Algo poco usual sucede a vista del mundo. En algunos de los rincones de la tierra ha aparecido en el cielo un extraño objeto con forma de cruz. Los piadosos han atribuido el fenómeno a una manifestación divina que sin duda anunciará el fin del mundo. Hay lágrimas, hay desconsuelo, también esperanza y sobre todo, incertidumbre. Los científicos y astrónomos no pueden decir de que se trata. Los radares, telescopios y radio-telescopios no lo pueden detectar. Parece una imagen en el vacío como si se hubiera dibujado sobre el firmamento y debido a que es imposible observarse de cerca por cualquier medio óptico o físico se ignora si realmente está en la tierra.
Es sin duda lo más asombroso que haya sucedido en los últimos años. En algún lugar de la tierra un hombre sabrá por fin de que se trata. Los creyentes cantan alabanzas bajo el cielo centelleante. Los menos optimistas oran por la llegada del final de los tiempos. Ahora en la tierra tras tantos desastres naturales y guerras se respira una atmósfera de miedo y duda, la antesala a algo caótico. El joven busca en el laboratorio astronómico. Hay un escritorio con un cajón encerrado por chapa. Él joven está decidido a saber que sucedió con su profesor, desaparecido ya hace algunas semanas, parte de la respuesta la hallará dentro de ese escritorio, un aparato muy extraño, parece ser un lector de radio-telescopio. Junto a este hay informes y ecuaciones físicas. La lectura del dispositivo, el lenguaje que revelará un descubrimiento nada alentador. "Objeto celeste desconocido que debido a su masa es la causa de parte de la desviación en el apogeo planetario y la curvatura en el eje polar" "El objeto celeste al que he llamado "Nibiru" debido a una antigua leyenda babilónica es sin duda un planeta, aunque no es como el nuestro. Este parece orbitar de una manera controlada, como si se tratase de una "nave inteligente", sin contar que su radio ecuatorial es mucho más grande que la tierra." Aquel decidido joven que arriesgaba su vida tras haber burlado el cerco de seguridad leería de puño y letra de su maestro un último informe: "No es un planeta como todos. Sus movimientos me sugieren que orbita a su merced, claro está sin mencionar que hasta la fecha ningún observatorio ha dado credibilidad a mis observaciones. ¿Mi pregunta final es? ¿El dispositivo que inventé para poder observarlo habrá fallado?" Y solo había una manera de saberlo. El joven escuchó los pasos de guardias en el pasillo. Debía tomar esos objetos y huir. Pudo lograrlo y cuando ha llegado a su casa donde tiene un radio-telescopio aficionado, arregló el aparato donde una imagen algo borrosa se traduciría en su ordenador. Apuntado hacia aquella cruz misteriosa el equipo ha revelado el misterio de aquel intempestivo fenómeno. No hay ninguna duda, aquella cruz que puede atisbarse desde cualquier punto del planeta se trata de algo "inteligente" y para él ya no es un misterio que se trata de una nave alienígena. Ahora la pregunta es ¿Cual es el objeto, de que esté allí estacionada? Lo único que de momento averigua es su tamaño, la nave que más parece una estación espacial tendría más o menos uno 22 kilómetros de envergadura. Es por más una verdad abrumadora y tal vez el descubrirla pudo costarle la vida al astrónomo Bourousis
ADVERTENCIA:Esta historia puede herir a algunos sectores. Lo divulgado en este blog pertenece a la ficción. Cualquier parecido con la realidad será coincidencial.
viernes, 30 de julio de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
LA HISTORIA DEL MOTÍN INFERNAL
Recuerdos inundan la mente de Joaquín Torres. Ve al padre Maximiliano, consejero y amigo quien siempre estaría de acuerdo con sus ideas en favor de la verdad antes que la fe. "La fe ciega solo hace que el hombre camine por una senda oscura. Solo la verdad hará que el hombre retorne nuevamente por la justa senda hasta su creador." Maximiliano acogía con emoción sus palabras por que de alguna manera su carácter atávico lo empujaba a rebelarse en contra de la corrupción que acompañó desde siglos a la iglesia. También venían los recuerdos de Gabriel Brun, el extraño rubio que lo ayudaría a escapar de la justicia. Él mismo le afirmaría que el cardenal Torquemada bajo órdenes de sus superiores habían gestado la masacre de Kigali. Por eso pensaba volver a Ruanda, ahora que la niña de Kigali, sobreviviente de la matanza había despertado del coma debido a su deshidratación. Solo ella podía revelarle la verdad acerca de ese funesto acontecimiento que tanto le había afectado. Pero en sus pensamientos también estaba Jonás. Él había dado su vida por salvarlo en el desierto de Judea y sin su ayuda jamás habría podido liberar al Ungido. Recordó una vez que juntos miraba al sol ocultarse, Joaquín cuestionaba acerca del origen de la humanidad, Jonás comenzó a hablar, vestía un hábito que lo protegía de los moribundos rayos solares y entonces su cuerpo comenzó a resplandecer por el efecto de la radiación sobre el cuerpo de los Nephilim. "Hace eones, nuestro Gran Mentor a bordo de su increíble nave llegó al planeta azul en búsqueda de un raro elemento que según creía, forjaría armas muy poderosas gracias a su composición excepcional. Para lograr explotar aquel precioso metal tuvo que valerse de una facción de sus hijos que tambien eran sus guerreros, estos seres a los que se conocen como Annunaki, destinados así, a una vida de penosas labores y en este caso al arribar en la tierra su misión sería excavar las minas subterráneas donde extraerían aquel extraño elemento. El cuerpo de los obreros no podía resistir la luz del sol y por eso se verían obligados a vivir bajo tinieblas mientras que los hijos del Gran Mentor tenían el privilegio de habitar la tierra a su antojo, viviendo como reyes. Tal desigualdad provocaría el recelo de estos seres, uno de sus comandantes que también era un sabio habló de la posibilidad de revelarse en contra de la explotación, no obstante los hijos del Gran Mentor tenían armas muy poderosas y un enfrentamiento significaría el suicidio. Algo extraordinario comenzaría a suceder a medida que iban extrayendo ese metal al que solemos llamar Eternium. El cuerpo de todo obrero estaba hecho con un porcentaje de un metal que era usado para elaborar de su propia carne herramientas para el trabajo, ese metal que es realmente débil, El oro, estaba sobre su cabeza en forma de cuernos. Cuando los obreros consiguieron grandes vetas del "oro de los dioses" el Eternium su composición comenzó a fundirse en sus cuerpos, eso se debía a su extraño modo de alimentarse, bebiendo el agua salada que circundaba sobre los yacimientos. Aquel metal era algo nuevo para ellos, vieron con admiración como el Eternium podía cortar con facilidad incluso el oro mismo, ahora sus herramientas se convertían en terribles armas. El comandante cuyo nombre fue borrado en la historia para evitar su permanencia en el mundo instó a los obreros para la gran rebelión y fue así como se gestó el Mered Hinom, el primer gran motín de los Anunnaki, no obstante el gran mentor no quería que sus hijos se vieran involucrados en una guerra entre sí y entonces accedió a despojarlos de su yugo, pese a que su primogénito quería destruir a sus hermanos, inferiores en rango. Entonces accedió a crear cuerpos para que pudieran habitar la tierra, tales cuerpos se asemejaban mucho a los humanos, también les dio el poder de gobernarla durante siglo y en reemplazo de sus labores el hombre fue creado para extraer los metales preciosos, tan necesarios para sus armas y herramientas. Pronto los hombres u "obreros elementales" poblarían la tierra. Las hijas de estos eran tan hermosas que los Annunaki se tentaron por ellas y gracias a su neo-anatomía podía sentir el placer qué solo los dioses podían disfrutar. A medida que los hijos del gran mentor se unían a las hembras humanas su magma oscuro, también conocido como alma quedaba atrapado en el fruto de sus relaciones. Viendo tal vulnerabilidad, pues no existe carne más débil que el deseo, el primogénito del Gran Mentor hizo que lloviera durante meses para exterminar a los Anunnaki, sin levantar sospecha de sus superiores, solo que algo saldría mal. La virtud del Eternium permitió que el alma de los Annunaki pudiera reencarnar en los cuerpos de los hombres a través de los siglos, solo que ellos no lo sabrían aunque debo aclarar que no en todos los humanos está el antiguo espíritu de los rebeldes. Viendo esta situación se creó el Tribunal de los Jueces, comandado por el General de los Ejércitos Yavé para procurar que los Annunaki no salieran de sus cuerpos."
"¿Lo que quiere decir que la tierra es como una prisión para aquellos rebeldes?" "Llámalo Gehena, Sheol, Tártaro o infierno. Este lugar es solo un paraíso para nuestros dioses. El cuerpo humano es la prisión para sus hijos."
Joaquín quedaría desconcertado pues esta historia contradecía en principio todas sus creencias.
"¿Lo que quiere decir que la tierra es como una prisión para aquellos rebeldes?" "Llámalo Gehena, Sheol, Tártaro o infierno. Este lugar es solo un paraíso para nuestros dioses. El cuerpo humano es la prisión para sus hijos."
Joaquín quedaría desconcertado pues esta historia contradecía en principio todas sus creencias.
miércoles, 28 de julio de 2010
SE DESCUBRE A UN TRAIDOR
Debajo del templo de Israel los grandes priores conocidos también como "Jueces" examinaban detenidamente a aquel demonio. Había perdido gran parte de su energía. Bajo cadenas estaba sometido a merced de sus verdugos que doblegaron su fuerza cortándole totalmente los cuernos de su cabeza. Jonás estaba en tinieblas, los jueces intentaron drenar sus pensamientos para saber quién era el liberador, pero nada pudieron obtener de aquel obstinado y sabio rebelde. Es por eso que Alexei había traído desde Europa al también miembro de "Los 24", Kurt Eichmann.
"No hay manera de extraer sus pensamientos. Su alma ahora vaga en la nada absoluta."
"¡Tonterías! ¡No son más que estrategias! Los "Obreros" han logrado a lo largo de estos años desarrollar habilidades que ni siquiera nosotros hemos podido igualar." contestaría Alexei Sovietsky con severidad. "Es por eso que lo hemos traído hasta Jerusalén, Herr Eichmann. Solo usted con su gran conocimiento es capaz liberar los recuerdos de este pobre ser." Dijo uno de los misteriosos jueces. "Siento decepcionarlos pero mi viaje ha sido en vano. Es algo que no puedo hacer sino llevo al espécimen a Hannover." Alexei lanzó una mirada inquisitiva al hombre de ciencia cortando sus palabras. "Nada de lo que hace el priorato es en vano. Desprecio tu falta de fe Kurt. Aún no mencioné que un Lyput fue inoculado en el cuerpo de mi hija, ¿Qué respuesta tienes que darnos al respecto?" Kurt Eichmann palideció de momento, sabía que mentirle a un juez constituía una falta muy grave. "¡No solo tú has sido traicionado Josué!¡Alguien al que exterminé hace unas semanas vendió a mi espaldas los parásitos a Omega Crimson!"
