina, Piotr y Alexei el más joven de todos. Junto a ellos los acompañaba como el consejero real el ambicioso Iván que logró seducir a la zarina Etelvina con ayuda de una cortesana de nombre helena. Etelvina se enamoró de Iván más por el descuido de su incauto primo y entonces juntos planearon asesinarlo aunque la zarina pediría que se preservara la vida de sus hijos. En una noche cuando fue servida la cena, guardias controlados bajo el influjo de Iván y la cortesana Helena entraron a la sala y asesinaron de formabrutal al zar y sus tres hijos mayores. Etelvina logró salvar la vida de Alexei que en ese instante se encontraba fuera de palacio y mientras Iván se regodeaba ante la sangre que bañó el salón real, Alexei huyó hacia las frías estepas rusas, ayudado por uno de los hombres de confianza del zar pedro. Durante días vagaron cerca a las cadenas montañosas de Prusia donde serían acogidos por familiares de Etelvina pero en el cruento viaje, el custodio del pequeño Alexei perecería de friodejándolo a merced del inclemente tiempo. Cerca a una gran montaña, una manada de lobos se acercaron al niño moribundo para devorarlo pero una de las hembras alfa lo salvó de muerte espantosa. Durante días la loba amamantó al pequeño Alexei quien en ese entonces tendría unos cinco años. Un tiempo después un extraño monje que se cubría enteramente con sus hábitos lo salvaría de vivir como bestia salvaje. Los lobos rodearon a aquel misterioso para atacarlo pero uno a uno iban cayendo abatidos por su increíble fuerza, al final solo quedarían la hembra alfa y el pequeño Alexei que compartía comportamientos tanto de animal como de ser humano. La loba se abalanzó sobre el monje al que solo le bastó un golpe para destrozarla, Alexeigruñía con lagrimas en los ojos tratando de defender a su madre putativa y fue cuando el monje pudo ver en los ojos de ese chiquillo, el alma rebelde de un Nephilim,también sentiría la fuerza de un espíritu excepcional y entonces decidió adoptarlo para someterlo a un duro entrenamiento. Jonás le decía al joven Alexei que aún si sus hermanos vivieran estaría solo por que de ninguna manera pertenecía a este mundo. No obstante sentimientos puramente humanos brotaban de su alma cada vez que hablaba de ese terrible momento en que vio morir a su hermana catalina a manos del depravado Iván. Jonás, el misterioso monje sin rostro aprovechó esa sed de venganza para enseñar todos los secretos del poder que subyacía dentro de él. Viviendo entre las gélidas montañas Alexei llevó durante toda su juventud una vida ascética bajo la terrible tutoría de Jonás pero todo esto serviría para que recuperara su esencia y conociera las mentiras que tejen este mundo. Siendo joven cobró por fin su venganza, destrozando el cuerpo de Iván con sus propias manos, a su madre Etelvina le diría en palabras aun más frías que la muerte, “Madre, traicionaste a nuestro padre y le entregaste la vida de tus hijos a ese bastardo.” Y durante décadas Alexei Romanov gobernó la corte de los zares para luego hacerse el Barón de Wolfklauebergh viviendo en su castillo de Felberg. Antes de que viera el rostro de su maestro, el monje Jonás, el demonio que aún conservaba sus imponentes cuernos que no son más que extensiones del Eternium, el metal que le da el poder para conservar su energía y elaborar terribles armas que sirven para destruir a otros como él, Alexei Wolfklauebergh descubrió que las grande familias rusas estaban pútridas y entonces organizó a un grupo para derrocar a los zares estableciendo un nuevo orden en Rusia. El barón que ahora gozaba de riqueza y el poder de un Nephilim ha estado desde entonces usando todas sus increíbles agilidades para impulsar la revolución que liberará a los oprimidos por siempre. Desde hace siglos, Alexei jamás volvió a saber de su maestro, el mismo que le ayudara a descubrir su verdadera esencia. Estos y muchos más recuerdos giraban en torno a Jonás que veía en su nuevo discípulo la nueva sangre, la posibilidad de hacer un nuevo reino donde sus hermanos pudieran vivir libres.
La idea de convertirse en una maquina de muerte era algo que consternaba a Joaquín, un hombre que había dedicado su vida a la búsqueda de la paz y el amor a los más necesitados, no obstante la imagen del destrozado pueblo de Kigali y la inaceptable indiferencia del vaticano ante tales hechos era algo que lo indignaba, la corrupción de la iglesia, la tergiversación del evangelio y la perversión de los sacerdotes, todos estos eran hacederos motivos para despertar su ira, pero lejos de esto le obsesionaba la idea de salvar al Cristo que aún estaría crucificado en algún lugar de la tierra. También existía cierto temor hacia el terrible Jonás, un ser de grandes conocimientos que al igual que muchos otros había vagado sobre la tierra durante miles de años, por eso la verdad debía ser engullida poco a poco.
Pasados unos meses nada se sabía del sacerdote. Los miembros del Opus Dei habían perdido su rastro pero eso parte de los conocimientos que había recibido de Jonás, también había aprendido a controlar su fuerza y por ende, su poder sobrepasaba al de un humano normal pero lo que aún no aprendía era usar esas mortíferas armas, las negras raíces con el cortante Eternium que brotaban como estigmas de su cuerpo, por ahora Joaquín Torres ignoraría quién era realmente.
viernes, 27 de agosto de 2010
GOLPE A LOS TERRORISTAS
Desde hace horas no han recibido señal alguna sobre la incursión. Es el momento en que Alexei Sovietsky da la orden a sus soldados de entrar a la mansión abandonada. Si Electra y Apolo son rehenes de Omega Crimson deberan ser cautelosos, no obstante la prioridad es acabar con el líder terrorista Alexei Wolfstone y para eso las maquinas de guerra de Sovietsky están entrenadas. Es de noche y las penumbras envuelven aquel viejo edificio, hay un gran silencio y también se respira el hedor de muerte pero los hombres se apresuran a rodear el edificio. Cuando el barón Wolfklauebergh percibió la llegada de Alexei decidió no enfrentarlo y entonces huyó junto a Karina dejando a Jacob Carnot y Charles Winter al lado de los rehenes. Si el barón hubiera decidido enfrentar al escuadrón los habría derrotado fácilmente pero era parte de su estrategia abandonar la mansión. Uno de los soldados de Sovietsky logró atisbar a Winter en los pasillos custodiando el edificio. Estaba malherido pero con su brazo sostenía la sub ametralladora y un control remoto que de seguro activaría los explosivos muy similares a los que usó para destruir la iglesia de Saint Patrick. El soldado sin ningún escrúpulo apuntó su rifle en la cabeza de Charles y luego de escucharse un disparo, él caería pesadamente sobre el suelo para jamás levantarse y justamente cuando Carnot iba a ver que sucedía el escuadrón lo tomó por sorpresa. Carnot disparó su flintock con esas balas devastator destrozando a varios de ellos mientras gritaba frenético y cuando ya se le habían agotado las municiones comenzó a golpearlos con su increíble fuerza, “¡No son más que unas bestias sin alma! ¡Nunca podrán acabar conmigo pues soy el general que liberará por siempre a la Nación Negra! ¡Larga vida al barón Wolfklauebergh! ¡Larga vida a Omega Crimson!” Carnot parecía haber perdido la razón y mientras los soldados lo sometían, él reía a carcajadas. En ese instante el imponente Alexei Sovietsky entró en ese lugar viendo el cadáver de Apolo tirado en el suelo y a Electra, aún inconciente atada en la pared. “¿Qué le han hecho a mi pequeña? ¡Esos malnacidos le quitaron un brazo!” Luego, con indignación se acercó al demente Jacob que era sostenido por los soldados, “Dime una cosa camarada, ¿De verdad crees que liberarás a los tuyos destruyendo la vida de personas inocentes?” y entonces Sovietsky con su mano atravesó el pecho de Carnot para asir su corazón. “¡Estás muerto Alexei o debería decir “Yehoshúa”! Tal vez nos hayas atrapado pero no podrás vencer a Wolfklauebergh. Él mismo acabó con todos esos gusanos malditos. “Los 24” ahora son solo 12 y nosotros no descansaremos hasta acabar con todos ustedes.” “¡Eso es algo admirable! No obstante debes saber que los hombres poderosos vienen y van en esta tierra, pero el verdadero poder siempre estará en uno solo. ¡Omega Crimson no ha logrado intimidarme Carnot! Mientras ustedes sigan sometidos y la espada de Habacuc se encuentre a salvo en nuestras manos, nada podrán hacer los bastardos como tú.” Alexei apretó el corazón del terrorista. “Dime una cosa ¿Sabes que sucederá si te arrancó el corazón de cuajo?” Carnot rió sarcásticamente. “¡Tienes razón Yehoshúa! ¡El poder siempre estará en manos de uno y desde luego no será en las tuyas! A pesar de eso Alexei no segó la vida de Jacob pero si absorbió parte de su energía debilitándolo considerablemente. “Podrá sernos útil para hallar a los otros terroristas. Tomen la espada de Apolo y destruyan este lugar, es hora de irnos.” Alexei tomó en sus brazos a su hija que aun respiraba y luego desapareció entre las sombras antes de que ese lugar fuera arrasado totalmente por sus hombres.
