Debajo del templo de Israel los grandes priores conocidos también como "Jueces" examinaban detenidamente a aquel demonio. Había perdido gran parte de su energía. Bajo cadenas estaba sometido a merced de sus verdugos que doblegaron su fuerza cortándole totalmente los cuernos de su cabeza. Jonás estaba en tinieblas, los jueces intentaron drenar sus pensamientos para saber quién era el liberador, pero nada pudieron obtener de aquel obstinado y sabio rebelde. Es por eso que Alexei había traído desde Europa al también miembro de "Los 24", Kurt Eichmann.
"No hay manera de extraer sus pensamientos. Su alma ahora vaga en la nada absoluta."
"¡Tonterías! ¡No son más que estrategias! Los "Obreros" han logrado a lo largo de estos años desarrollar habilidades que ni siquiera nosotros hemos podido igualar." contestaría Alexei Sovietsky con severidad. "Es por eso que lo hemos traído hasta Jerusalén, Herr Eichmann. Solo usted con su gran conocimiento es capaz liberar los recuerdos de este pobre ser." Dijo uno de los misteriosos jueces. "Siento decepcionarlos pero mi viaje ha sido en vano. Es algo que no puedo hacer sino llevo al espécimen a Hannover." Alexei lanzó una mirada inquisitiva al hombre de ciencia cortando sus palabras. "Nada de lo que hace el priorato es en vano. Desprecio tu falta de fe Kurt. Aún no mencioné que un Lyput fue inoculado en el cuerpo de mi hija, ¿Qué respuesta tienes que darnos al respecto?" Kurt Eichmann palideció de momento, sabía que mentirle a un juez constituía una falta muy grave. "¡No solo tú has sido traicionado Josué!¡Alguien al que exterminé hace unas semanas vendió a mi espaldas los parásitos a Omega Crimson!"
"Si eso es cierto ¿Cómo es que hasta ahora nos enteramos de ese giro indebido?" "Ciertamente jamás imaginé que este asunto espinoso se les iba a salir de las manos." Otro de los poderosos jueces alzó su voz en protesta. "¿Quién demonios eres tú para cuestionarnos? ¿Acaso te pones en favor de los rebeldes?" Alexei trató de calmar los exaltados ánimos de su grupo llevándose a kurt a otro lugar, sin duda alguna tendría que doblegarse y acceder a las peticiones de sus jueces. "No trates de hacerte el listo conmigo Saúl. Bien sé que las actividades de Omega Crimson no te son indiferentes. Solo una persona en este mundo pudo haberles proporcionado un Lyput como ese a Wolfstone." Por largos segundos Kurt se quedó en silencio mirando con su ojo negro a Alexei, sabiendo seguramente que ameritaba su castigo. "Si me matas Alexei, jamás conocerás al asesino de los doce del tribunal. tu infinita perspicacia no te sirvió para comprender que un simple amotinado no pudo haber cegado a los nuestros de esa manera." "Tal vez, de momento solo te exijo que uses el parásito para drenar la mente de Jonás pues solo de esa forma sabremos quien liberó al Ungido. Después, tomarás a ese Lyput y lo comerás tu mismo para saber de una vez por todas que verdades esconde tu perversa alma infiel." Al final Kurt tendría que acceder a sus peticiones y entonces la identidad del liberador sería por fin descubierta.