"Si eso es cierto ¿Cómo es que hasta ahora nos enteramos de ese giro indebido?" "Ciertamente jamás imaginé que este asunto espinoso se les iba a salir de las manos." Otro de los poderosos jueces alzó su voz en protesta. "¿Quién demonios eres tú para cuestionarnos? ¿Acaso te pones en favor de los rebeldes?" Alexei trató de calmar los exaltados ánimos de su grupo llevándose a kurt a otro lugar, sin duda alguna tendría que doblegarse y acceder a las peticiones de sus jueces. "No trates de hacerte el listo conmigo Saúl. Bien sé que las actividades de Omega Crimson no te son indiferentes. Solo una persona en este mundo pudo haberles proporcionado un Lyput como ese a Wolfstone." Por largos segundos Kurt se quedó en silencio mirando con su ojo negro a Alexei, sabiendo seguramente que ameritaba su castigo. "Si me matas Alexei, jamás conocerás al asesino de los doce del tribunal. tu infinita perspicacia no te sirvió para comprender que un simple amotinado no pudo haber cegado a los nuestros de esa manera." "Tal vez, de momento solo te exijo que uses el parásito para drenar la mente de Jonás pues solo de esa forma sabremos quien liberó al Ungido. Después, tomarás a ese Lyput y lo comerás tu mismo para saber de una vez por todas que verdades esconde tu perversa alma infiel." Al final Kurt tendría que acceder a sus peticiones y entonces la identidad del liberador sería por fin descubierta.
"No hay manera de extraer sus pensamientos. Su alma ahora vaga en la nada absoluta."
"¡Tonterías! ¡No son más que estrategias! Los "Obreros" han logrado a lo largo de estos años desarrollar habilidades que ni siquiera nosotros hemos podido igualar." contestaría Alexei Sovietsky con severidad. "Es por eso que lo hemos traído hasta Jerusalén, Herr Eichmann. Solo usted con su gran conocimiento es capaz liberar los recuerdos de este pobre ser." Dijo uno de los misteriosos jueces. "Siento decepcionarlos pero mi viaje ha sido en vano. Es algo que no puedo hacer sino llevo al espécimen a Hannover." Alexei lanzó una mirada inquisitiva al hombre de ciencia cortando sus palabras. "Nada de lo que hace el priorato es en vano. Desprecio tu falta de fe Kurt. Aún no mencioné que un Lyput fue inoculado en el cuerpo de mi hija, ¿Qué respuesta tienes que darnos al respecto?" Kurt Eichmann palideció de momento, sabía que mentirle a un juez constituía una falta muy grave. "¡No solo tú has sido traicionado Josué!¡Alguien al que exterminé hace unas semanas vendió a mi espaldas los parásitos a Omega Crimson!"
"Si eso es cierto ¿Cómo es que hasta ahora nos enteramos de ese giro indebido?" "Ciertamente jamás imaginé que este asunto espinoso se les iba a salir de las manos." Otro de los poderosos jueces alzó su voz en protesta. "¿Quién demonios eres tú para cuestionarnos? ¿Acaso te pones en favor de los rebeldes?" Alexei trató de calmar los exaltados ánimos de su grupo llevándose a kurt a otro lugar, sin duda alguna tendría que doblegarse y acceder a las peticiones de sus jueces. "No trates de hacerte el listo conmigo Saúl. Bien sé que las actividades de Omega Crimson no te son indiferentes. Solo una persona en este mundo pudo haberles proporcionado un Lyput como ese a Wolfstone." Por largos segundos Kurt se quedó en silencio mirando con su ojo negro a Alexei, sabiendo seguramente que ameritaba su castigo. "Si me matas Alexei, jamás conocerás al asesino de los doce del tribunal. tu infinita perspicacia no te sirvió para comprender que un simple amotinado no pudo haber cegado a los nuestros de esa manera." "Tal vez, de momento solo te exijo que uses el parásito para drenar la mente de Jonás pues solo de esa forma sabremos quien liberó al Ungido. Después, tomarás a ese Lyput y lo comerás tu mismo para saber de una vez por todas que verdades esconde tu perversa alma infiel." Al final Kurt tendría que acceder a sus peticiones y entonces la identidad del liberador sería por fin descubierta.
martes, 27 de julio de 2010
MUERE EL ANTIGUO ENEMIGO
No obstante de saber y conocer tantas verdades, verdades que al final resultaron ser tan álgidas y amargas, una nube de dudas asaltaban su mente a cada instante. Tendría que volver a Kigali lo antes posible para hablar con la niña que el desierto había arrojado moribunda a los brazos de una comunidad de religiosas en Ruanda, solo que al viajar hasta allí ella ya se había ido. Las religiosas dijeron que por órdenes episcopales tuvieron que enviarla a Italia, sin duda una prueba más de que Torquemada estaba envuelto en la masacre de la comunidad. Por otro lado sentía que su fuerza había aumentado, cada día hallaba en sí habilidades extraordinarias aunque con la pérdida de su maestro ignoraba cual sería su destino y como tal, el de la humanidad entera. "Una vida así, viviendo en la tierra solo como el receptáculo de algo maligno. El destino de la humanidad está injustamente sellado." Joaquín llegaría al corazón de Roma donde en una de sus emblemáticas iglesias lo esperaba aquel perverso hombre junto a dos religiosas. Había un silencio de muerte. La luna se asomaba entre los vitrales y el viento aullaba de vez en vez. Aún desconocía el destino de Jonás y también de lo que había pasado con el ungido. Cuando vio a los tres alumbrados débilmente por la pálida luz del cielo pudo notar que una de las religiosas llevaba en brazos a la niña africana cuyo nombre era Kamaria. En efecto Pedro Torquemada la había traído hasta aquí para poder atraparlo y ahora su misión sería rescatarla de sus garras. "¡Deja a la niña, Torquemada! ¿No se cansa de involucrar a gente inocente en los asuntos de la iglesia?" El arzobispo salió de las sombras y sus ojos se había ennegrecido. "No existía otra manera de hacer que la oveja retornara a su rebaño." Pedro se acercó a él en aptitud desafiante. "Me enteré de que el padre Maximiliano murió bajo tu causa. ¡Es algo realmente lamentable!" "¿Qué es lo que quiere monseñor? ¿Qué es lo que pretende hacer hiriendo de esa manera a la iglesia y su comunidad?" "Lo primero: es preciso saber si has sido tú el liberador que sacó de las montañas al ungido." "De manera que este ha sido una de tantos los secretos que la iglesia ocultó durante siglos a la humanidad. No debería extrañarle el por qué de mis conceptos a los que el sumo pontífice se atrevió a catalogar de blasfemias." "Debes saber que al estar encerrado en este frágil cuerpo de hombre, el instinto se hace irrefrenable y como tal el deseo sexual es algo que dificilmente su puede controlar. No creo que hayas llegado hasta aquí sin haber tenido ciertas revelaciones. por algo ahora estamos encerrados en estas prisiones de por vida, aunque debo admitir mi asombro de como eso a tí en apariencia no te ha afectado. Tu cabeza es ahora muy preciada y llevarla hasta el tribunal significará mi ascenso." "¿Ascenso? ¡Creí que los arzobispos corruptos estaban no necesitaba de cosas así!" "Verás, sé que aún piensas que nosotros masacramos a tu comunidad en Ruanda lo que te digo que no es más que un movimiento elemental del juego, pero como tal, los peones podemos ascender. Tu destrucción significará una gran ventaja para nuestros intereses a no ser que quieras recapitular ante el Santo Padre."
Y es ahí cuando el joven sacerdote supo que pronto se desataría una batalla.
"Solo déjala ir Torquemada y tal vez salgas de aquí con algo más que mi cabeza." El arzobispo hizo señas a una de las religiosas que lo acompañaba pero esta en vez de liberar a Kamaria solo propicio su agonía. Joaquín no podía quedarse quieto. De inmediato profirió el ataque y de un solo golpe pudo segar a la religiosa quien realmente era una de ellos. La otra rompería su carne humana por que esa era la forma de transmutar su esencia, convirtiéndose en uno de esos terribles demonios que ahora se sometían a los Elohim tras los motines fallidos. "¿Por qué le levantas la mano a la iglesia? ¿Por qué te revelas contra los tuyos? Debería abrir los ojos y ver que los rebeldes solo representan el mal sobre la tierra, que el origen del sufrimiento humano nació de la soberbia y la desobediencia a la que estos abominables hombres los empujaron. La luz viene de nosotros Joaquín y en efecto eres uno de los nuestros." "No olvido que sus primeras palabras fueron condena, ahora solo trata de convencerme por que es la muerte el mayor temor de los débiles." "¡Eres aún muy joven Joaquín Torres! Debes saber que dentro de nosotros hay una lucha de potestades llevada por siglos." "Sea cual sea esa lucha no haré parte de ella. Por ahora solo lucho por mi mismo ya que durante todo este tiempo viví en las penumbras de la mentira." La mujer demonio que se había escurrido entre las sombras apareció detrás de él para destrozarlo, juntos comenzaron a batallar mientras demolían el templo y Pedro vio con asombro cómo Joaquín no tuvo la necesidad de transmutarse en su verdadera esencia para derrotarla. La mujer cayó destrozada en el suelo gritando de dolor por que su alma se consumía en llamas. el suelo se había llenado por torrentes de sangre y sobre ella se alzaba victorioso el joven sacerdote. "¡Esto es en lo que te has convertido! ¡En el carnicero de los dioses! ¿dónde quedó el hombre idealista con un corazón lleno de piedad!" "¡Sus suplicas no le servirán Torquemada! ¡Pagará por lo que le hizo a mi comunidad!" Torquemada intentó desaparecer en las sombras pero Joaquín creó el resplandor único, la luz que todo lo atraviesa para destrozar las penumbras y entonces se encontrarían cara a cara. No obstante Torquemada que era más viejo y versado utilizó la técnica de crear falsas ilusiones, hórridas imágenes relacionadas con la masacre en Ruanda pertubarían su mente y entonces Joaquín quedaría paralizado de momento. No obstante el arzobispo necesitaría algo más que eso para vencerlo. Las raíces que brotaban de los brazos de Joaquín lo habían atravesado. Antes de que muriera Pedro Torquemada, el arzobispo que siempre procuró su desgracia pudo ver que el joven sacerdote había realmente adquirido un poder asombroso.
Allá estaba agonizante la pequeña Kamaria. Pensar que era la última de su estirpe llenaba el corazón de Joaquín con emociones encontradas. Él la tomó en sus brazos y con su aliento insufló parte de la energía haciendo que su herida de muerte sanara por completo. Cuando Kamaria logró recuperar el conocimiento una de las verdades más aterradoras propiciarían su indignación. "Un hombre ha llegado a la aldea, vestía una larga túnica que le cubría hasta el rostro. Mi padre lo ha recibido porque parece haberse extraviado en el desierto. el extraño acepta el agua que le ha dado y cuando menos lo esperabamos, este hombre usa una especie de espada para masacrar a toda mi pueblo. Yo pude esconderme durante días, solo yo había sobrevivido a la matanza, luego vagaría por el desierto hasta que unos guardas me encontraron a punto de morir." "¿Y cómo era el aspecto de aquel hombre misterioso?" La descripción de Kamaria haría que una imágen borrada practicamente de su pasado volviera atormentarlo. "¡Ese hombre! ¡Aquel que aparecía frente a Cristo regodeándose en su dolor! ¡Sin duda es él!"
Y es ahí cuando el joven sacerdote supo que pronto se desataría una batalla.