jueves, 26 de agosto de 2010
EL SER VERDADERO
El gélido y colosal edificio de los laboratorios de NeuroPharm se alzaba frente a Thomas Manson esa noche en la que se desató una cruel tormenta sobre Hannover y en sus ojos había fuego que podía calcinarlo todo. Era extraño, pero los vigilantes no estaban en la portería. Las salas se teñían de oscuridad y el silencio llenaba los laboratorios y demás pisos, solo podían percibirse las diminutas gotas de agua estrellárse con violencia sobre los cristales blindados, incluso los niveles de mayor seguridad estaban accesibles, algo nada habitual. No obstante Thomas Manson entró como si nada, su alma perdida se calcinaba en extraños sentimientos, por un lado sentía la necesidad de salvar a Ornella de las garras de su cruel jefe, por otro un fuego indecible que lo empujaba a cometer actos de violencia desmedida, en su mente vagaba la idea de ser un cruel mercenario, una máquina de guerra creada por ese malévolo genio tan misterioso como sus propósitos nada diáfanos. También los recuerdos que venían a su cabeza en una vorágine de sensaciones que llegaban a mezclarse a tal punto que era difícil saber de quien se trataba realmente. Al final del edificio llegó hacia un despacho que también había sido tragado por las sombras y el silencio, afuera se sentía el olor a aséptico pero era también un olor a muerte. En vano gritó el nombre de Ornella pero solo le respondieron los ecos ahogados de su propia voz, Thomas comenzó a destrozar las paredes con su soberbia fuerza, intentando que entrara la luz de la noche que ahora abría paso a una luna de luz hiriente, era el momento preciso para su transformación, para conocer por fin su autentico ser. Finalmente una voz metalizada y profunda se escucharía en un rincón del despacho. “¡Mi más apreciado pupilo! ¡La joya de estos duros tiempos, que he logrado pulir pese a su dureza! ¡Thomas! ¡Thomas! Te iba a ser participe de esta naciente era, pero tu orgullo y demás débiles sentires te han empujado a una desavenida locura.” “¿De qué estás hablando? ¡Fuiste tu quien me llevó a esta demencia! ¡Tú y tus despreciables ambiciones, tu deseo de hacerte poderoso a costa del sufrimiento de los demás! ¡Tú y tu infinito desprecio por la naturaleza humana! ¡Solo mírate! ¡Ese ojo oscuro que dices haber perdido en la guerra y esa horrenda cicatriz que sutura tu alma podrida! ¡No eres más que un monstruo!” “¿Hablas de naturaleza humana? ¿Qué sabe el hombre de su propia naturaleza cuando desconoce su verdadero origen? Ustedes lo “humonos” nada saben, lo poco que aprendieron lo supieron por nosotros, los grandes genios de la historia que no hicimos otra cosa que prolongarles la existencia.” “Son solo las palabras de un hombre que se atrevió a cosechar las peores epidemias del mundo para hacerse al poder y sus desastrosos deseos. Tú Kurt Eichmann pudiste arrebatar mi alma como el alma de aquellos otros hombres, pero mis ojos aun pueden ver la bestia repulsiva que eres.” “Tal vez si abrieras realmente tus ojos y vieras el ser esplendoroso en que te he convertido entenderías mejor mis propósitos.” “¿Cuáles propósitos? ¿El de transformar a los hombres en una raza de máquinas asesinas? ¡Qué interés puede haber en causar desolación en una tierra podrida por seres como tu!” Kurt iría caminando en su dirección pese a que frente suyo estaba un súper asesino de fuerza inhumana que él mismo habría creado, sin duda no tendría oportunidad contra aquel alma joven y rebelde, ese discípulo que ahora lo sobrepasaba en dotes. Cuando hubo emergido de esas sombras Thomas por fin entendió que esta sería su confrontación final.
“Hay algo que debes saber antes de enviarte al eterno seno de la muerte. El dolor puede ser un lastimero camino a la espiritualidad pero es más que eso. Nunca me interesó hallar el magma oscuro, eso a lo que ustedes los científicos llaman “Fotón Negro”, porque desde tiempos inmemoriales nosotros ya lo manipulábamos. ¡Nuestros cuerpos están hechos de él! ¡El magma oscuro! ¡Incluso tu débil cuerpo humano Thomas! Cuando te conocí supe desde aquel instante que eras uno de los nuestros, por eso mi anhelo fue compartir esta nueva era de esplendor para nosotros, anhelo que has roto por tu débil carácter humano.” Thomas estaba perplejo por que le costaba entender a que se refería con eso de pertenecer a uno de ellos. “Pero ahí algo más que debes saber. El dolor puede purificar el débil halo humano, llevarlo por la senda de la rectitud. Si nosotros no sembráramos el dolor en este pobre mundo el destino del hombre habría sido nefasto; pero la verdadera razón del por qué el dolor esta ahí es para alimentar a los dioses. Sin él, ellos no tendrían el gran poder del que hoy gozan. ¡Avivar el dolor humano es atizar el alma de los dioses! ¿Acaso olvidaste que tú, la doctora Ornella y Kenishiro trabajaron durante todo este tiempo en búsqueda del fotón negro? ¿Acaso olvidaste las almas que torturamos para que de ellas brotase, ignorando que es la ambrosía de los grandes genios? Por siglos he vagado sobre la tierra cuidando de que el divino alimento nunca se acabe, ese ha sido mi oficio desde interminables siglos. Aunque no lo creas Thomas, soy yo el esclavo de estos dioses perversos para los cuales no soy más que el servil que lleva a sus bocas el alimento, pero te digo que pronto esto acabará.” Por un momento Thomas comenzó a sentir impulsos irrefrenables de matar y sus ojos comenzarían a tornarse tan oscuros. “¡Cállate! ¡No quiero escuchar más tus patrañas demenciales! ¡Dime que has hecho con Ornella!” “¿Vienes por la perrita?, la pobre ahora sufre por tu orgullo, ¿Acaso las criaturas como tu no se cansan de herir a los demás bajo tal sentimiento?”
Y entonces Thomas calcinado por sus palabras se abalanzó sobre su cuerpo proyectándolo hacia la pared. Allá quedaría Kurt abatido, en ese silencio y la oscuridad que comenzaba a desbrozar sobre el despacho. Ahora Thomas se preguntaba antes de enceguecer por completo, si había matado a su maestro, pero el corazón de Kurt aún latía. “Es… es esa la fuerza que esperaba hallar en ti, la fuerza de un obrero annunaki, no obstante preciso saber si es ese tu límite.” “¿Pero que ha sucedido con ese aparato con el que solías someter a tus cobayas? ¡Sin él no eres más que un anciano patético! ¡Ahora dime que has hecho con Ornella!” Thomas lanzó por los aires el maltrecho cuerpo de Kurt impactándolo en las paredes, pero él era el hombre fuerte que aseguraba haberse bañado en siglos. “¿Ornella?, al parecer olvidaste que fui yo quien la salve de haber ido a prisión por trabajar para el desarrollo de la variante del ántrax. Ella al igual que tú traicionaría mi confianza y por eso ahora está donde siempre debió hacerlo.” Kurt sangraba profusamente por la boca con las entrañas reventadas solo para sufrir nuevamente el embate de su pupilo. “¡El dolor Kurt! ¡Es lo único que puede alimentar tu podrida alma!” Mientras Thomas golpeaba brutalmente a su antiguo jefe su cuerpo comenzaría a sufrir la metamorfosis, la piel comenzó a resquebrajarse supurando sangre a raudales, Thomas cayó en el suelo retorciéndose de dolor. “¿Qué me está pasando? ¡Maldito Kurt! ¡Volviste a usar los fármacos!” Kurt en una extraña agonía se incorporó para ver la metamorfosis por la cual había esperado durante tanto tiempo, por fin todos esos años de trabajo parecían dar fruto. Poco a poco el cuerpo humano de Thomas se fue consumando para dar origen a una nueva criatura, un portentoso ser que superaba al hombre en todos sus aspectos. “Esta, es la nueva criatura que eres. Regocíjate de tu génesis, contempla ahora el ser de poder infinito en el que te has transformado. Esta Thomas, es tu verdadera esencia, el verdadero yo que yacía atrapado dentro de tu alma humana, ya es hora de que comprendas el significado de esta transformación que también representa el significado de mi lucha.” “Thomas se miró en el lustroso metal de un disco solar egipcio que estaba cerca al escritorio del despacho. Su cuerpo tenía la piel oscura y lustrosa, constituida por fibras y fibras de poderosos músculos, en su rostro solo sobresalían sus ojos que destellaban una luz muy penetrante y de su cabeza unos portentosos cuernos se desprendían brillando como el metal más pulido. Thomas se había quedado inmóvil, contemplando su nuevo cuerpo no obstante el deseo de asesinar a Kurt se mantenía latente y mientras este lo admiraba desde un extremo, Thomas se lanzó sobre él para asestar un golpe mortal pero antes de que pudiera alcanzarlo con una velocidad extraordinaria Kurt se había inmerso en su propia sombra. Ahora solo estaba el insoportable silencio, aquel monstruo intentó descubrir a donde había ido pero antes de hacerlo, Kurt estaba tras él, tan cerca como para asestar el golpe final pero cuando Thomas fue a atacarlo Kurt ya había atravesado su torso con una espada que le salía del brazo. “Lo siento mucho amigo mío, pero es el destino que has elegido. Solo eras el medio para observar que tan grande es el poder en los seres como tú y ahora bien veo que el Mered Hinom es algo que no debe subestimarse.” Poco a poco Thomas en su nueva figura agonizaba lentamente y justo cuando ya amanecía dejaba este mundo, transformado en alguien quen nunca se imaginó ser.