"Solo déjala ir Torquemada y tal vez salgas de aquí con algo más que mi cabeza." El arzobispo hizo señas a una de las religiosas que lo acompañaba pero esta en vez de liberar a Kamaria solo propicio su agonía. Joaquín no podía quedarse quieto. De inmediato profirió el ataque y de un solo golpe pudo segar a la religiosa quien realmente era una de ellos. La otra rompería su carne humana por que esa era la forma de transmutar su esencia, convirtiéndose en uno de esos terribles demonios que ahora se sometían a los Elohim tras los motines fallidos. "¿Por qué le levantas la mano a la iglesia? ¿Por qué te revelas contra los tuyos? Debería abrir los ojos y ver que los rebeldes solo representan el mal sobre la tierra, que el origen del sufrimiento humano nació de la soberbia y la desobediencia a la que estos abominables hombres los empujaron. La luz viene de nosotros Joaquín y en efecto eres uno de los nuestros." "No olvido que sus primeras palabras fueron condena, ahora solo trata de convencerme por que es la muerte el mayor temor de los débiles." "¡Eres aún muy joven Joaquín Torres! Debes saber que dentro de nosotros hay una lucha de potestades llevada por siglos." "Sea cual sea esa lucha no haré parte de ella. Por ahora solo lucho por mi mismo ya que durante todo este tiempo viví en las penumbras de la mentira." La mujer demonio que se había escurrido entre las sombras apareció detrás de él para destrozarlo, juntos comenzaron a batallar mientras demolían el templo y Pedro vio con asombro cómo Joaquín no tuvo la necesidad de transmutarse en su verdadera esencia para derrotarla. La mujer cayó destrozada en el suelo gritando de dolor por que su alma se consumía en llamas. el suelo se había llenado por torrentes de sangre y sobre ella se alzaba victorioso el joven sacerdote. "¡Esto es en lo que te has convertido! ¡En el carnicero de los dioses! ¿dónde quedó el hombre idealista con un corazón lleno de piedad!" "¡Sus suplicas no le servirán Torquemada! ¡Pagará por lo que le hizo a mi comunidad!" Torquemada intentó desaparecer en las sombras pero Joaquín creó el resplandor único, la luz que todo lo atraviesa para destrozar las penumbras y entonces se encontrarían cara a cara. No obstante Torquemada que era más viejo y versado utilizó la técnica de crear falsas ilusiones, hórridas imágenes relacionadas con la masacre en Ruanda pertubarían su mente y entonces Joaquín quedaría paralizado de momento. No obstante el arzobispo necesitaría algo más que eso para vencerlo. Las raíces que brotaban de los brazos de Joaquín lo habían atravesado. Antes de que muriera Pedro Torquemada, el arzobispo que siempre procuró su desgracia pudo ver que el joven sacerdote había realmente adquirido un poder asombroso.
Allá estaba agonizante la pequeña Kamaria. Pensar que era la última de su estirpe llenaba el corazón de Joaquín con emociones encontradas. Él la tomó en sus brazos y con su aliento insufló parte de la energía haciendo que su herida de muerte sanara por completo. Cuando Kamaria logró recuperar el conocimiento una de las verdades más aterradoras propiciarían su indignación. "Un hombre ha llegado a la aldea, vestía una larga túnica que le cubría hasta el rostro. Mi padre lo ha recibido porque parece haberse extraviado en el desierto. el extraño acepta el agua que le ha dado y cuando menos lo esperabamos, este hombre usa una especie de espada para masacrar a toda mi pueblo. Yo pude esconderme durante días, solo yo había sobrevivido a la matanza, luego vagaría por el desierto hasta que unos guardas me encontraron a punto de morir." "¿Y cómo era el aspecto de aquel hombre misterioso?" La descripción de Kamaria haría que una imágen borrada practicamente de su pasado volviera atormentarlo. "¡Ese hombre! ¡Aquel que aparecía frente a Cristo regodeándose en su dolor! ¡Sin duda es él!"
lunes, 26 de julio de 2010
EL DISCÍPULO SALVA AL MAESTRO
Una sombra se escurre sigilosamente entre las penumbras del santuario. A varios metros de profundidad, las ocultas galerías y pasadizos se encuentran custodiadas por soldados de las fuerzas especiales de Alexei que son auténticas máquinas de guerra. No obstante solo dos de ellos tienen el poder de descubrir a los rebeldes nephilim. "Parece que tenemos a un intruso. No creo que sea de los nuestros." "Nadie tiene la autorización de entrar aquí salvo los del priorato, ¡Lo mejor será detenerlo!" "¡De ninguna manera! ¡Este lugar necesita un poco de agitación! Permitamos que entre en la sala y entonces lo atacaremos." Así lo harían, el intruso logró evadir todos los cercos y circuitos de seguridad, después de todo esa parte del santuario es secreta, hasta ahora.
De las sombras emergió la figura imponente y juvenil del barón de Wolfklauebergh, nadie podría decir que tenía todos esos años pero los nephilim tenían la virtud de permanecer jóvenes por siempre. El débil halo de su antiguo tutor lo condujo hasta este sitio, hay un gran salón secreto y como tantas fortificaciones elohim es invisible a la vista de cualquier ser en la tierra, salvo para ellos. Alexei se da cuenta que dos soldados la custodian, sin duda tendrá que abatirlos para cruzar el portal y romper la ilusión. Se necesitan más que dos entrenados guerreros para vencer a un ángel caido. Alexei los ha derrotado de un solo golpe. Ningún humano es rival para los nephilim. Cuando ha logrado entrar a la sala pudo ver a su maestro aprisionado como solo un ser así puede estarlo. Alexei Sovietsky le había atravesado el pecho con una de esas espadas forjadas con eternium, también le había extraído todo el precioso metal de su cuerpo por lo tanto solo el magma oscuro lo mantenía con vida. El barón le quitó sus ataduras y le infundió parte de su propia energía, cuando Jonás ya se incorporaba logró reconocer a su antiguo pupílo. "¡Alexei! ¡Ya no es necesario que luches! ¡Nuestro gran lider fue liberado por un hombre de excepcional poder y carisma! ¡Esta vez el motín nos liberará para siempre!" "¡Tonterías maestro! ¡Si de verdad queremos la libertad tendremos que destruir a los hijos de Annum, es por eso que demando tu ayuda.!" "¡Pero Josué ha tomado mis cuernos y me ha arrebatado el poder! La única manera de recuperarlos es tomando la vida de otro como nosotros!" "!Cuando hayamos recuperado el santo grial que ha sido custodiado por miles de años nada impedirá que triunfemos sobre los opresores!"
Jonás se quedó en silencio porque desde hacía siglos no escuchaba de tal tesoro, pero nadie más que él lo conocía, en alguna ocasión lo habría llevado en sus manos, ese objeto de infinito poder que haría sin duda al que lo tuviera dueño de una fuerza indestructible. "¿Hablas acaso de la espada de Habacuc? Todos los registros acerca de su procedencia y destino fueron borrados al igual que el nombre de nuestro lider. ¿Cómo es que después de tantas empresas fallidas y hombres muertos en su búsqueda a través de los siglos sabes dónde hallarla?" Antes de que pudiera responder los dos tuvieron que enfrentarse a más soldados de Sovietsky, Alexei era un hombre muy fuerte y feroz, en tan solo unos segundos logró destrozar con solo sus manos a veinte de ellos. Nisiquiera les dio tiempo de dar la alerta, no obstante los más fuertes del contingente que eran como ellos se apostaron en la entrada. "¡Debe saber "Garra de Lobo" que no lo dejaremos ir de aquí sin dar una buena batalla!" Diría uno de ellos y en ese instante se tranformó en un guardian, es decir, un demonio provisto de grandes cuernos, decenas de ojos y con cuerpo de serpiente. Se desataría una encarnizada lucha bajo las bóvedas del templo, las dos criaturas lucharían incansablemente pues estos guardianes solían ser en la antiguedad los más poderosos entre los soldados de Elohi, pero Alexei Wolfklauebergh había ganado una fuerza excepcional, propia de un sedicioso y tan solo usando su espada logró abatir a los dos guerreros. Al cabo de unos minutos ya estaban fuera de Israel, en el desierto de Juda donde semanas atrás el Ungido había sido rescatado. "No lo habría hecho sin la ayuda de uno de ellos." "¿Lo que quieres decir que sus propias facciones los traicionan? Ahora veo que el padre Joaquín logró su cometido con ayuda de alguien más. No obstante me intriga el saber para que quieres esa espada." "Ya te lo dije maestro. Si queremos liberar a los nuestros tendremos que destruir al mismo dios." Juntos atravesaron el desierto rumbo a Inglaterra donde el santo Grial era custodiado por el priorato y los jueces del destino.
De las sombras emergió la figura imponente y juvenil del barón de Wolfklauebergh, nadie podría decir que tenía todos esos años pero los nephilim tenían la virtud de permanecer jóvenes por siempre. El débil halo de su antiguo tutor lo condujo hasta este sitio, hay un gran salón secreto y como tantas fortificaciones elohim es invisible a la vista de cualquier ser en la tierra, salvo para ellos. Alexei se da cuenta que dos soldados la custodian, sin duda tendrá que abatirlos para cruzar el portal y romper la ilusión. Se necesitan más que dos entrenados guerreros para vencer a un ángel caido. Alexei los ha derrotado de un solo golpe. Ningún humano es rival para los nephilim. Cuando ha logrado entrar a la sala pudo ver a su maestro aprisionado como solo un ser así puede estarlo. Alexei Sovietsky le había atravesado el pecho con una de esas espadas forjadas con eternium, también le había extraído todo el precioso metal de su cuerpo por lo tanto solo el magma oscuro lo mantenía con vida. El barón le quitó sus ataduras y le infundió parte de su propia energía, cuando Jonás ya se incorporaba logró reconocer a su antiguo pupílo. "¡Alexei! ¡Ya no es necesario que luches! ¡Nuestro gran lider fue liberado por un hombre de excepcional poder y carisma! ¡Esta vez el motín nos liberará para siempre!" "¡Tonterías maestro! ¡Si de verdad queremos la libertad tendremos que destruir a los hijos de Annum, es por eso que demando tu ayuda.!" "¡Pero Josué ha tomado mis cuernos y me ha arrebatado el poder! La única manera de recuperarlos es tomando la vida de otro como nosotros!" "!Cuando hayamos recuperado el santo grial que ha sido custodiado por miles de años nada impedirá que triunfemos sobre los opresores!"
Jonás se quedó en silencio porque desde hacía siglos no escuchaba de tal tesoro, pero nadie más que él lo conocía, en alguna ocasión lo habría llevado en sus manos, ese objeto de infinito poder que haría sin duda al que lo tuviera dueño de una fuerza indestructible. "¿Hablas acaso de la espada de Habacuc? Todos los registros acerca de su procedencia y destino fueron borrados al igual que el nombre de nuestro lider. ¿Cómo es que después de tantas empresas fallidas y hombres muertos en su búsqueda a través de los siglos sabes dónde hallarla?" Antes de que pudiera responder los dos tuvieron que enfrentarse a más soldados de Sovietsky, Alexei era un hombre muy fuerte y feroz, en tan solo unos segundos logró destrozar con solo sus manos a veinte de ellos. Nisiquiera les dio tiempo de dar la alerta, no obstante los más fuertes del contingente que eran como ellos se apostaron en la entrada. "¡Debe saber "Garra de Lobo" que no lo dejaremos ir de aquí sin dar una buena batalla!" Diría uno de ellos y en ese instante se tranformó en un guardian, es decir, un demonio provisto de grandes cuernos, decenas de ojos y con cuerpo de serpiente. Se desataría una encarnizada lucha bajo las bóvedas del templo, las dos criaturas lucharían incansablemente pues estos guardianes solían ser en la antiguedad los más poderosos entre los soldados de Elohi, pero Alexei Wolfklauebergh había ganado una fuerza excepcional, propia de un sedicioso y tan solo usando su espada logró abatir a los dos guerreros. Al cabo de unos minutos ya estaban fuera de Israel, en el desierto de Juda donde semanas atrás el Ungido había sido rescatado. "No lo habría hecho sin la ayuda de uno de ellos." "¿Lo que quieres decir que sus propias facciones los traicionan? Ahora veo que el padre Joaquín logró su cometido con ayuda de alguien más. No obstante me intriga el saber para que quieres esa espada." "Ya te lo dije maestro. Si queremos liberar a los nuestros tendremos que destruir al mismo dios." Juntos atravesaron el desierto rumbo a Inglaterra donde el santo Grial era custodiado por el priorato y los jueces del destino.
domingo, 25 de julio de 2010
LA MUERTE DEL PRIMER GRAN PRÍNCIPE
Kurt Eichmann observa la lejanía en silencio. Todo está muy quieto, más por tantos años que lleva en la tierra y piensa que incluso cuando se llega a gozar tanto del poder, la vida puede resultar hastiante. En sus manos tiene un libro de Baudelaire y mientras el sol muere sobre las montañas lee en voz alta El Esplín, su mente se inundará de vagos pensamientos calcinados por esa tarde crepuscular. Había una bebida que desde mucho tiempo atrás los "semi-dioses" solían beber, la llamaban "Soma" y era una sustancia para borrar el tiempo de los "inmortales". Kurt la había dejado años atrás y por eso recordaría cuando fue comandante del pueblo Habiru, sin duda tiempos mejores para él. Ahora solo se relegaba a ejercer dominio sobre ciertas facciones en el mundo, a llevar una guerra que de lejos consideraba cobarde. Durante años su corporación se dedicó a crear enfermedades y devastación bajo la fachada de una empresa destinada a beneficiar a la humanidad. Pero eso no era lo que más inquietaba su alma, estaba cansado de ser el sirviente de los grandes reyes y por eso había tomado en los últimos años decisiones tan cuestionables. En el halo oscuro del sol moribundo veía su propio destino. Sin duda estaba entre la espada y la pared pues revelar o no la identidad de su misterioso aliado le significará la muerte. Ahora está sentado frente a su escritorio dispuesto a no olvidar. En el fondo sabe que la lucha de Wolfstone es inútil, pero nadie podrá vencer a su verdadero mecenas, no obstante, bien sabe cómo él desprecia a los de su estirpe. ¿De qué manera fiarse de su lucha? De plano no ignoraba que solo era usado para sus fines, sin importar de que bando estuviera, después de todo en su época de comandante, él los utilizó para ganar sus infames batallas. Los Habiru solo eran salvajes sedientos de sangre y maldad, sus enemigos construían civilizaciones. Mientras recordaba cada pasaje de su existencia alguien se escurrió entre las sombras del despacho con mucho sigilo, antes de que pudiera percatarse sentiría el agudo filo de una daga atravesar el centro de su cerebro. En la solitaria sala solo se escucharía un grito ahogado. "¡Ornella! ¿Cómo le osas levantar la mano a tu benefactor?" Antes de que ella contestara clavó otra de las dagas en su corazón y Kurt observó con asombro con que material las habían forjado. De su boca ahora salía esa sangre tan oscura como la misma noche. "¡Has sido tu quién me ha traicionado! ¡Durante todos estos años hice parte de tu sucio juego pero ahora Kenishiro me lo ha dicho todo!...¡Mataste al único ser que podía amar en esta tierra de miserables! ¡Recibir tu ayuda significó perder mi existencia! ¡Ahora muere como el ser repugnante que eres!" Antes de que la luz de Kurt o Saúl de Galaad se extinguiera sintió la necesidad de confirmar su mayor temor, una simple mujer humana lo había vencido sin dar la lucha ¿Cómo fue posible?
"¿Kenishiro? Ahora sé que él también ha muerto no obstante quiero que le digas a este pobre y cansado viejo ¿Cómo has conseguido estas armas? ¿Ha sido él verdad? ¡El hijo de dios! ¡Aquel que ha de ser nuestra perdición!" "¡No veo por qué responderte! ¡Después de todo morirás sabiendo que arruinaste nuestras vidas!" Ornella se levantó para acercarse a la ventana y suspirar, recordando así a Thomas. "¡Pero verás que solo los humanos podemos ser compasivos incluso frente a nuestros peores enemigos!...La respuesta es sí. Ha sido él quien me reveló el secreto para poder tomar tu vida."
Solo la luna pudo resplandecer junto a esta victoria. Kurt Eichmann, uno de los hombres más poderosos de la tierra había muerto bajo su propia traición y las lágrimas de Ornella Malatesta fueron capaces de bañar el dolor de estas muertes.
"¿Kenishiro? Ahora sé que él también ha muerto no obstante quiero que le digas a este pobre y cansado viejo ¿Cómo has conseguido estas armas? ¿Ha sido él verdad? ¡El hijo de dios! ¡Aquel que ha de ser nuestra perdición!" "¡No veo por qué responderte! ¡Después de todo morirás sabiendo que arruinaste nuestras vidas!" Ornella se levantó para acercarse a la ventana y suspirar, recordando así a Thomas. "¡Pero verás que solo los humanos podemos ser compasivos incluso frente a nuestros peores enemigos!...La respuesta es sí. Ha sido él quien me reveló el secreto para poder tomar tu vida."
Solo la luna pudo resplandecer junto a esta victoria. Kurt Eichmann, uno de los hombres más poderosos de la tierra había muerto bajo su propia traición y las lágrimas de Ornella Malatesta fueron capaces de bañar el dolor de estas muertes.
sábado, 24 de julio de 2010
EXTRAÑOS VISITANTES
Tarde o temprano la verdad sale a la luz. La misteriosa señal en el cielo revelaría su secreto. Pronto la fascinación humana llegaría más allá del simple misticismo. De la cruz que muchos interpretaron como una "manifestación divina" emergieron centenares de naves que pronto se posarían sobre las más grandes ciudades de la tierra, al mejor estilo de "La guerra de los mundos" o "El día de la independencia". Comenzarían las especulaciones. Algunos vieron aquello como una amenaza y el miedo comenzaba a respirarse en la pesada atmósfera. Las grandes flotas de naves se ocultaron tras los mantos de nubes que cubrían los cielos borrascosos del mundo. En la mayoría de ciudades ni siquiera se vieron. Otros más crédulos decían que los alienígenas venían a salvar a la humanidad de los desastres naturales por los que eran azotados. No obstante reinaría la incertidumbre. El rumor a "día del juicio" estremecía los confines.
No fue necesario establecer contacto con los visitantes, ellos al parecer conocían al hombre desde tiempos inmemoriales. Hablaban sus idiomas, sabían de sus luchas y también sus penurias, incluso estos lideres tenían aspecto humano, vestían sus ropas, se alimentaban. "No es una situación para preocuparse." Dijo en un foro mundial, el actual presidente de los Estados Unidos, "Estos visitantes aseguran haber estado con nosotros desde los albores de nuestra civilización, vienen de un planeta distante,su tecnología y cultura es mucho más avanzada y han asegurado para esperanza de todos los pueblos del mundo que recibiremos su puntual ayuda." Los contactos han sido muy discretos. Los lideres alienígenas prefieren no ser vistos, los más observadores ven las naves distar sobre la ciudad de manera estática y de ello solo surgirán miles de incógnitas. Algo si es cierto. Aún no se ha divulgado que la órbita de cierto planeta es la causa de la mayoría de desastres climáticos y geofísicos del planeta. Los dos astrónomos que descubrieron la anomalía ahora han desaparecido.
Debido a la desinformación y la prudencia de los grandes gobiernos, son muchas las cosas que se mantendrán ocultas, no obstante, un pastor de Gaza al que se ha tildado de loco por algunos medios, aseguró ver en una madrugada ascender de una nave en forma de triangulo a extraños seres cubiertos con capas y capuchones escarlata, de gran estatura y armados con un lustroso arsenal digno del medioevo. En otro rincón del planeta, ciertamente lejos de las grandes orbes, un campesino de las montañas de Brasil ha visto a todo un contingente de esos seres agruparse en formación cerca a una especie de nave nodriza que después los llevaría "hasta los cielos".
Por ahora solo la incertidumbre parece ser lo más claro de todo esto.
No fue necesario establecer contacto con los visitantes, ellos al parecer conocían al hombre desde tiempos inmemoriales. Hablaban sus idiomas, sabían de sus luchas y también sus penurias, incluso estos lideres tenían aspecto humano, vestían sus ropas, se alimentaban. "No es una situación para preocuparse." Dijo en un foro mundial, el actual presidente de los Estados Unidos, "Estos visitantes aseguran haber estado con nosotros desde los albores de nuestra civilización, vienen de un planeta distante,su tecnología y cultura es mucho más avanzada y han asegurado para esperanza de todos los pueblos del mundo que recibiremos su puntual ayuda." Los contactos han sido muy discretos. Los lideres alienígenas prefieren no ser vistos, los más observadores ven las naves distar sobre la ciudad de manera estática y de ello solo surgirán miles de incógnitas. Algo si es cierto. Aún no se ha divulgado que la órbita de cierto planeta es la causa de la mayoría de desastres climáticos y geofísicos del planeta. Los dos astrónomos que descubrieron la anomalía ahora han desaparecido.
Debido a la desinformación y la prudencia de los grandes gobiernos, son muchas las cosas que se mantendrán ocultas, no obstante, un pastor de Gaza al que se ha tildado de loco por algunos medios, aseguró ver en una madrugada ascender de una nave en forma de triangulo a extraños seres cubiertos con capas y capuchones escarlata, de gran estatura y armados con un lustroso arsenal digno del medioevo. En otro rincón del planeta, ciertamente lejos de las grandes orbes, un campesino de las montañas de Brasil ha visto a todo un contingente de esos seres agruparse en formación cerca a una especie de nave nodriza que después los llevaría "hasta los cielos".