“Hay algo que debes saber antes de enviarte al eterno seno de la muerte. El dolor puede ser un lastimero camino a la espiritualidad pero es más que eso. Nunca me interesó hallar el magma oscuro, eso a lo que ustedes los científicos llaman “Fotón Negro”, porque desde tiempos inmemoriales nosotros ya lo manipulábamos. ¡Nuestros cuerpos están hechos de él! ¡El magma oscuro! ¡Incluso tu débil cuerpo humano Thomas! Cuando te conocí supe desde aquel instante que eras uno de los nuestros, por eso mi anhelo fue compartir esta nueva era de esplendor para nosotros, anhelo que has roto por tu débil carácter humano.” Thomas estaba perplejo por que le costaba entender a que se refería con eso de pertenecer a uno de ellos. “Pero ahí algo más que debes saber. El dolor puede purificar el débil halo humano, llevarlo por la senda de la rectitud. Si nosotros no sembráramos el dolor en este pobre mundo el destino del hombre habría sido nefasto; pero la verdadera razón del por qué el dolor esta ahí es para alimentar a los dioses. Sin él, ellos no tendrían el gran poder del que hoy gozan. ¡Avivar el dolor humano es atizar el alma de los dioses! ¿Acaso olvidaste que tú, la doctora Ornella y Kenishiro trabajaron durante todo este tiempo en búsqueda del fotón negro? ¿Acaso olvidaste las almas que torturamos para que de ellas brotase, ignorando que es la ambrosía de los grandes genios? Por siglos he vagado sobre la tierra cuidando de que el divino alimento nunca se acabe, ese ha sido mi oficio desde interminables siglos. Aunque no lo creas Thomas, soy yo el esclavo de estos dioses perversos para los cuales no soy más que el servil que lleva a sus bocas el alimento, pero te digo que pronto esto acabará.” Por un momento Thomas comenzó a sentir impulsos irrefrenables de matar y sus ojos comenzarían a tornarse tan oscuros. “¡Cállate! ¡No quiero escuchar más tus patrañas demenciales! ¡Dime que has hecho con Ornella!” “¿Vienes por la perrita?, la pobre ahora sufre por tu orgullo, ¿Acaso las criaturas como tu no se cansan de herir a los demás bajo tal sentimiento?”
Y entonces Thomas calcinado por sus palabras se abalanzó sobre su cuerpo proyectándolo hacia la pared. Allá quedaría Kurt abatido, en ese silencio y la oscuridad que comenzaba a desbrozar sobre el despacho. Ahora Thomas se preguntaba antes de enceguecer por completo, si había matado a su maestro, pero el corazón de Kurt aún latía. “Es… es esa la fuerza que esperaba hallar en ti, la fuerza de un obrero annunaki, no obstante preciso saber si es ese tu límite.” “¿Pero que ha sucedido con ese aparato con el que solías someter a tus cobayas? ¡Sin él no eres más que un anciano patético! ¡Ahora dime que has hecho con Ornella!” Thomas lanzó por los aires el maltrecho cuerpo de Kurt impactándolo en las paredes, pero él era el hombre fuerte que aseguraba haberse bañado en siglos. “¿Ornella?, al parecer olvidaste que fui yo quien la salve de haber ido a prisión por trabajar para el desarrollo de la variante del ántrax. Ella al igual que tú traicionaría mi confianza y por eso ahora está donde siempre debió hacerlo.” Kurt sangraba profusamente por la boca con las entrañas reventadas solo para sufrir nuevamente el embate de su pupilo. “¡El dolor Kurt! ¡Es lo único que puede alimentar tu podrida alma!” Mientras Thomas golpeaba brutalmente a su antiguo jefe su cuerpo comenzaría a sufrir la metamorfosis, la piel comenzó a resquebrajarse supurando sangre a raudales, Thomas cayó en el suelo retorciéndose de dolor. “¿Qué me está pasando? ¡Maldito Kurt! ¡Volviste a usar los fármacos!” Kurt en una extraña agonía se incorporó para ver la metamorfosis por la cual había esperado durante tanto tiempo, por fin todos esos años de trabajo parecían dar fruto. Poco a poco el cuerpo humano de Thomas se fue consumando para dar origen a una nueva criatura, un portentoso ser que superaba al hombre en todos sus aspectos. “Esta, es la nueva criatura que eres. Regocíjate de tu génesis, contempla ahora el ser de poder infinito en el que te has transformado. Esta Thomas, es tu verdadera esencia, el verdadero yo que yacía atrapado dentro de tu alma humana, ya es hora de que comprendas el significado de esta transformación que también representa el significado de mi lucha.” “Thomas se miró en el lustroso metal de un disco solar egipcio que estaba cerca al escritorio del despacho. Su cuerpo tenía la piel oscura y lustrosa, constituida por fibras y fibras de poderosos músculos, en su rostro solo sobresalían sus ojos que destellaban una luz muy penetrante y de su cabeza unos portentosos cuernos se desprendían brillando como el metal más pulido. Thomas se había quedado inmóvil, contemplando su nuevo cuerpo no obstante el deseo de asesinar a Kurt se mantenía latente y mientras este lo admiraba desde un extremo, Thomas se lanzó sobre él para asestar un golpe mortal pero antes de que pudiera alcanzarlo con una velocidad extraordinaria Kurt se había inmerso en su propia sombra. Ahora solo estaba el insoportable silencio, aquel monstruo intentó descubrir a donde había ido pero antes de hacerlo, Kurt estaba tras él, tan cerca como para asestar el golpe final pero cuando Thomas fue a atacarlo Kurt ya había atravesado su torso con una espada que le salía del brazo. “Lo siento mucho amigo mío, pero es el destino que has elegido. Solo eras el medio para observar que tan grande es el poder en los seres como tú y ahora bien veo que el Mered Hinom es algo que no debe subestimarse.” Poco a poco Thomas en su nueva figura agonizaba lentamente y justo cuando ya amanecía dejaba este mundo, transformado en alguien quen nunca se imaginó ser.
miércoles, 25 de agosto de 2010
SERES DE LA OSCURIDAD
"El cuerpo de un Nephilim es un cuerpo negro, lo que quiere decir que es capaz de emitir una cantidad de radiación extraordinaria pero a su vez puede tambien absorverla. La tierra es exactamente un lugar donde gracias a su rica atmósfera los rayo del sol se dispersan en el día, creando asi una especie de escudo luminoso y es esa la razón de por qué debemos permanecer en las sombras. La luz simplemente hace que nuestro metabolismo basado en la energía se acelere lo que causaría la disolución paulatina de nuestro cuerpo, no obstante para fortuna nuestra, la energía oscura nos dió el poder de generar materia y al tener este en apariencia, debil cuerpo humano, tenemos la posibilidad de emerger a la luz del día sin sufrir algún tipo de daño." Joaquín estaba a su lado, escuhando cada palabra de su maestro mientras contemplaba la fría luz de la luna y entorno a su nueva revelación surgiría una duda. "Si es eso posible, ¿Por qué has prescindido de un cuerpo para poder vivir en la tierra con los demás?" Jonás le respondería: "Desde hace siglos no he necesitado de un cuerpo humano para poder enterarme de cosas. Solo soy un ser que vive en la oscuridad no obstante esa aparente desventaja me ha otorgado grandes beneficios. Desafortunadamente cuando destruí con mi propia fuerza a Leviatán, su energía hizo el efecto contrario y me encerró para siempre en su composición, como una tumba viviente, sin la posibilidad de regenerar la energía a mi alrededor. Todos los cuerpos vivos tienen un campo de energía que gira al igual que un halo en su entorno. Sin ese halo es imposible que se mantenga vivo. La energía oscura del Kraken gira en torno de mí impidiendo que haga la transformación y es por eso que no puedo ocultarme en un cuerpo de hombre." Cada explicación que escuchara de su maestro suscitaría nuevas incognitas en el aprendiz. "Entonces ¿De dónde es posible tomar la energía para la subsistencia?" "Tal vez la realidad no te agrade mucho pero para que un Nephilim pueda mantenerse vivo debe consumir la energía de otros seres." Joaquín se quedaría pensativo, de alguna manera le inquietaban las respuestas de Jonás. "Para ser más exacto el alma de otro ser y no existe mejor fuente que la de un ser humano, por la enorme cantidad de núcleos sinápticos que este posee." "Lo que quiere decir que debemos tomar la vida de un semejante para poder subsistir." Jonás le dió la espalda por unos segundos a su pupílo, precisamente por conocer su alma. Sabía de antemano que Joaquín no iba aceptar del todo su realidad. "No ustedes, los que aún pueden gozar de vivir lejos de la oscuridad como seres vivientes, solo nosotros los que por una y otra razón no podemos vivir encerrados dentro de un cuerpo de hombre." Entonces el joven padre con base a lo que antes le había contado acerca de su aprhensión en Israel por los misteriosos 24, cuando fue despojado del eternium de sus cuernos y posteriormente ser liberado por un desconocido, entendió que el asesino de las mujeres en Francia había sido sin lugar a dudas él. Pero tambien surgiría en su cabeza que ahora podía entender mejor una duda más presta, Jonás había hablado de "grandes beneficios" y JOaquín quería saber a que se refería exactamente. "El dolor padre, al carecer de un cuerpo humano me he privado de su sufrimiento, no obstante en mi está el dolor que por siglos ha llenado mi corazón de resentimiento."
En algún castillo de Inglaterra, Electra aún no recuperaba el conocimiento, su estado era crítico, las torturas del barón Wolfklaubergh la habrían arrojado al estado de coma. Cuando Alexei Soviestky volvió de la incursión, se acercó a examinar a su hija. Abrió sus grandes ojos azules y entonces pudo ver dentro de sus pupílas algo oscuro y maligno. "¿Qué es lo que le sucede? ¿Acaso hemos perdido su alma para siempre?" preguntó uno de los poderosos ancianos del mundo. "Me temo que es peor. Debemos lanzarla al fuego lo antes posible." Una de las sirvientes de Alexei que estaba cerca de allí sintió gran indignación al escuchar sus gélidas palabras, preguntándose como era posible que su propio padre ordenara la muerte de su hija. "¡Ah, la joven y talentosa Electra! Me contaron que logró acabar con el gran Slomo Herzog y sus hombres. ¿Es tan grave su problema que no podemos salvarla?" "Podríamos hacerlo, pero el barón usó un Lyput, un parásito por el que es posible ver a distancia a través de otro cuerpo. En este momento Wolfklaubergh conoce nuestra ubicación."
Esa misma noche en el cuartel general de Alexei sovietsky, un hombre encerrado en una celda blindada parecía haber perdido la razón. Gritaba extrañas arengas en varios idiomas y hablaba de la liberación de al que él llamaba "Nación Negra". Decía que los poderosos del mundo tenían los días contados y prueba de ello era las doce personalidades más influyentes de la tierra, muertas en sus manos. En ese instante todo comenzó hacerse más oscuro y de una sombra sin cuerpo emergió alguien al que Jacob Carnot conocía perfectamente. "¿Has vuelto a hablar de la libertad de los oprimidos?, ¿a clamar por un mundo sediento de justicia? ¡No son más que delirios!" "¡Pero si es Kurt Eichmann! ¡El despiadado nazi! Jamás me imaginé que sería tu quien salvaras a esta pobre alma perdida." "Jamás olvido a los viejos amigos. Supe que por poco atrapan a Wolfklaubergh. ¿Acaso bajaron la guardia?" "¡Eso no es asunto tuyo! Además, ¿Cómo es posible que una escoria como tu me hayas encontrado? ¿Aun sigues trabajando para los 24?" "Amigo mio. Si de verdad quiero ganar esta tierra es conveniente seguir al lado tanto de mis enemigos como de mis aliados." "¿Y que esperas? mejor sacame de aquí antes de que llegue el "sabueso"" "No es precisamente a eso que vengo. Omega Crimson ya no me sirve más. Acabo de enterarme que un ser poderoso desencadenará muy pronto el motín. Además, no es conveniente que Alexei sepa que yo los he ayudado."
Diciendo esto Kurt atravesó su espada de eternium en el pecho de Jacob provocándole la muerte más dolorosa, la de no poder defenderse a si mismo para luego desaparecer en las sombras.
En algún castillo de Inglaterra, Electra aún no recuperaba el conocimiento, su estado era crítico, las torturas del barón Wolfklaubergh la habrían arrojado al estado de coma. Cuando Alexei Soviestky volvió de la incursión, se acercó a examinar a su hija. Abrió sus grandes ojos azules y entonces pudo ver dentro de sus pupílas algo oscuro y maligno. "¿Qué es lo que le sucede? ¿Acaso hemos perdido su alma para siempre?" preguntó uno de los poderosos ancianos del mundo. "Me temo que es peor. Debemos lanzarla al fuego lo antes posible." Una de las sirvientes de Alexei que estaba cerca de allí sintió gran indignación al escuchar sus gélidas palabras, preguntándose como era posible que su propio padre ordenara la muerte de su hija. "¡Ah, la joven y talentosa Electra! Me contaron que logró acabar con el gran Slomo Herzog y sus hombres. ¿Es tan grave su problema que no podemos salvarla?" "Podríamos hacerlo, pero el barón usó un Lyput, un parásito por el que es posible ver a distancia a través de otro cuerpo. En este momento Wolfklaubergh conoce nuestra ubicación."
Esa misma noche en el cuartel general de Alexei sovietsky, un hombre encerrado en una celda blindada parecía haber perdido la razón. Gritaba extrañas arengas en varios idiomas y hablaba de la liberación de al que él llamaba "Nación Negra". Decía que los poderosos del mundo tenían los días contados y prueba de ello era las doce personalidades más influyentes de la tierra, muertas en sus manos. En ese instante todo comenzó hacerse más oscuro y de una sombra sin cuerpo emergió alguien al que Jacob Carnot conocía perfectamente. "¿Has vuelto a hablar de la libertad de los oprimidos?, ¿a clamar por un mundo sediento de justicia? ¡No son más que delirios!" "¡Pero si es Kurt Eichmann! ¡El despiadado nazi! Jamás me imaginé que sería tu quien salvaras a esta pobre alma perdida." "Jamás olvido a los viejos amigos. Supe que por poco atrapan a Wolfklaubergh. ¿Acaso bajaron la guardia?" "¡Eso no es asunto tuyo! Además, ¿Cómo es posible que una escoria como tu me hayas encontrado? ¿Aun sigues trabajando para los 24?" "Amigo mio. Si de verdad quiero ganar esta tierra es conveniente seguir al lado tanto de mis enemigos como de mis aliados." "¿Y que esperas? mejor sacame de aquí antes de que llegue el "sabueso"" "No es precisamente a eso que vengo. Omega Crimson ya no me sirve más. Acabo de enterarme que un ser poderoso desencadenará muy pronto el motín. Además, no es conveniente que Alexei sepa que yo los he ayudado."
Diciendo esto Kurt atravesó su espada de eternium en el pecho de Jacob provocándole la muerte más dolorosa, la de no poder defenderse a si mismo para luego desaparecer en las sombras.
jueves, 19 de agosto de 2010
CAOS 2000
Las ciudades están agitadas. En el aire se respira un hedor a fuego y muerte. Nace dentro de las febriles revueltas, el corazón de los pueblos a reventar aclamando justicia. Los reinos y sus reyes comienzan a temblar. Nunca antes se habían vivido semejantes motines en el mundo. La sed humana insaciada rompe en fuego y las revueltas ahora son pan de cada día. Comenzaron cayendo las dictaduras del nuevo mundo, los países árabes rompieron en furia clamando por la Yihad, las grandes potencias europeas desnudan la debilidad de sus gobernantes, los rumores de guerra se convierten en estampidas de ejército que luchan contra sus gobernantes, en África estallan las guerras civiles,en oriente, los lideres se alzan contra sus enemigos de occidente. la conformidad perdió su lugar en este mundo. Los profetas lo habían augurado, guerras y rumores de guerra, los cataclismos, a la par de un calentamiento producido por la radiactividad y la contaminación en las ciudades el planeta comienza a congelarse mientras que el espíritu del hombre parece encenderse como la hoguera en el holocausto. En el aire ahora comienza a respirarse una atmósfera oscura de miedo, como si los sentidos dijeran "Se acerca el fin".
Una guerra estalla tras otra, los bandos se dispersan, las banderas ondean en sangre, los padres se ponen en contra de sus hijos, los hijos luchan contra sus padres, los hermanos pelean entre sí, se rompen las alianzas más solidas mientras que en el cielo que parece alejarse se llena de nubes más oscuras.
Joaquín Torres pese a que ya fue excomulgado por la Santa Iglesia aún sigue vistiendo su hábito. Ha vuelto a Ruanda tratando de ayudar a sus habitantes que temen el estallido de otra masacre. Sus labios aún no se cansan de transmitir la palabra y la razón que deberían ser una. Ahora no solo solo habla de justicia y da alimento a los pobres, su gran fuerza y poderes que bien Jonás le ayudó a revelar sirven también para proteger a sus semejantes. De seguro tendrá que hacerlo tarde o temprano. Las visiones del Cristo aún lo atormentan, al fin le revelaron el lugar donde aún yace crucificado, pero algo más inquieta sus pensamientos. Al parecer cerca a kigali unos pastores Tutsi hallaron unos meses atrás a una niña que había sobrevivido a la masacre que diezmó a todo su pueblo. Joaquín quería saber de quién se trataba.
Joaquín es ahora parte del caos por que se ha puesto sin proponérselo en contra de un sistema oscuro que parece no tener rostro.