Por ahora solo la incertidumbre parece ser lo más claro de todo esto.
viernes, 23 de julio de 2010
DOS ENEMIGOS
Gabriel Brun va caminando por los suburbios de París contemplando las calles que son bañadas por su luz dorada y el silente río Sena que serpentea oscuro y brillante. Sus ojos atisban hacia el cielo las otras luces y de pronto el viento trae gritos a sus sienes. En las orillas del fétido río dos rufianes intentan abusar de una joven, bañados por las sombras de la noche y de sus almas. La han golpeado casi hasta ahogar sus gritos, ahora le rompen el vestido entregándose al lúbrico instinto. Sin que ellos se dieran cuenta el hombre rubio está frente a ellos. Uno comienza a gritarle que se aleje pero Gabriel ni se inmuta. Está frente a terribles asesinos pero solo en su corazón sabe que es más fuerte. El desagradable hombre saca un revólver para intimidarlo pero Gabriel no está más allí. El otro le grita mientras intenta doblegar a la joven, su compañero regresa intrigado. "¡Mata a esa perra y larguémonos de este lugar! ¡Algo maligno se respira aquí!" antes de que lo cuestionara, el hombre que sujetaba a la mujer recibió un golpe que destrozaría sus entrañas haciendo que esputara torrentes de sangre. La joven se acostó en el suelo y el otro rufián comenzó a descargar su revólver algo desorientado. Las balas viajaron en la oscuridad hacia la nada. Ella vio que Gabriel emergió de una sombra y el miedo se entremezcló de forma extraña. A continuación vio como el rubio alzó al hombre del cuello y estas serían sus palabras: "¿Es correcto alimentarse del dolor y el sufrimiento? ¿El hallar el placer en la sangre de otros? Una criatura de las tinieblas, "Kingu" que llora en el seno de la noche. El dolor no hace más que revertirse, porque es el placer el más grande de los dolores humanos." De un golpe le sacaría las entrañas. La mujer a la que Gabriel acababa de salvarle la vida solo lo vio alejarse,le habría sonreído mientras ella lloraba en extrañeza.
"¿De veras crees que el barón vendrá hasta acá?"
"Lo hará, de eso no hay duda pues se atrevió a viajar a Israel. No vendrá solo."
"Junto a su maestro será difícil vencerlo Alexei. ¿qué tienes en mente?"
"El "traidor" y su poder ya no son nada para mí Gedeón. Yo me encargué de inhabilitarlo."
De las sombras emergería la figura de un viejo hombre en cuya mano derecha tenía una cicatriz. Al frente de él estaba Alexei Sovietsky, contemplando la majestuosa espada de Habacuc en un lugar donde jamás podía ser rastreada, la misma que algunos llegaron a llamar "El tesoro Inefable" El santo Grial.
"¿Y qué han logrado averiguar acerca del "Ungido" y su liberador."
"Nada en absoluto. No obstante Yavé ha arribado. Sus ejércitos controlaran a los posibles insurgentes. Sin duda los hallará más temprano que tarde."
"Sí que nos equivocamos al pensar que "Garra de Lobo" sería quien traería de nuevo la revuelta. ¿Cómo es posible que nuestros aliados en la iglesia no pudieran atrapar al verdadero hijo "Igigi"? ¡Lo tuvieron en sus narices todo el tiempo!"
"Hemos llegado a saber que ciertamente, Wolfklauebergh no pudo destruir a los doce. Se habla de una posible traición dentro de los nuestros."
"¿Alguien que se atreve a deshonrar a nuestra gran causa? De ser cierto eso lo habríamos sabido desde tiempo atrás."
"Sabes que siempre desconfié de "Los Arquitectos". No me extrañaría que fuese uno de ellos."
"Siempre fuiste un ser obstinado Yehoshúa. ¿Por qué insistes en crear guerras entre nosotros? ¿Por qué no sigues los lineamientos de la causa?"
"Sabes que nuestra causa es más importante que nada, pero esta es una guerra que no estoy dispuesto a perder."
Un hombre que se refugia en la naturaleza contempla expectante el panorama, un bosque y en este las viejas ruinas de un templo Galo. Mira el horizonte en donde el sol comienza a salir de a poco. Sabe que es poseedor de habilidades extraordinarias. Antes de partir hacia París donde espera hallar su destino. Frente a él se yergue un gran arce y la fuerza lo ha llevado a su copa. Ahora ve la inmensidad de los bosques rodeados por los Apeninos. Tal como el maestro le había enseñado a aligerar su cuerpo comenzó a saltar entre los árboles a gran velocidad, luego corrió por un sendero y se posó sobre los muros del templo manteniendo la marcha, también pudo hacerlo sobre la base de las terrazas, sin caer al suelo. También corrió por las praderas, caminó sobre las aguas del Rin y subió las montañas más altas sin descansar. Era parte de su ejercicio y su práctica. Al ser todavía joven se fascinaba por cosas como estas, sin duda aquel al que llamaban el "prisionero de lo tiempos" le había dado parte de su fuerza,ahora va a su encuentro. Al cabo de unas horas llegó a los sórdidos suburbios de París atraído por el poder milenario y allí justo donde su rastro desaparecía estaba él, bajo la forma de un simple vagabundo de abundante barba, lentes oscuros y un extraño sombrero. su nombre era Samuel y ya se habían visto mucho antes. "Eres tú, mi hijo amado Joaquín Torres, he esperado durante mucho tiempo este momento."
"¿De veras crees que el barón vendrá hasta acá?"
"Lo hará, de eso no hay duda pues se atrevió a viajar a Israel. No vendrá solo."
"Junto a su maestro será difícil vencerlo Alexei. ¿qué tienes en mente?"
"El "traidor" y su poder ya no son nada para mí Gedeón. Yo me encargué de inhabilitarlo."
De las sombras emergería la figura de un viejo hombre en cuya mano derecha tenía una cicatriz. Al frente de él estaba Alexei Sovietsky, contemplando la majestuosa espada de Habacuc en un lugar donde jamás podía ser rastreada, la misma que algunos llegaron a llamar "El tesoro Inefable" El santo Grial.
"¿Y qué han logrado averiguar acerca del "Ungido" y su liberador."
"Nada en absoluto. No obstante Yavé ha arribado. Sus ejércitos controlaran a los posibles insurgentes. Sin duda los hallará más temprano que tarde."
"Sí que nos equivocamos al pensar que "Garra de Lobo" sería quien traería de nuevo la revuelta. ¿Cómo es posible que nuestros aliados en la iglesia no pudieran atrapar al verdadero hijo "Igigi"? ¡Lo tuvieron en sus narices todo el tiempo!"
"Hemos llegado a saber que ciertamente, Wolfklauebergh no pudo destruir a los doce. Se habla de una posible traición dentro de los nuestros."
"¿Alguien que se atreve a deshonrar a nuestra gran causa? De ser cierto eso lo habríamos sabido desde tiempo atrás."
"Sabes que siempre desconfié de "Los Arquitectos". No me extrañaría que fuese uno de ellos."
"Siempre fuiste un ser obstinado Yehoshúa. ¿Por qué insistes en crear guerras entre nosotros? ¿Por qué no sigues los lineamientos de la causa?"
"Sabes que nuestra causa es más importante que nada, pero esta es una guerra que no estoy dispuesto a perder."
Un hombre que se refugia en la naturaleza contempla expectante el panorama, un bosque y en este las viejas ruinas de un templo Galo. Mira el horizonte en donde el sol comienza a salir de a poco. Sabe que es poseedor de habilidades extraordinarias. Antes de partir hacia París donde espera hallar su destino. Frente a él se yergue un gran arce y la fuerza lo ha llevado a su copa. Ahora ve la inmensidad de los bosques rodeados por los Apeninos. Tal como el maestro le había enseñado a aligerar su cuerpo comenzó a saltar entre los árboles a gran velocidad, luego corrió por un sendero y se posó sobre los muros del templo manteniendo la marcha, también pudo hacerlo sobre la base de las terrazas, sin caer al suelo. También corrió por las praderas, caminó sobre las aguas del Rin y subió las montañas más altas sin descansar. Era parte de su ejercicio y su práctica. Al ser todavía joven se fascinaba por cosas como estas, sin duda aquel al que llamaban el "prisionero de lo tiempos" le había dado parte de su fuerza,ahora va a su encuentro. Al cabo de unas horas llegó a los sórdidos suburbios de París atraído por el poder milenario y allí justo donde su rastro desaparecía estaba él, bajo la forma de un simple vagabundo de abundante barba, lentes oscuros y un extraño sombrero. su nombre era Samuel y ya se habían visto mucho antes. "Eres tú, mi hijo amado Joaquín Torres, he esperado durante mucho tiempo este momento."
jueves, 22 de julio de 2010
LA TIERRA QUE HUNDIERON LOS DIOSES
La duda es algo inevitable cuando se trata de las viejas leyendas que han acompañado al hombre durante toda su existencia. A veces parecía que Jonás inventaba estas historias y hasta cierto punto podían suscitar más desconcierto. Justamente donde se yerguen las Columnas de Heracles, cuando el océano a punto de arrojar una tempestad golpeaba sin tregua a los peñones, Jonás comenzó a contarle a su discípulo la historia de una antigua isla que fue destruida por sus enemigos de antaño.
"Los Annunaki ahora poblaban la tierra, llenaban de gloria y sabiduría a las civilizaciones. Se auto proclamaban reyes y gobernaban con justicia los imperios humanos. A sus hermanos mayores no les había gustado eso, que ellos se apropiaran del mundo, que gobernaran a los trabajadores primitivos a su antojo y que se unieran a sus hembras. Comenzaron a conspirar en contra de sus imperios. Utilizaban a los humanos para generar descontento. Los hombres se volvieron contra los grandes gobernantes. Les hicieron creer que podían ganarles en su terreno. Comenzaron las guerras y se extraviaron en la codicia. A los grandes dioses no les gustó esto. Los humanos se habrían vuelto en contra de ellos. Fue entonces cuando decidieron acabar con ellos enviando el diluvio a la tierra. Pero no todos perecieron en él. Los primeros Annunaki lograron escapar de la destrucción que arrasaba sus ahora débiles cuerpos. Las legiones de Elohim vigilaron las tierras destruyendo hasta el último de los dioses primigenios. La campaña no fue exitosa y los padres migraron a una isla, allá donde ahora nuestros ojos miran pero nada pueden ver. Su propósito era tener un lugar donde vivir, ya que los débiles cuerpos humanos no le permitían volver a su planeta de origen. Edificaron una nación perfecta. Lograron grandes avances en la cultura y su isla era una fortaleza prácticamente intocable. Cuando los grandes hermanos vieron que aún no había aniquilado a sus hermanos menores, la raza Annunaki, invocaron a la antigua serpiente de los océanos, sometida por los Elohim para cuidarlos y proteger su precioso metal. La bestia denostada por eones emergió de los mares y con su gigantesco cuerpo destruyó toda la isla sin dejar que los dioses menores se defendieran. Nuevamente en destino de los obreros estaba sellado. Solo los fuertes y sabios lograron escapar de aquella condena ."
Joaquín sabía que su maestro no hablaba de otra cosa más que de la Atlántida, aquella mítica isla nombrada en el Critias por el filosofo Platón y que los grandes dioses intentaron durante siglos borrar de la historia como otras tantas cosas.
"Los Annunaki ahora poblaban la tierra, llenaban de gloria y sabiduría a las civilizaciones. Se auto proclamaban reyes y gobernaban con justicia los imperios humanos. A sus hermanos mayores no les había gustado eso, que ellos se apropiaran del mundo, que gobernaran a los trabajadores primitivos a su antojo y que se unieran a sus hembras. Comenzaron a conspirar en contra de sus imperios. Utilizaban a los humanos para generar descontento. Los hombres se volvieron contra los grandes gobernantes. Les hicieron creer que podían ganarles en su terreno. Comenzaron las guerras y se extraviaron en la codicia. A los grandes dioses no les gustó esto. Los humanos se habrían vuelto en contra de ellos. Fue entonces cuando decidieron acabar con ellos enviando el diluvio a la tierra. Pero no todos perecieron en él. Los primeros Annunaki lograron escapar de la destrucción que arrasaba sus ahora débiles cuerpos. Las legiones de Elohim vigilaron las tierras destruyendo hasta el último de los dioses primigenios. La campaña no fue exitosa y los padres migraron a una isla, allá donde ahora nuestros ojos miran pero nada pueden ver. Su propósito era tener un lugar donde vivir, ya que los débiles cuerpos humanos no le permitían volver a su planeta de origen. Edificaron una nación perfecta. Lograron grandes avances en la cultura y su isla era una fortaleza prácticamente intocable. Cuando los grandes hermanos vieron que aún no había aniquilado a sus hermanos menores, la raza Annunaki, invocaron a la antigua serpiente de los océanos, sometida por los Elohim para cuidarlos y proteger su precioso metal. La bestia denostada por eones emergió de los mares y con su gigantesco cuerpo destruyó toda la isla sin dejar que los dioses menores se defendieran. Nuevamente en destino de los obreros estaba sellado. Solo los fuertes y sabios lograron escapar de aquella condena ."