Una guerra estalla tras otra, los bandos se dispersan, las banderas ondean en sangre, los padres se ponen en contra de sus hijos, los hijos luchan contra sus padres, los hermanos pelean entre sí, se rompen las alianzas más solidas mientras que en el cielo que parece alejarse se llena de nubes más oscuras.
Joaquín Torres pese a que ya fue excomulgado por la Santa Iglesia aún sigue vistiendo su hábito. Ha vuelto a Ruanda tratando de ayudar a sus habitantes que temen el estallido de otra masacre. Sus labios aún no se cansan de transmitir la palabra y la razón que deberían ser una. Ahora no solo solo habla de justicia y da alimento a los pobres, su gran fuerza y poderes que bien Jonás le ayudó a revelar sirven también para proteger a sus semejantes. De seguro tendrá que hacerlo tarde o temprano. Las visiones del Cristo aún lo atormentan, al fin le revelaron el lugar donde aún yace crucificado, pero algo más inquieta sus pensamientos. Al parecer cerca a kigali unos pastores Tutsi hallaron unos meses atrás a una niña que había sobrevivido a la masacre que diezmó a todo su pueblo. Joaquín quería saber de quién se trataba.
Joaquín es ahora parte del caos por que se ha puesto sin proponérselo en contra de un sistema oscuro que parece no tener rostro.
miércoles, 18 de agosto de 2010
LA SALVACIÓN DEL CRISTO I
Las visiones de Joaquín revelaron un secreto guardado durante milenios. En un lugar inhóspito del desierto de Judea el cuerpo de un hombre yacía enterrado en su sepulcro viviente, torturado durante siglos sin consuelo ni alivio. Jonás, pensativo sabía que su discípulo debía confesarle algo, no obstante se quedó en silencio. Maximiliano, el viejo sacerdote de Cataluña y también amigo del joven padre le dice que quiere acompañarlo en la misión, Joaquín le contesta con una negativa, "Es algo arriesgado. Se trata de un lugar muerto, un desierto donde solo se respira muerte. Una fuerza maligna rodea el lugar, hay grandes custodias y no será fácil entrar allí." Maximiliano era un hombre viejo y sabio, por lo tanto sabía que su muerte llegaría más temprano que tarde. Un último deseo forzaba la decisión de su joven amigo, el padre de Cataluña quería ver en carne al Cristo y así sería.
Todo estaba planeado, viajarían a Israel al anochecer. Joaquín que era algo obstinado no quiso molestar a su maestro, sentía que la responsabilidad de liberar al Cristo le competía solo a él, además los 24 seguían el rastro de su legendario maestro. Joaquín estaba confiado de su fuerza y sus nuevas habilidades, de repente no sería imposible que pudiera lograrlo y en su corazón las llamas por liberar al redentor lo calcinaban todo, después de todo nadie sabía por ahora que un rebelde milenario había renacido de sus propias cenizas, un hombre que cambiaría el curso de la historia. Finalmente llegaron a ese lugar vacío y muerto, cruzaron durante horas el desierto, azotado por las tormentas de arena que hacían del paraje un lugar gris y sin forma, luego vieron ante ellos los cañones de arena petrificada y pronto se hallaron en las ruinas de un antiguo fuerte romano. Estando de día extrañas y borrascosas nubes rodearon aquel lugar siniestro, de repente todo estaba tan oscuro como si la noche ya hubiera caído sobre ellos. Maximiliano comenzó a rezar una misa en latín asiendo entre sus dedos un crucifijo de plata. Joaquín seguía las palabras de su amigo y entonces comenzarían a escucharse horridos gritos en la penumbra, se escuchaba el febril trasegar de ejércitos letales, había ruido de destrucción. "Esto es sin duda obra del diablo." "Lo mejor es aferrarnos a nuestras oraciones. No deje de orar padre Maximiliano." Las imágenes fantasmales de pueblos desolados reptaban por todos lados, el viejo sacerdote cerró sus ojos y se aferró más a sus cánticos y oraciones. Al final la oscuridad se había disipado y entre lágrimas Maximiliano le musitó a su compañero, "¡Lo he visto padre Joaquín! ¡Lo he visto! ¡Vi al maestro padecer en la montaña!" "¿Dónde exactamente padre?" Maximiliano señaló hacia un abismo muy profundo, allí lejos de las sombras podía atisbarse un antiguo puente de piedra romano que conducía hacia la montaña más alta. Habían pasado ya varias horas y ambos estaban en el risco donde podía verse un abismo que parecía infinito. "¿Cómo han logrado construir algo así? Deben haber cientos de metros hacia la profundidad." Juntos cruzarían el puente que parecía sólido. Caminaron despacio sobre él, abajo el vacío parecía llamarlos con ecos sordos, el viejo puente romano parecía no terminarse pero finalmente se acercarían al otro lado. Joaquín iba un poco adelante, Maximiliano se rezagaba, algo inesperado truncaría su deseo de conocer al mesías, el puente se había desplomado por un intempestivo temblor y ahora Maximiliano luchaba por aferrarse a una roca. Cuando Joaquín fue en su rescate las rocas bajos sus pies comenzaron a resquebrajarse y a medida que se acercaba se hacían trizas. Maximiliano seguía aferrado a la roca, era admirable ver que un hombre de su edad tuviera fortaleza y valor semejantes. El joven padre le extendió su mano pero Maximiliano no pudo alcanzarla, "¡Siga sin mi padre Joaquín! ¡Deje a este pobre viejo que no ha hecho otra cosa que estorbarle! ¡Lo único que pido ya que no podré conocerle, bese la mano del señor por mí!" Estas palabras lo despedirían cuando sus manos ajadas se soltaron de la roca enviándolo a ese eterno vacío y las lágrimas de Joaquín por la pérdida de su amigo brotarían en un grito desgarrador. La montaña comenzó a resquebrajarse y Joaquín haciendo gala de sus increíbles habilidades logró alcanzar la cima aunque su humano cuerpo quedara malherido. Allí no había más que un paisaje funesto, había vestigios de extrañas batallas, cuerpos de super hombres devorados por los buitres y cuervos,eran los antiguos guerreros que intentaron la misión, el aire sin duda como él lo había dicho era de muerte, al final pudo atisbar una silueta, era una antigua cruz romana y de ella pendía un cuerpo macilento y desgastado, los buitres se alimentaban de sus entrañas, era sin duda la humanidad del ungido y justamente cuando el padre Joaquín fue a su encuentro una bruma comenzó a disiparse en torno a él, luego escucharía pasos, como de un gigante.
Todo estaba planeado, viajarían a Israel al anochecer. Joaquín que era algo obstinado no quiso molestar a su maestro, sentía que la responsabilidad de liberar al Cristo le competía solo a él, además los 24 seguían el rastro de su legendario maestro. Joaquín estaba confiado de su fuerza y sus nuevas habilidades, de repente no sería imposible que pudiera lograrlo y en su corazón las llamas por liberar al redentor lo calcinaban todo, después de todo nadie sabía por ahora que un rebelde milenario había renacido de sus propias cenizas, un hombre que cambiaría el curso de la historia. Finalmente llegaron a ese lugar vacío y muerto, cruzaron durante horas el desierto, azotado por las tormentas de arena que hacían del paraje un lugar gris y sin forma, luego vieron ante ellos los cañones de arena petrificada y pronto se hallaron en las ruinas de un antiguo fuerte romano. Estando de día extrañas y borrascosas nubes rodearon aquel lugar siniestro, de repente todo estaba tan oscuro como si la noche ya hubiera caído sobre ellos. Maximiliano comenzó a rezar una misa en latín asiendo entre sus dedos un crucifijo de plata. Joaquín seguía las palabras de su amigo y entonces comenzarían a escucharse horridos gritos en la penumbra, se escuchaba el febril trasegar de ejércitos letales, había ruido de destrucción. "Esto es sin duda obra del diablo." "Lo mejor es aferrarnos a nuestras oraciones. No deje de orar padre Maximiliano." Las imágenes fantasmales de pueblos desolados reptaban por todos lados, el viejo sacerdote cerró sus ojos y se aferró más a sus cánticos y oraciones. Al final la oscuridad se había disipado y entre lágrimas Maximiliano le musitó a su compañero, "¡Lo he visto padre Joaquín! ¡Lo he visto! ¡Vi al maestro padecer en la montaña!" "¿Dónde exactamente padre?" Maximiliano señaló hacia un abismo muy profundo, allí lejos de las sombras podía atisbarse un antiguo puente de piedra romano que conducía hacia la montaña más alta. Habían pasado ya varias horas y ambos estaban en el risco donde podía verse un abismo que parecía infinito. "¿Cómo han logrado construir algo así? Deben haber cientos de metros hacia la profundidad." Juntos cruzarían el puente que parecía sólido. Caminaron despacio sobre él, abajo el vacío parecía llamarlos con ecos sordos, el viejo puente romano parecía no terminarse pero finalmente se acercarían al otro lado. Joaquín iba un poco adelante, Maximiliano se rezagaba, algo inesperado truncaría su deseo de conocer al mesías, el puente se había desplomado por un intempestivo temblor y ahora Maximiliano luchaba por aferrarse a una roca. Cuando Joaquín fue en su rescate las rocas bajos sus pies comenzaron a resquebrajarse y a medida que se acercaba se hacían trizas. Maximiliano seguía aferrado a la roca, era admirable ver que un hombre de su edad tuviera fortaleza y valor semejantes. El joven padre le extendió su mano pero Maximiliano no pudo alcanzarla, "¡Siga sin mi padre Joaquín! ¡Deje a este pobre viejo que no ha hecho otra cosa que estorbarle! ¡Lo único que pido ya que no podré conocerle, bese la mano del señor por mí!" Estas palabras lo despedirían cuando sus manos ajadas se soltaron de la roca enviándolo a ese eterno vacío y las lágrimas de Joaquín por la pérdida de su amigo brotarían en un grito desgarrador. La montaña comenzó a resquebrajarse y Joaquín haciendo gala de sus increíbles habilidades logró alcanzar la cima aunque su humano cuerpo quedara malherido. Allí no había más que un paisaje funesto, había vestigios de extrañas batallas, cuerpos de super hombres devorados por los buitres y cuervos,eran los antiguos guerreros que intentaron la misión, el aire sin duda como él lo había dicho era de muerte, al final pudo atisbar una silueta, era una antigua cruz romana y de ella pendía un cuerpo macilento y desgastado, los buitres se alimentaban de sus entrañas, era sin duda la humanidad del ungido y justamente cuando el padre Joaquín fue a su encuentro una bruma comenzó a disiparse en torno a él, luego escucharía pasos, como de un gigante.
martes, 17 de agosto de 2010
LA SALVACIÓN DEL CRISTO II
Los pasos se hicieron más fuertes y mientras Joaquín caminaba hacia la cruz una voz profunda parecida a la de su maestro lo irrumpió, "Tanto tiempo en estas viejas montañas me hicieron pensar por un momento que este día jamás llegaría. No obstante me abarca una inmensa duda, Si eres tú el liberador de los bastardos, ¿El alma de quién he custodiado por siglos?" Obviamente Joaquín no podía entender sus palabras, solo lo vería allí sentado sobre una piedra, en sus manos cargaba una gigantesca hacha. Joaquín seguiría su camino sin inmutarse cuando la voz del extraño retumbó como un trueno. "¡Muy pocos son los que se han atrevido a cruzar esta línea, ninguno camina sobre estos dominios sin probar mi furia milenaria!" Entonces sobre él se irguió una figura gigantesca, un ser provisto de enormes cuernos, su rostro era fulgurante y tenía docenas de ojos que miraban en todas las direcciones. el parecido con Jonás era sobresaliente, solo que era mucho más grande y descomunal. Joaquín no se dejó asustar por aquella horripilante criatura y prosiguió su camino en silencio cuando el filo de su hacha se clavó frente a él estremeciéndolo todo.
"Me conocen como "El que sirve", fui rescatado de las ruinas del templo de Dagan en Gaza y desde entonces he servido a los Elohim en su mundo de penumbras. Debes saber que soy el guardián del jefe de la sublevación. Mi deber es procurar su ruina y alimentar su dolor por siglos. Nadie hasta el momento ha cruzado de esta línea sin haber padecido el castigo de un juez." Joaquín dio vuelta al hacha clavada en el suelo y siguió su camino, indiferente cuando recibió intempestivamente el golpe del guardián proyectándolo violentamente hacia una roca. "Sin duda alguna eres muy fuerte como osado, pero debo considerar tales grandezas, similares a la estupidez del hombre. Esa fue siempre la virtud de ustedes los bastardos." El gigantesco demonio seguro de su victoria se acercó hasta Joaquín que parecía haber quedado inconsciente pero cuando iba a propinarle el último golpe, el hombre saltó a un lado con una velocidad increíble y luego lanzó a través de sus manos las mortales raíces de espinas cortantes que fácilmente atravesaron el cuerpo del demonio. El grito retumbando como un trueno asustó a los cuervos y buitres que se alejaron de la cruz y entonces el guardián cayó sobre sus fuertes rodillas abatido. Joaquín se incorporó nuevamente para asistir al hombre que yacía en la cruz. Había un halo oscuro rodeando el cuerpo de aquel infeliz, las aves del tiempo habían hecho estragos con su cuerpo, carcomido en forma viviente por los gusanos y los carroñeros de la montaña. Sus palmas estaban atravesadas por clavos de diez pulgadas forjados de eternium, en su corazón había sido clavado una estaca del mismo metal. Eso era lo que impedía que huyera, su tumba había sido diseñada para que jamás pudiera salir de ella y así mismo que nadie en la tierra pudiera liberarlo. Joaquín se acercó a él disipando la niebla oscura y luego besó sus pies sanguinolentos. "He venido para salvarte, tú mi salvador." Comenzó a quitarle los clavos de las manos que ciertamente estaban muy asidos, sus amargas lágrimas se mezclarían con la sangre del ungido. En ese instante volvió a sentir la embestida de su adversario, esta vez sería arrojado cerca al abismo pero Joaquín resistía y volvió a enfrentarse a él pese a la diferencia de fuerza y tamaño. Esta vez sus habilidades solo sirvieron para escabullir los brutales ataques pero se estaba debilitando. "Sí que tienes unas armas bastante sofisticadas pero ya te lo había dicho, ¡los patéticos Nephilim nunca será rivales para los jueces! ¿De verdad creíste que ibas a vencerme tan fácilmente? Plantaré aquí mis palabras para enviarte a donde perteneces." El guardián alzó su poderosa hacha para asestar un golpe fatal pero alguien lo detuvo en seco. "¡Padre Joaquín! ¡Libera al maestro mientras someto al cancerbero!¡Sé que puedes hacerlo!" Joaquín trató de incorporarse y entonces vio cómo Jonás tomaba al demonio por el cuello. Se levantó del suelo y a tientas caminó hasta la cruz, allí lograría liberar al Cristo sacando de su corazón la estaca del eternium que le habían atravesado. Su demacrado cuerpo caería en sus brazos desplomado y Joaquín pensó por un momento que no viviría más, después de todo había soportado la crucifixión durante dos milenios, viviendo torturas inimaginables. "Sé que a muchos no les gustará esto, pero es lo que debía hacer." Al otro lado Jonás le gritaba mientras luchaba contra el guardián, "¡ Llévalo lejos de aquí! ¡No podré estar así por mucho tiempo! ¡Huye de aquí Joaquín!¡Huye al desierto!" Desde luego no era el deseo de Joaquín dejar a su mentor a merced del terrible demonio, pero la vida del ungido estaba por encima de todo. Rápidamente el padre lo cargó en sus hombros a un lugar más seguro aunque prácticamente no hubiera salida de aquella montaña rodeada por el abismo. Lejos Jonás luchaba encarnizadamente con el guardián pero su adversario era más fuerte y después de haber recibido sus embestidas Jonás se asió a su cuerpo para arrojarse junto a él hacia el abismo. Solo se escucharía el grito de Joaquín que retumbaría en las montañas petrificadas, pero debía seguir su misión.
Con su gran fuerza logró saltar al otro lado de la montaña y entonces la montaña comenzó a derrumbarse por un terremoto, la tierra se abriría lanzando feroces lenguas de lava ardiente, Joaquín tuvo que arreglárselas para sortear todos estos obstáculos. finalmente juntos llegaron al desierto, estaba exhausto y el corazón del ungido latía levemente aunque aun no recuperaba el conocimiento, parecía agonizar y los temores de Joaquín pronto se verían reflejados. Lloraría amargas lágrimas sobre su maestro mientras musitaba oraciones, presintiendo su muerte y nuevamente el temor comenzaría a infestar el aire del desierto pero no era por la inminente agonía del maestro, los pasos se escuchaban secos en la densa arena, el guardián conocido como "El que sirve" no había muerto, "Debo confesarte que jamás me había sentido más emocionado. Nunca había tenido tales rivales. A ese infeliz al que le he quitado la vida solía ser uno de los nuestros hasta que su absurda rebeldía lo convirtiera en ese repugnante Ofita. Pero has logrado más que ningún otro, no obstante es mi deber procurar que el jefe de los amotinados padezca durante dos mil años más. Es el momento de liquidarte." Joaquín vio su fin reflejado en el lustroso filo de la hacha que se alzó sobre la ventisca de arena, solo una voz venida de todas direcciones impidió que el guardián lo ejecutara. "No lo hagas Shama'un, aún no es el momento de su muerte." El guardián volvió su rostro muy sorprendido hacia la izquierda. "¡Señor! ¡No lo he visto venir! aunque me intriga, ¿Por qué ha de compadecerse del alma de este infiel?" "¡Me parece que un lacayo cuestiona las ordenes de un general! Baja tu arma y vuelve a la montaña." "Esta misión es prioritaria, me temo que no seguiré sus ordenes esta vez señor." "Me temo que así será juez Shama'un." con un movimiento muy veloz e intempestivo, el extraño ser que vestía una especie de hábito con capucha lo cortó en dos provocado su muerte inmediata. Joaquín estaba perplejo pues no sabía quién y porqué lo había ayudado y ademas parecía ser mucho más poderoso que cualquiera con los que se hubiera enfrentado. "Vas por la dirección equivocada. Tu líder pronto despertará." Esas fueron las misteriosas palabras del extraño antes de que desapareciera en la bruma.