Joaquín sabía que su maestro no hablaba de otra cosa más que de la Atlántida, aquella mítica isla nombrada en el Critias por el filosofo Platón y que los grandes dioses intentaron durante siglos borrar de la historia como otras tantas cosas.
miércoles, 7 de julio de 2010
EL TEMIBLE BENHOS TACIANO
"Taciano de Siria, parecía comprender lo que supuso la ruina de los "obreros primitivos" cuando dioses hermanos introdujeron su perfecto espíritu en la carne del débil y joven ser humano y por eso propuso la abstinencia como vehículo hacia la verdadera liberación." Palabras de aquel monje ermitaño, el gran Benhos, ciego de nacimiento y de aspecto atávico aun llevaba los hábitos de los antiguos ofitas de Macedonia. Solía predicar en las cercanías de Untersberg y Kyffhäuser, convenciendo a las comunidades de que se aislaran de un mundo invadido por la maldad y el pecado. Justamente en una aldea oculta en la profundidad de los bosques, sus habitantes tendría intempestiva visita. Hombres muy altos y vestidos con extraños atuendos llegaron hasta allí buscando a un supuesto criminal que entonces se habría refugiado con ellos. "Perseguimos a un terrorista. Un ser que ha cometido actos réprobos, al hombre de sotana que dice estar ciego. Es un peligro no solo para ustedes sino para la nación entera. Rogamos que de estar aquí nos lo entreguen." El líder de la pequeña aldea se colocó frente a ese extraño sujeto decidido a no obedecer sus órdenes. "Lo que estén buscando no se encuentra aquí. Somos un simple poblado de campesinos que trabajan y viven para su comunidad. Solo aléjense de nuestras tierras y déjenos en paz." Aquel ser cuyo rostro estaba cubierto por una mascara como de plata le contestó: "Eso quiere decir que saben de quién estoy hablando. Se los advierto. Se trata de una misión prioritaria. Aquellos que estén a lado del monje rebelde pueden ser considerados sus cómplices."
Todos en la aldea estaban muy asustados pues no sabían que consecuencias iba a tener esta extraña incursión. Entonces una mujer perdería el control y se atrevió a gritarles a los intrusos. "¡Benhos no es ningún criminal!, ¡Es solo un hombre que ha dado esperanza a nuestras familias! ¿Cómo pueden decir que un anciano viejo y enfermo represente una amenaza para el estado?" el que parecía ser el comandante de aquel grupo se acercó al líder de la aldea y lo tomó del cuello alzándolo de la tierra, de inmediato el viejo comenzaría a resistirse pero aquel extraño era muy fuerte. "Dígame usted mujer. "¿De verdad cree que se trata de un hombre inofensivo? ¡Es hora de que me digan dónde se esconde Benhos Taciano!" Nadie en el pueblo incluso sobre la vida de su líder estaba dispuesto a revelar el paradero del monje. El jefe de los invasores no tenía por ahora intención de recurrir a la fuerza, no obstante les dijo que se llevarían todo su ganado. Muchos gritaron con indignación pero la vida de Benhos estaba por encima de todo. Por supuesto, el ganado de los campesinos fue sacrificado para alimentar a los hombres del extraño comandante. Al cabo de unos días los visitantes volvieron a la aldea buscando de nuevo a su fugitivo. El líder de la aldea estaba dispuesto a pelear por defender a su gente. La situación comenzaba a tornarse oscura. Los extranjeros decidieron recurrir a la fuerza. Uno de ellos hasta llegó a golpear a un hombre, todos salieron en su defensa pero nada podían hacer, aún cuando los doblaran en número, estos seres no eran de la tierra, cualquier intento de defensa sería fútil, ¿Tendrían que entregarles por fin a Taciano? solo había un pequeño inconveniente, desde hace días no se sabía nada de él, en la aldea se respiró él gélido viento del terror, las mujeres comenzaron a gritar, ellas esconderían a sus hijos más pequeños y los más grandes tuvieron que huir hacia las faldas de la montaña. Los hombres trataron de interponerse pero ellos eran más fuertes y comenzaron a caer ante sus armas. Parecía que todo estaba perdido para los habitantes de esa aldea germana que veían impotentes morir a los más jóvenes, justo en ese instante uno de los invasores cayó al suelo, abatido por una fuerza desconocida. Los visitantes se sorprendieron al ver en el horizonte al gran Taciano, cuyo habito ondeaba con el viento. El comandante de los extranjeros supo que estaban frente a un enemigo poderoso, pero había confianza en ellos, un monje viejo y ciego jamás sería rival para ellos. El grito de guerra retumbó en el cielo. Los aldeanos buscaron esconderse y Benhos comenzó a hablar con su voz tan fuerte como el rugir del océano.
"He vivido a la sombra del hombre durante siglos, desde tiempos en que el cristianismo significaba sabiduría. Mis ojos vieron como murieron ofitas, berdesanes y encratitas, todos juntos, perseguidos por aquellos que consideraban la verdad como una amenaza. Los soldados de Yavé, inmisericordes criaturas para los que la vida en la tierra no vale nada, ahora disfrazados bajo los crueles patricios del imperio persiguieron a los agnósticos hasta acabar con todos ellos. Aún en estos días oscuros, el yugo de los antiguos dioses somete de manera insospechada a la humanidad entera, pero nosotros los portadores de la verdad estamos aquí para revelar las mentiras que se esconden tras su reinado de injusticia y perversión. Ustedes no deben temer por que tienen un aliado fuerte, los Elohim nunca serán rivales para Benhos Taciano." Los invasores estaban dispuestos a atacar con sus inquebrantables armas pero Benhos quien era un hombre fuerte corrió hacia ellos atrapando a dos de los más fuertes guerreros, arrastrándolos luego mientras corría lejos de la aldea. Los otros los persiguieron cuando ya sus compañeros agonizaban en manos del monje ciego. Ellos corrieron para sorprenderlo y Benhos les aventaría sus cuerpos ya inertes. El monje comenzó a crecer en tamaño y pronto los doblaría en estatura, su mano se convirtió en una terrible garra con la que los despedazaría de un solo golpe. EL comandante de los invasores estaba sorprendido aunque su disciplina de guerrero lo mantenía lejos del temor. Al final solo estaban ellos cara a cara, un soldado entrenado y un demonio, una batalla que se desataría como gran cataclismo, Benhos sabía que de derrotar a su enemigo este podría provocar la "gran conflagración" mediante un átomo causando la destrucción de su pueblo pero algo inesperado sucedería. Aquel orgulloso guerrero decidió inmolarse antes de sucumbir ante un rebelde, algo que sin duda lo deshonraría de por vida y entonces se quitó la mascara que estaba hecha del oro negro, lo que quería decir que alguna vez tomó la vida de algún "Igigi", los habitantes del pueblo que estaban escondidos vieron con horror a este ser con aspecto de reptil, sus ojos brillaban como el fuego, tenía agudos dientes y en su cabeza una especie de cresta como la de algunos lagartos, por lo demás se perecía a un ser humano. A continuación el temible Annunaki tomó la más aguda de sus espadas y se arrojó sobre su filo que le destrozaría el corazón. Benhos se quedó mirándolo con odio y luego de calmar a los aldeanos les sugirió que abandonaran su pueblo, asegurándoles que permanecería junto a ellos para protegerlos. Luego de eso Benhos Taciano se marchó al Untersberg para meditar en silencio.
Todos en la aldea estaban muy asustados pues no sabían que consecuencias iba a tener esta extraña incursión. Entonces una mujer perdería el control y se atrevió a gritarles a los intrusos. "¡Benhos no es ningún criminal!, ¡Es solo un hombre que ha dado esperanza a nuestras familias! ¿Cómo pueden decir que un anciano viejo y enfermo represente una amenaza para el estado?" el que parecía ser el comandante de aquel grupo se acercó al líder de la aldea y lo tomó del cuello alzándolo de la tierra, de inmediato el viejo comenzaría a resistirse pero aquel extraño era muy fuerte. "Dígame usted mujer. "¿De verdad cree que se trata de un hombre inofensivo? ¡Es hora de que me digan dónde se esconde Benhos Taciano!" Nadie en el pueblo incluso sobre la vida de su líder estaba dispuesto a revelar el paradero del monje. El jefe de los invasores no tenía por ahora intención de recurrir a la fuerza, no obstante les dijo que se llevarían todo su ganado. Muchos gritaron con indignación pero la vida de Benhos estaba por encima de todo. Por supuesto, el ganado de los campesinos fue sacrificado para alimentar a los hombres del extraño comandante. Al cabo de unos días los visitantes volvieron a la aldea buscando de nuevo a su fugitivo. El líder de la aldea estaba dispuesto a pelear por defender a su gente. La situación comenzaba a tornarse oscura. Los extranjeros decidieron recurrir a la fuerza. Uno de ellos hasta llegó a golpear a un hombre, todos salieron en su defensa pero nada podían hacer, aún cuando los doblaran en número, estos seres no eran de la tierra, cualquier intento de defensa sería fútil, ¿Tendrían que entregarles por fin a Taciano? solo había un pequeño inconveniente, desde hace días no se sabía nada de él, en la aldea se respiró él gélido viento del terror, las mujeres comenzaron a gritar, ellas esconderían a sus hijos más pequeños y los más grandes tuvieron que huir hacia las faldas de la montaña. Los hombres trataron de interponerse pero ellos eran más fuertes y comenzaron a caer ante sus armas. Parecía que todo estaba perdido para los habitantes de esa aldea germana que veían impotentes morir a los más jóvenes, justo en ese instante uno de los invasores cayó al suelo, abatido por una fuerza desconocida. Los visitantes se sorprendieron al ver en el horizonte al gran Taciano, cuyo habito ondeaba con el viento. El comandante de los extranjeros supo que estaban frente a un enemigo poderoso, pero había confianza en ellos, un monje viejo y ciego jamás sería rival para ellos. El grito de guerra retumbó en el cielo. Los aldeanos buscaron esconderse y Benhos comenzó a hablar con su voz tan fuerte como el rugir del océano.