Sucedería algo increíble, el Cristo había abierto sus ojos y viendo a Joaquín estas fueron sus palabras. "Tu eres mi hijo amado." El joven sacerdote besó su mano cumpliendo el deseo de Maximiliano, luego el cuerpo del ungido se hizo luz y parte de ella rodeó el cuerpo de Joaquín hasta absorberlo. Las brumas se disiparon, el camino fuera del desierto se hizo visible. Y de esta manera había liberado al Cristo de su cruel prisión secular.
"Me conocen como "El que sirve", fui rescatado de las ruinas del templo de Dagan en Gaza y desde entonces he servido a los Elohim en su mundo de penumbras. Debes saber que soy el guardián del jefe de la sublevación. Mi deber es procurar su ruina y alimentar su dolor por siglos. Nadie hasta el momento ha cruzado de esta línea sin haber padecido el castigo de un juez." Joaquín dio vuelta al hacha clavada en el suelo y siguió su camino, indiferente cuando recibió intempestivamente el golpe del guardián proyectándolo violentamente hacia una roca. "Sin duda alguna eres muy fuerte como osado, pero debo considerar tales grandezas, similares a la estupidez del hombre. Esa fue siempre la virtud de ustedes los bastardos." El gigantesco demonio seguro de su victoria se acercó hasta Joaquín que parecía haber quedado inconsciente pero cuando iba a propinarle el último golpe, el hombre saltó a un lado con una velocidad increíble y luego lanzó a través de sus manos las mortales raíces de espinas cortantes que fácilmente atravesaron el cuerpo del demonio. El grito retumbando como un trueno asustó a los cuervos y buitres que se alejaron de la cruz y entonces el guardián cayó sobre sus fuertes rodillas abatido. Joaquín se incorporó nuevamente para asistir al hombre que yacía en la cruz. Había un halo oscuro rodeando el cuerpo de aquel infeliz, las aves del tiempo habían hecho estragos con su cuerpo, carcomido en forma viviente por los gusanos y los carroñeros de la montaña. Sus palmas estaban atravesadas por clavos de diez pulgadas forjados de eternium, en su corazón había sido clavado una estaca del mismo metal. Eso era lo que impedía que huyera, su tumba había sido diseñada para que jamás pudiera salir de ella y así mismo que nadie en la tierra pudiera liberarlo. Joaquín se acercó a él disipando la niebla oscura y luego besó sus pies sanguinolentos. "He venido para salvarte, tú mi salvador." Comenzó a quitarle los clavos de las manos que ciertamente estaban muy asidos, sus amargas lágrimas se mezclarían con la sangre del ungido. En ese instante volvió a sentir la embestida de su adversario, esta vez sería arrojado cerca al abismo pero Joaquín resistía y volvió a enfrentarse a él pese a la diferencia de fuerza y tamaño. Esta vez sus habilidades solo sirvieron para escabullir los brutales ataques pero se estaba debilitando. "Sí que tienes unas armas bastante sofisticadas pero ya te lo había dicho, ¡los patéticos Nephilim nunca será rivales para los jueces! ¿De verdad creíste que ibas a vencerme tan fácilmente? Plantaré aquí mis palabras para enviarte a donde perteneces." El guardián alzó su poderosa hacha para asestar un golpe fatal pero alguien lo detuvo en seco. "¡Padre Joaquín! ¡Libera al maestro mientras someto al cancerbero!¡Sé que puedes hacerlo!" Joaquín trató de incorporarse y entonces vio cómo Jonás tomaba al demonio por el cuello. Se levantó del suelo y a tientas caminó hasta la cruz, allí lograría liberar al Cristo sacando de su corazón la estaca del eternium que le habían atravesado. Su demacrado cuerpo caería en sus brazos desplomado y Joaquín pensó por un momento que no viviría más, después de todo había soportado la crucifixión durante dos milenios, viviendo torturas inimaginables. "Sé que a muchos no les gustará esto, pero es lo que debía hacer." Al otro lado Jonás le gritaba mientras luchaba contra el guardián, "¡ Llévalo lejos de aquí! ¡No podré estar así por mucho tiempo! ¡Huye de aquí Joaquín!¡Huye al desierto!" Desde luego no era el deseo de Joaquín dejar a su mentor a merced del terrible demonio, pero la vida del ungido estaba por encima de todo. Rápidamente el padre lo cargó en sus hombros a un lugar más seguro aunque prácticamente no hubiera salida de aquella montaña rodeada por el abismo. Lejos Jonás luchaba encarnizadamente con el guardián pero su adversario era más fuerte y después de haber recibido sus embestidas Jonás se asió a su cuerpo para arrojarse junto a él hacia el abismo. Solo se escucharía el grito de Joaquín que retumbaría en las montañas petrificadas, pero debía seguir su misión.
Con su gran fuerza logró saltar al otro lado de la montaña y entonces la montaña comenzó a derrumbarse por un terremoto, la tierra se abriría lanzando feroces lenguas de lava ardiente, Joaquín tuvo que arreglárselas para sortear todos estos obstáculos. finalmente juntos llegaron al desierto, estaba exhausto y el corazón del ungido latía levemente aunque aun no recuperaba el conocimiento, parecía agonizar y los temores de Joaquín pronto se verían reflejados. Lloraría amargas lágrimas sobre su maestro mientras musitaba oraciones, presintiendo su muerte y nuevamente el temor comenzaría a infestar el aire del desierto pero no era por la inminente agonía del maestro, los pasos se escuchaban secos en la densa arena, el guardián conocido como "El que sirve" no había muerto, "Debo confesarte que jamás me había sentido más emocionado. Nunca había tenido tales rivales. A ese infeliz al que le he quitado la vida solía ser uno de los nuestros hasta que su absurda rebeldía lo convirtiera en ese repugnante Ofita. Pero has logrado más que ningún otro, no obstante es mi deber procurar que el jefe de los amotinados padezca durante dos mil años más. Es el momento de liquidarte." Joaquín vio su fin reflejado en el lustroso filo de la hacha que se alzó sobre la ventisca de arena, solo una voz venida de todas direcciones impidió que el guardián lo ejecutara. "No lo hagas Shama'un, aún no es el momento de su muerte." El guardián volvió su rostro muy sorprendido hacia la izquierda. "¡Señor! ¡No lo he visto venir! aunque me intriga, ¿Por qué ha de compadecerse del alma de este infiel?" "¡Me parece que un lacayo cuestiona las ordenes de un general! Baja tu arma y vuelve a la montaña." "Esta misión es prioritaria, me temo que no seguiré sus ordenes esta vez señor." "Me temo que así será juez Shama'un." con un movimiento muy veloz e intempestivo, el extraño ser que vestía una especie de hábito con capucha lo cortó en dos provocado su muerte inmediata. Joaquín estaba perplejo pues no sabía quién y porqué lo había ayudado y ademas parecía ser mucho más poderoso que cualquiera con los que se hubiera enfrentado. "Vas por la dirección equivocada. Tu líder pronto despertará." Esas fueron las misteriosas palabras del extraño antes de que desapareciera en la bruma.
Sucedería algo increíble, el Cristo había abierto sus ojos y viendo a Joaquín estas fueron sus palabras. "Tu eres mi hijo amado." El joven sacerdote besó su mano cumpliendo el deseo de Maximiliano, luego el cuerpo del ungido se hizo luz y parte de ella rodeó el cuerpo de Joaquín hasta absorberlo. Las brumas se disiparon, el camino fuera del desierto se hizo visible. Y de esta manera había liberado al Cristo de su cruel prisión secular.