"He vivido a la sombra del hombre durante siglos, desde tiempos en que el cristianismo significaba sabiduría. Mis ojos vieron como murieron ofitas, berdesanes y encratitas, todos juntos, perseguidos por aquellos que consideraban la verdad como una amenaza. Los soldados de Yavé, inmisericordes criaturas para los que la vida en la tierra no vale nada, ahora disfrazados bajo los crueles patricios del imperio persiguieron a los agnósticos hasta acabar con todos ellos. Aún en estos días oscuros, el yugo de los antiguos dioses somete de manera insospechada a la humanidad entera, pero nosotros los portadores de la verdad estamos aquí para revelar las mentiras que se esconden tras su reinado de injusticia y perversión. Ustedes no deben temer por que tienen un aliado fuerte, los Elohim nunca serán rivales para Benhos Taciano." Los invasores estaban dispuestos a atacar con sus inquebrantables armas pero Benhos quien era un hombre fuerte corrió hacia ellos atrapando a dos de los más fuertes guerreros, arrastrándolos luego mientras corría lejos de la aldea. Los otros los persiguieron cuando ya sus compañeros agonizaban en manos del monje ciego. Ellos corrieron para sorprenderlo y Benhos les aventaría sus cuerpos ya inertes. El monje comenzó a crecer en tamaño y pronto los doblaría en estatura, su mano se convirtió en una terrible garra con la que los despedazaría de un solo golpe. EL comandante de los invasores estaba sorprendido aunque su disciplina de guerrero lo mantenía lejos del temor. Al final solo estaban ellos cara a cara, un soldado entrenado y un demonio, una batalla que se desataría como gran cataclismo, Benhos sabía que de derrotar a su enemigo este podría provocar la "gran conflagración" mediante un átomo causando la destrucción de su pueblo pero algo inesperado sucedería. Aquel orgulloso guerrero decidió inmolarse antes de sucumbir ante un rebelde, algo que sin duda lo deshonraría de por vida y entonces se quitó la mascara que estaba hecha del oro negro, lo que quería decir que alguna vez tomó la vida de algún "Igigi", los habitantes del pueblo que estaban escondidos vieron con horror a este ser con aspecto de reptil, sus ojos brillaban como el fuego, tenía agudos dientes y en su cabeza una especie de cresta como la de algunos lagartos, por lo demás se perecía a un ser humano. A continuación el temible Annunaki tomó la más aguda de sus espadas y se arrojó sobre su filo que le destrozaría el corazón. Benhos se quedó mirándolo con odio y luego de calmar a los aldeanos les sugirió que abandonaran su pueblo, asegurándoles que permanecería junto a ellos para protegerlos. Luego de eso Benhos Taciano se marchó al Untersberg para meditar en silencio.
lunes, 5 de julio de 2010
LA MUERTE DE "GARRA DE LOBO"
Wolfklauebergh ha seguido el rastro que dejó el lyput en el cuerpo de Electra, justamente en las profundidades del castillo en Lincoln donde ahora se guardaba la legendaria espada del sabio Habacuc, lejos de cualquiera que anhelara su infinito poder. No obstante, una sola persona en este mundo pudo conocer su secreto. Al haber sufrido tantas penurias, desde la muerte de padre y hermanos, el destronamiento, la deshonra y su apostasía, Alexei Wolfklauebergh descubrió abruptamente la tenebrosa verdad que subyace tras poder en el mundo. Aún cuando casi moría de hambre y frío en las gélidas montañas germanas siendo alimentados por lobos, el joven Alexei había escuchado de su maestro Jonas las terribles verdades que ocultaba el mundo de los hombres. Mientras corrían a través de las montañas,juntos, maestro y discípulo, aunque este último ya le hubiera sobrepasado en poder y sabiduría, Alexei recordaba el día que Jonas le reveló acerca de su propia realidad. "Deja de sufrir por el mundo de los humanos, pues nunca has pertenecido ni pertenecerás a él." En la oscuridad se tornaron en sombras. Reptaron en silencio lejos de la luz. Ciertamente el castillo de Alexei Sovietsky estaba preparado para recibir a estos intrusos, no obstante fueron ellos más ágiles. Al final luego de cruzar los fastuosos y laberínticos pasillos llegaron a la sala principal que es también uno de las oficinas principales de los "24". Jonas advierte a su pupilo "Hay demasiado silencio. No hay guardianes ni inspectores. Sin duda alguna hemos caído dentro de su juego." No obstante de saber que el verdadero mesías ya estaba entre ellos y el espíritu del primer rebelde había sido liberado para siempre, Jonas quiere destruir a sus antiguos enemigos que en otrora serían también sus aliados, familiares y amigos. El barón estaba confiado. Cinco de los más poderosos Elohim de la tierra habían caído bajo la "garra del lobo", era en definitiva la prueba real de su absoluta fuerza, la fuerza de un descendiente annunaki, la raza de los obreros milenarios que se resistían a encadenarse en la carne viva del cuerpo humano. Cruzaron las galerías de antaño dirigentes a lugares más aterradores,las antiguas prisiones donde había torturado y colgado a criminales de la época. Podían escucharse gritos, imágenes de sangre y dolor invadían sus pensamientos, de repente aparecían y desaparecían los verdugos de tiempos de antaño, solo eran ilusionismos, el viejo rito de los Elohim para aturdir a sus enemigos. Cada vez más descendían hacia lugares cavernosos, casi infernales, la luz dorada del magma ardiendo que esputaba en lenguas de fuego parecía cegarlos, en el centro había un gran portal forjado del metal indestructible pero no habían guardianes, la puerta estaba abierta de par en par y allí sobresalía el camino que conducía hacia un risco. De las piedras subterráneas, las galerías habían tallado las esculturas de los primeros dioses, en una de ellas estaría la muerte de la serpiente legendaria por parte de los grandes héroes celestes y al final estaría la espada, junto a otras tres que estaban forjadas con el eternium fundido extraído del cuerpo del kraken, tambien conocido como leviatián. Había esplendor en su hoja, el sabio maestro Habacuc había tallado secretamente la historia del motín. Alexei se acercó a ella consciente de su poder, la tomó en sus manos pero esta no tenía el peso que decía la leyenda.
"Es obvio que no dejaríamos la verdadera espada en manos de nuestros enemigos. No obstante has sabido elegir el correcto camino hacia ella porque hallar la hoja que es capaz de cortar en dos partes al mismísimo Dios significa hallar tu muerte."
"Tu poesía decadente no me conmueve Josué. Conocemos tus debilidades, ¡El hombre más poderoso de la tierra! No eres más que el lacayo de tus hermanos. Por siglos has creído ser el guardián de los hombres, ¡No eres más que el carcelero de tu propia ambición insulsa! ¡Me das lastima Josué al igual que todos los de tu raza!"
Alexei Sovietsky miró a su antiguo aliado Jonas y el monstruo que el pecado convirtió.
"Y tú pobre criatura, hombre de grandes virtudes mira lo que te has hecho que aún cree pertenecer a los patéticos "Igigi" ¿Es esta tu verdadera raza? Tu poder no es ahora el mismo. Lo han debilitado tus deseos y tu absurdo deseo de vengarte."
"Tal vez tengas razón Alexei, tal vez no pertenezca a esta lucha pero nunca consideré a los Elohim mis aliados. ¡Ellos me atraparon en este cuerpo! ¡Planearon aniquilar al dragón legendario para su beneficio propio! ¡Su trampa causó en mi esta desgracia! ¡La desgracia de vivir por siempre en las sombras! ¡De tener que alimentarme del dolor y el sufrimiento! ¡Es por eso que ante ustedes me reveló! ¡Sea esta herejía mi estandarte! ¡Solo anhelo que los de tu raza desaparezcan de la tierra para siempre!"
"No eres nada para mí Jonas de Tarsis, desde siglos atrás estás muerto para la causa. Tus blasfemias no me asustan, al perder el Quran de tu ser, tus poderes ya no te acompañan más."
"Solo palabras Josué, puedes guardarlas en lo profundo de tu oscuro ser pues no hemos venido hasta aquí para escucharlas. La espada capaz de aniquilar al Demiurgo, a la criatura a la que tienen por dios, la misma capaz de sentir desprecio hacia sus inferiores es todo lo que queremos."
Alexei Sovietsky blandió la verdadera espada de Habacuc, solo un hombre inmensamente fuerte podría sujetarla de esa manera. Alexei fulguró en lo alto del risco, detrás de él ardían las llamas del volcán subterráneo, era sin duda el llamado a la batalla.
"Si quieres la espada tendrás que venir por ella."
Alexei Wolfklauebergh se lanzó sobre Josué a gran velocidad, era evidente que este se había confiado demasiado. solo le bastaron tres golpes para someterlo, el barón tenía una fuerza y poder incomparables, Josué había caído frente a ellos impotente, su boca esputaba torrentes de sangre. El barón se acercó sonriendo por su fácil victoria para recoger la espada que pudo asirla con un solo brazo.
"¡De verdad que tienes un poder asombroso!...¡Cómo es posible para alguien tan joven?...¡Sin duda has tenido a tu lado al mejor de los maestros!"
"Por siglos esperé este momento Yehoshúa. Años después de la muerte de mi padre y mis hermanos me enteré que los tuyos estuvieron detrás de sus asesinatos. No sabes cuantas lágrimas derramé recordando aquella infamia. Desde ahí me juré a mi mismo que te destruiría a ti y toda tu raza, al igual como pronto destruiré al malvado Demiurgo."
"¡Te equivocas "garra de lobo"! Tu padre estuvo en nuestro consejo, fue uno de los mejores obreros. No fuimos nosotros quienes causamos su desgracia. Nunca estuvimos de acuerdo con Iván, él ciertamente podía pervertir a sus adversarios. Lo cierto es que hay un asesino entre los nuestros, se trata del verdadero conspirador. Si me ayudas a destruirlo podremos evitar la destrucción de la humanidad, además quizás logre evitar que los del consejo te juzguen. Serás un hombre libre, volverás al Nibiru y gobernarás la tierra y a sus hombres junto a nosotros por siempre."
"Tan débil eres que osas implorar piedad a costa de tus ambiciones. Me repugnas Yehoshúa, creí que en verdad eras hombre pero solo eres un trabajador primitivo.No me interesa si hay un asesino más poderoso entre nosotros porque de todas formas los aniquilaré a todos con la espada de Habacuc."
Cuando Alexei Wolfklauebergh iba asestar un golpe fatal sobre el cuerpo gravemente herido de Alexei Sovietsky Jonas se acercó a su pupilo y lo tomó con increíble fuerza del cuello. "Garra de lobo" estaba confundido, le gritó a su maestro que lo dejara pero él estaba decidido a no soltarlo. Wolfklauebergh soltó la pesada espada que pronto resquebrajó el suelo y se hundió en este desapareciendo entre la lava. Jonas y el barón cayeron en ella y antes de morir junto a su maestro Wolfklauebergh supo que no lo había traicionado. Alexei Sovietsky estaba en el risco, observando sonriente porque él había introducido un parásito en el cuerpo de Jonas, pudiendo así controlar su mente. De esta manera se extinguía para siempre la llama de Omega Crimson y su estandarte de liberar a los oprimidos.
"Es obvio que no dejaríamos la verdadera espada en manos de nuestros enemigos. No obstante has sabido elegir el correcto camino hacia ella porque hallar la hoja que es capaz de cortar en dos partes al mismísimo Dios significa hallar tu muerte."
"Tu poesía decadente no me conmueve Josué. Conocemos tus debilidades, ¡El hombre más poderoso de la tierra! No eres más que el lacayo de tus hermanos. Por siglos has creído ser el guardián de los hombres, ¡No eres más que el carcelero de tu propia ambición insulsa! ¡Me das lastima Josué al igual que todos los de tu raza!"
Alexei Sovietsky miró a su antiguo aliado Jonas y el monstruo que el pecado convirtió.
"Y tú pobre criatura, hombre de grandes virtudes mira lo que te has hecho que aún cree pertenecer a los patéticos "Igigi" ¿Es esta tu verdadera raza? Tu poder no es ahora el mismo. Lo han debilitado tus deseos y tu absurdo deseo de vengarte."
"Tal vez tengas razón Alexei, tal vez no pertenezca a esta lucha pero nunca consideré a los Elohim mis aliados. ¡Ellos me atraparon en este cuerpo! ¡Planearon aniquilar al dragón legendario para su beneficio propio! ¡Su trampa causó en mi esta desgracia! ¡La desgracia de vivir por siempre en las sombras! ¡De tener que alimentarme del dolor y el sufrimiento! ¡Es por eso que ante ustedes me reveló! ¡Sea esta herejía mi estandarte! ¡Solo anhelo que los de tu raza desaparezcan de la tierra para siempre!"
"No eres nada para mí Jonas de Tarsis, desde siglos atrás estás muerto para la causa. Tus blasfemias no me asustan, al perder el Quran de tu ser, tus poderes ya no te acompañan más."
"Solo palabras Josué, puedes guardarlas en lo profundo de tu oscuro ser pues no hemos venido hasta aquí para escucharlas. La espada capaz de aniquilar al Demiurgo, a la criatura a la que tienen por dios, la misma capaz de sentir desprecio hacia sus inferiores es todo lo que queremos."
Alexei Sovietsky blandió la verdadera espada de Habacuc, solo un hombre inmensamente fuerte podría sujetarla de esa manera. Alexei fulguró en lo alto del risco, detrás de él ardían las llamas del volcán subterráneo, era sin duda el llamado a la batalla.
"Si quieres la espada tendrás que venir por ella."
Alexei Wolfklauebergh se lanzó sobre Josué a gran velocidad, era evidente que este se había confiado demasiado. solo le bastaron tres golpes para someterlo, el barón tenía una fuerza y poder incomparables, Josué había caído frente a ellos impotente, su boca esputaba torrentes de sangre. El barón se acercó sonriendo por su fácil victoria para recoger la espada que pudo asirla con un solo brazo.
"¡De verdad que tienes un poder asombroso!...¡Cómo es posible para alguien tan joven?...¡Sin duda has tenido a tu lado al mejor de los maestros!"
"Por siglos esperé este momento Yehoshúa. Años después de la muerte de mi padre y mis hermanos me enteré que los tuyos estuvieron detrás de sus asesinatos. No sabes cuantas lágrimas derramé recordando aquella infamia. Desde ahí me juré a mi mismo que te destruiría a ti y toda tu raza, al igual como pronto destruiré al malvado Demiurgo."
"¡Te equivocas "garra de lobo"! Tu padre estuvo en nuestro consejo, fue uno de los mejores obreros. No fuimos nosotros quienes causamos su desgracia. Nunca estuvimos de acuerdo con Iván, él ciertamente podía pervertir a sus adversarios. Lo cierto es que hay un asesino entre los nuestros, se trata del verdadero conspirador. Si me ayudas a destruirlo podremos evitar la destrucción de la humanidad, además quizás logre evitar que los del consejo te juzguen. Serás un hombre libre, volverás al Nibiru y gobernarás la tierra y a sus hombres junto a nosotros por siempre."
"Tan débil eres que osas implorar piedad a costa de tus ambiciones. Me repugnas Yehoshúa, creí que en verdad eras hombre pero solo eres un trabajador primitivo.No me interesa si hay un asesino más poderoso entre nosotros porque de todas formas los aniquilaré a todos con la espada de Habacuc."
Cuando Alexei Wolfklauebergh iba asestar un golpe fatal sobre el cuerpo gravemente herido de Alexei Sovietsky Jonas se acercó a su pupilo y lo tomó con increíble fuerza del cuello. "Garra de lobo" estaba confundido, le gritó a su maestro que lo dejara pero él estaba decidido a no soltarlo. Wolfklauebergh soltó la pesada espada que pronto resquebrajó el suelo y se hundió en este desapareciendo entre la lava. Jonas y el barón cayeron en ella y antes de morir junto a su maestro Wolfklauebergh supo que no lo había traicionado. Alexei Sovietsky estaba en el risco, observando sonriente porque él había introducido un parásito en el cuerpo de Jonas, pudiendo así controlar su mente. De esta manera se extinguía para siempre la llama de Omega Crimson y su estandarte de liberar a los oprimidos.
domingo, 4 de julio de 2010
EL EXORCISMO DE LEYNA AHNERT
Joaquín ahora cuenta con un nuevo maestro, el mismo que fue conocido como "Ungido". El prisionero secular liberado después de una agonía por más de veinte centurias, también ha sido el jefe de los Igigi, los primeros seres en la tierra que se amotinaran en contra de la injusticia de sus creadores. Su nombre fue borrado de la historia para evitar así una nueva rebelión. "El ungido" revela nuevas cosas acerca de la realidad que subyace en el mundo pero el secreto más grande estaría por descubrirse. También le ha hablado de Nibiru y de como el asentamiento secreto del planeta está causando la mayoría de desastres en la tierra. Bajo el aspecto de Samuel, un vagabundo de París juntos caminan por las gélidas calles de un distrito rumbo a los valles de la ciudad luz, el motivo por el cual se dirigen a la cabaña de un campesino de nombre Moses aun se desconoce. Samuel habla de antiguos espíritus atrapados en cuerpos mortales, algunas de las hijas del Lilith, que al igual que sus hombres yacían atrapadas en los cuerpos de los terrestres padeciendo en carne el dolor y la agonía de la existencia. ¿A qué venían las palabras de su maestro? El rumor de una posesa, una joven había aparecido medio muerta en el pórtico de Moses luego de tan furiosa tormenta. Estaba en cama delirando, las cosas se habían salido de su curso. Una fuerza maligna se apoderó del lugar, millares de insectos salieron de su lecho, la habitación se llenó de raíces oscuras, la mujer que decía llamarse Leyna Ahnert hablaba en lenguas extrañas y de su boca salía una sustancia espesa y oscura. Samuel y Joaquín estaban frente a Leyna presenciando tan horripilantes actos. "Las lenguas incomprensibles o glossolalia, son las lenguas muertas de antiguos pueblos arrasados por las potestades al ser considerados por estas en subversión. El Lilim desea liberarse tanto como el Igigi o antiguo guerrero del Nibiru, de ahí su pavoroso manifiesto, no obstante ambos liberados del yugo tenemos el poder de exorcizar a nuestros hermanos de sus cuerpos por medio de "El Rito de Gadara"." Y así lo haría el maestro, se posó frente a la muchacha que no dejaba de lanzarle sus blasfemias, se colocó frente a ella mientras Joaquín miraba impasible. El maestro puso su mano sobre la frente de Leyna y pronunciando unas palabras el Lilim fue liberado de su alma para quedarse dentro del espíritu porque solo en esta dimensión, el demonio puede estar a gusto. De esa manera Leyna fue libre aunque dentro llevaba la sangre de un rebelde. "Esta mi querido hijo, es la manera para liberar a nuestros hermanos de su prisión de dolor y ahora tu tienes el poder de hacerlo porque es el don que te he otorgado." Desde ese día Leyna se convirtió en su discípulo y como tal incrementaría sus poderes y habilidades humanas mediante los llamados "ritos". También se enteraría de siniestros secretos, guardados por siglos al seno de la evolución y el progreso, Joaquín se enteraría de algo más aterrador, "Hubo un hombre que siempre estuvo interesado en ayudarte Joaquín y bien tu lo conoces por que también poblaba tus visiones tan extrañas. Te ayudó a escapar de los "obreros" de la santa sede, y sin su intervención tal vez no habrías podido liberarme del yugo eterno. Es él ahora y siempre quién ha liderado los ejércitos que pronto aniquilaran a toda la humanidad." Joaquín estaba pasmado ante esa revelación, su propio enemigo había liberado al ungido y la inevitable cuestión era ¿Por qué? "¡Es él, el mismo en su apariencia humana porque los annunaki dominan muy bien el "rito Proteus"! La historia lo conoce como el Yavé de los ejércitos, el verdadero enemigo del género humano."
jueves, 1 de julio de 2010
EL LIBRO MALDITO
El extraño entró a la tienda de un viejo vendedor de reliquias en Estambul, cerca al Kapali Carsi. Solo escruta fijamente al anciano, ni siquiera lo ha saludado y si bien el vendedor de nombre Onur Pamuk ha pronunciado un atento "Iyi akşamlar" este misterioso vestido de traje negro, sombrero de fieltro y ala y lentes oscuros solo ha pronunciado "çevirmen". Onur palideció y su rostro se puso muy frio porque bien sabía lo que significaban sus palabras. "No lo sé. Los libros dejaron de ser mi fuerte desde hace mucho tiempo." Las palabras del desconocido se escucharon más lóbregas e inquisitivas, "çevirmen" pronunciaron sus secos labios una vez más. "Los soldados del Cristo saquearon las ciudades del Islam hace muchos siglos, se llevaron el libro junto al otro que lo interpretaba. Supe que lo escondieron en Italia, es todo lo que este viejo puede informarle." El hombre se acercó a Onur enseñándole la palma de su mano mientras pronunciaba con voz profunda "Lamashtu ve kızları, Lamashtu ve kızları." y entonces de ella brotó el aguijón de un escorpión que se posaría en el cuello del anciano. El veneno fue tomando poco a poco su cuerpo, Onur quedaría paralizado y nisiquiera con gritos podía defenderse. Aquel absorbió a través del aguijón primero su cuerpo y despues el alma para luego irse de allí sin dejar rastro. Esto ocurriría en los 50 y años despues volvería a suceder en Israel, justamente en una librería de Misgav en Jerusalén, tambien en Italia, la misteriosa muerte de un Vicario Jesuita y la desaparición de incunables de la biblioteca del colegio de monjes, dejando como unico sospechoso a este asesino.
"Atrapado en el cuerpo de un mortal, con algunos poderes pero ciertas limitaciones, el asesino no puede recordar su pasado y el manuscrito es su unico medio para revelarlo. Seguirá asesinando a cada uno de los nuestros hasta poder hallarlo." Esas fueron las palabras de un Gran Maestre, de los mas importantes orientes a los cuales Alexei Sovietsky les guardaba recelo. "El libro maldito, la llave para liberar a las 7 hijas de Ardat Lilith, de dominar sus ritos podrían liberarse incluso el resto de su progenie." De este modo, los grandes Orientes tendrían que preparase para recibir a un enemigo secular que sin duda volvería a aparecer, para hallar el libro maldito a costa de sus vidas.
"Atrapado en el cuerpo de un mortal, con algunos poderes pero ciertas limitaciones, el asesino no puede recordar su pasado y el manuscrito es su unico medio para revelarlo. Seguirá asesinando a cada uno de los nuestros hasta poder hallarlo." Esas fueron las palabras de un Gran Maestre, de los mas importantes orientes a los cuales Alexei Sovietsky les guardaba recelo. "El libro maldito, la llave para liberar a las 7 hijas de Ardat Lilith, de dominar sus ritos podrían liberarse incluso el resto de su progenie." De este modo, los grandes Orientes tendrían que preparase para recibir a un enemigo secular que sin duda volvería a aparecer, para hallar el libro maldito a costa de sus vidas.
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