lunes, 16 de agosto de 2010
LOS CINCO REYES
Después de su victoria sobre Hay, Yehoshúa repartía entre sus hombres el botín que entre otras cosas se trataba de oro,plata, animales y mujeres, de esta manera la victoria sobre los cananeos estaría asegurada. También realizaría algunos sacrificios, con la sangre de sus enemigos aplastados alimentarían al cruel general de los ejércitos. Los reyes amorreos estaban temerosos. ¿Cómo un pequeño ejército de Sem había podido derrotar las ciudades fortificadas? Supieron que los aterrorizados Gabaonitas se entregaron en sus filas y ahora viven sometidos bajo su yugo. Adonisedec quiere enfrentarse a los hebreos, ahora sus espías le han dicho que su campamento está en Guilgal de modo que Gabaón está a merced de ellos. El rey de Jerusalén ha convencido a los otros reyes amorreos que podrán tomar ventaja de esta posición, rodearán la ciudad con más de sesenta mil hombres. Sin duda bajo la enorme desventaja el rey Adonisedec saldrá victorioso. Cerca solo se escucha el rumor del viento en el desierto. La atmósfera trae el aroma a muerte pero los reyes amorreos son también orgullosos guerreros. Pronto amanecerá, el ataque se hará a la luz del alba pero algo extraño sucede, el sol se ha ocultado y todo está inmerso en las tinieblas. Bien saben los reyes que en parte las victorias de los hebreos se debieron a ataques furtivos en la noche. Ellos no pueden esperar más no obstante se encuentran confiados. Desde lejos ven acercarse el ejército de tan solo doscientos hombres. Los reyes ríen. Los israelitas está perdidos. La luz viene de las calderas ardientes, las antorchas prontas a extinguirse, el fuego viene de sus corazones. La caballería se abalanza sobre los soldados de Josué que está a la cabeza de ellos pobremente armados. Los guerreros amorreos, armados hasta los dientes lanzan su grito de guerra pero pronto serán acallados. Se escucha un rumor más fuerte que el pisotear de los caballos. Unos de los reyes exclama, "¡La tierra está temblando" Los caballos se conmocionan y arrojan a sus jinetes al suelo. Ellos se levantan rápidamente para hacer la defensa pero rezagados a los soldados hebreos. El rey Omán grita, "¡Los hijos de Sem son unos cobardes! ¡Aplasten la gloria de los hebreos!" El rumor se haría más fuerte dejando las palabras en boca de los reyes, solo unos de los soldados podría divisar de que se trataba. Cuando los amorreos estaban convencidos de que la victoria sería suya un resplandor brotó de las nubes oscuras, no era era alba, ni el sol, tampoco el fuego de un ejército de batalla. Pronto los reyes amorreos desde las motañas vieron con horror un giganteco enjambre que venía del cielo, el aletear zumbaba como mil ejercitos de caballería galopando junto. La imagen era fantasmagórica, aquellos seres eran como gigantescos insectos, tenían armaduras muy brillantes y sus rostros estaban cubiertos por una capucha que remataba en una capa, detrás de sí tenían alas como de insectos y estaban armados por espadas, lanzas y alabardas muy relucientes. Filos que prontos atravesarían los cuerpos de los soldados amorreos, sus hachas los despedazaban, arrancaban sus cabezas, partían sus cuerpos por mitades, ellos huirían despavoridos por que no había nada ni nadie en el mundo que pudiera enfrentarlos. Los hebreos se quedarían en silencio viendo cómo el ejército de Yavé aplastaba a sus enemigos sin piedad. Los reyes amorreos huyeron tras las montañas y los pocos soldados que sobrevivían fueron aniquilados por los guerreros de Josué, aún cuando el sol estaba en la penumbra, aún cuando todo era oscuridad, había que imaginarse lo que significaba morir huyendo en las tinieblas a merced de las agudas hojas de los guerreros de Yavé. Así había terminado la contienda solo que los reyes habían logrado huir de la masacre, pues al igual que ellos eran de la raza Annunaki. Por eso serían encerrados en la cueva de Maquedá, hasta qué el general de los ejercitos pudiera enfrentarlos. Al final Josué cortaría la cabeza de los cinco reyes amorreos que habían muerto a manos del Yavé de la armada.
domingo, 15 de agosto de 2010
SE ACERCA LA REBELIÓN
Sucede en el vaticano. El cardenal Pedro Torquemada conversa con el papa en su despacho a varios metros de profundidad de la basílica de San Pedro donde las palabras jamás salen de allí. En el rostro del pontífice se ve algo de preocupación por las noticias que acaba de recibir. "¿Eso es posible? ¿Cómo es que ha sucedido?" "Así es su santidad. El cuerpo del juez que custodiaba al ungido se encontró despedazado en el desierto, allí también estaba Jonás cuya flama casi se extinguía, pero el rastro del liberador desaparecería en el desierto." Lo que el mismo papa temería, el liberador del prisionero secular había sido uno de ellos. "¿Y que ha sucedido con el joven cainita?" "Lamento informarle esto su santidad, pero desde hace días perdimos su huella. Se supo que había vuelto a kigali y también de su posible entrevista con uno de los sobrevivientes de la masacre de los africanos." Torquemada vio que en los ojos del pontificia se inyectaba esa sustancia oscura, sin duda estaba molesto con él y para compensarlo sabía que cuanto antes debía encontrar al joven sacerdote.
"Será lo mejor y mientras se haga en el menor tiempo posible."
"No Alexei, no es conveniente. Te diremos cuando será el momento."
"¿Qué hay en tus pensamientos grand maestre?"
"Podemos usar a tu hija como un señuelo."
Alexei Sovietsky estaba algo desconcertado.
"Lo mejor será arrojarla a las llamas. El Lyput ha podrido su alma. Ella solo es un ser entre las sombras, es ahora el barón quién puede dominarla."
"¿Aún no averiguaste de dónde halló Wolfklauebergh aquel parásito?"
"Desde luego, aunque debo admitir que existe cierta incertidumbre."
"Podemos usar a Electra para que el barón venga hasta nosotros."
"Siento contradecirlo grand maestre pero no podemos arriesgarnos. Recuerde lo que sucedió en Israel con el traidor."
"¿Qué sucede Yehoshúa? ¿Aún crees que Wolfklauebergh será el último de los amotinados? No subestimes tu propio poder Yehoshúa, en la historia no ha existido una rebelión que no haya sido contenida por nuestra armada."
"¿Cree que el barón fue quién liberó al Cristo de las montañas?"
"No es probable. Precisamente debemos traer al lobo hasta nosotros para averiguarlo."
El rostro de Alexei es marcado de incógnitas.
"¿Crees que logramos debilitar al Cristo de las montañas lo suficiente para evitar una nueva revuelta?"
"Dos mil años atado a una cruz padeciendo día y noche del más terrible castigo. Obviamente su espíritu debió calcinarse lo suficiente. De no ser así la tierra volverá a bañarse en sangre."
Alexei Wolfklauebergh habla con Karina en un recóndito lugar de las montañas germánicas. De Omega Crimson solo quedarán ellos. Hasta ese lúgubre castillo ha llegado la noticia de que su antiguo maestro fue atrapado nuevamente por los jueces aunque ignoraba el por qué. Alexei sentía que era su deber rescatarlo. Estaba adentro el honor de su causa, la virtud de una lucha incansable llevada durante siglos, ahora carecía de aliados poderosos tras enterarse que Carnot fue asesinado por uno de los suyos. Podía sentir su espíritu, torturado día y noche, el dolor que irónicamente lo alimentaba pero ese sin duda era el halo de su maestro. Solo debía seguir el rastro y entonces lo salvaría de las garras de sus enemigos como lo había hecho anteriormente. Karina trató de disuadir al barón para que fueran directamente por la espada de Habacuc ya que el lyput dentro del cuerpo de electra los llevaría hasta allí pero Wolfklauebergh sabía que al rescatar a Jonás tendría a un aliado poderoso de su lado y entonces juntos irían de nuevo a Jerusalén, porque era allí donde había sido apresado por miembros de la armada Elohim.
"Será lo mejor y mientras se haga en el menor tiempo posible."
"No Alexei, no es conveniente. Te diremos cuando será el momento."
"¿Qué hay en tus pensamientos grand maestre?"
"Podemos usar a tu hija como un señuelo."
Alexei Sovietsky estaba algo desconcertado.
"Lo mejor será arrojarla a las llamas. El Lyput ha podrido su alma. Ella solo es un ser entre las sombras, es ahora el barón quién puede dominarla."
"¿Aún no averiguaste de dónde halló Wolfklauebergh aquel parásito?"
"Desde luego, aunque debo admitir que existe cierta incertidumbre."
"Podemos usar a Electra para que el barón venga hasta nosotros."
"Siento contradecirlo grand maestre pero no podemos arriesgarnos. Recuerde lo que sucedió en Israel con el traidor."
"¿Qué sucede Yehoshúa? ¿Aún crees que Wolfklauebergh será el último de los amotinados? No subestimes tu propio poder Yehoshúa, en la historia no ha existido una rebelión que no haya sido contenida por nuestra armada."
"¿Cree que el barón fue quién liberó al Cristo de las montañas?"
"No es probable. Precisamente debemos traer al lobo hasta nosotros para averiguarlo."
El rostro de Alexei es marcado de incógnitas.
"¿Crees que logramos debilitar al Cristo de las montañas lo suficiente para evitar una nueva revuelta?"
"Dos mil años atado a una cruz padeciendo día y noche del más terrible castigo. Obviamente su espíritu debió calcinarse lo suficiente. De no ser así la tierra volverá a bañarse en sangre."
Alexei Wolfklauebergh habla con Karina en un recóndito lugar de las montañas germánicas. De Omega Crimson solo quedarán ellos. Hasta ese lúgubre castillo ha llegado la noticia de que su antiguo maestro fue atrapado nuevamente por los jueces aunque ignoraba el por qué. Alexei sentía que era su deber rescatarlo. Estaba adentro el honor de su causa, la virtud de una lucha incansable llevada durante siglos, ahora carecía de aliados poderosos tras enterarse que Carnot fue asesinado por uno de los suyos. Podía sentir su espíritu, torturado día y noche, el dolor que irónicamente lo alimentaba pero ese sin duda era el halo de su maestro. Solo debía seguir el rastro y entonces lo salvaría de las garras de sus enemigos como lo había hecho anteriormente. Karina trató de disuadir al barón para que fueran directamente por la espada de Habacuc ya que el lyput dentro del cuerpo de electra los llevaría hasta allí pero Wolfklauebergh sabía que al rescatar a Jonás tendría a un aliado poderoso de su lado y entonces juntos irían de nuevo a Jerusalén, porque era allí donde había sido apresado por miembros de la armada Elohim.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)