miércoles, 25 de agosto de 2010

SERES DE LA OSCURIDAD

"El cuerpo de un Nephilim es un cuerpo negro, lo que quiere decir que es capaz de emitir una cantidad de radiación extraordinaria pero a su vez puede tambien absorverla. La tierra es exactamente un lugar donde gracias a su rica atmósfera los rayo del sol se dispersan en el día, creando asi una especie de escudo luminoso y es esa la razón de por qué debemos permanecer en las sombras. La luz simplemente hace que nuestro metabolismo basado en la energía se acelere lo que causaría la disolución paulatina de nuestro cuerpo, no obstante para fortuna nuestra, la energía oscura nos dió el poder de generar materia y al tener este en apariencia, debil cuerpo humano, tenemos la posibilidad de emerger a la luz del día sin sufrir algún tipo de daño." Joaquín estaba a su lado, escuhando cada palabra de su maestro mientras contemplaba la fría luz de la luna y entorno a su nueva revelación surgiría una duda. "Si es eso posible, ¿Por qué has prescindido de un cuerpo para poder vivir en la tierra con los demás?" Jonás le respondería: "Desde hace siglos no he necesitado de un cuerpo humano para poder enterarme de cosas. Solo soy un ser que vive en la oscuridad no obstante esa aparente desventaja me ha otorgado grandes beneficios. Desafortunadamente cuando destruí con mi propia fuerza a Leviatán, su energía hizo el efecto contrario y me encerró para siempre en su composición, como una tumba viviente, sin la posibilidad de regenerar la energía a mi alrededor. Todos los cuerpos vivos tienen un campo de energía que gira al igual que un halo en su entorno. Sin ese halo es imposible que se mantenga vivo. La energía oscura del Kraken gira en torno de mí impidiendo que haga la transformación y es por eso que no puedo ocultarme en un cuerpo de hombre." Cada explicación que escuchara de su maestro suscitaría nuevas incognitas en el aprendiz. "Entonces ¿De dónde es posible tomar la energía para la subsistencia?" "Tal vez la realidad no te agrade mucho pero para que un Nephilim pueda mantenerse vivo debe consumir la energía de otros seres." Joaquín se quedaría pensativo, de alguna manera le inquietaban las respuestas de Jonás. "Para ser más exacto el alma de otro ser y no existe mejor fuente que la de un ser humano, por la enorme cantidad de núcleos sinápticos que este posee." "Lo que quiere decir que debemos tomar la vida de un semejante para poder subsistir." Jonás le dió la espalda por unos segundos a su pupílo, precisamente por conocer su alma. Sabía de antemano que Joaquín no iba aceptar del todo su realidad. "No ustedes, los que aún pueden gozar de vivir lejos de la oscuridad como seres vivientes, solo nosotros los que por una y otra razón no podemos vivir encerrados dentro de un cuerpo de hombre." Entonces el joven padre con base a lo que antes le había contado acerca de su aprhensión en Israel por los misteriosos 24, cuando fue despojado del eternium de sus cuernos y posteriormente ser liberado por un desconocido, entendió que el asesino de las mujeres en Francia había sido sin lugar a dudas él. Pero tambien surgiría en su cabeza que ahora podía entender mejor una duda más presta, Jonás había hablado de "grandes beneficios" y JOaquín quería saber a que se refería exactamente. "El dolor padre, al carecer de un cuerpo humano me he privado de su sufrimiento, no obstante en mi está el dolor que por siglos ha llenado mi corazón de resentimiento."

En algún castillo de Inglaterra, Electra aún no recuperaba el conocimiento, su estado era crítico, las torturas del barón Wolfklaubergh la habrían arrojado al estado de coma. Cuando Alexei Soviestky volvió de la incursión, se acercó a examinar a su hija. Abrió sus grandes ojos azules y entonces pudo ver dentro de sus pupílas algo oscuro y maligno. "¿Qué es lo que le sucede? ¿Acaso hemos perdido su alma para siempre?" preguntó uno de los poderosos ancianos del mundo. "Me temo que es peor. Debemos lanzarla al fuego lo antes posible." Una de las sirvientes de Alexei que estaba cerca de allí sintió gran indignación al escuchar sus gélidas palabras, preguntándose como era posible que su propio padre ordenara la muerte de su hija. "¡Ah, la joven y talentosa Electra! Me contaron que logró acabar con el gran Slomo Herzog y sus hombres. ¿Es tan grave su problema que no podemos salvarla?" "Podríamos hacerlo, pero el barón usó un Lyput, un parásito por el que es posible ver a distancia a través de otro cuerpo. En este momento Wolfklaubergh conoce nuestra ubicación."

Esa misma noche en el cuartel general de Alexei sovietsky, un hombre encerrado en una celda blindada parecía haber perdido la razón. Gritaba extrañas arengas en varios idiomas y hablaba de la liberación de al que él llamaba "Nación Negra". Decía que los poderosos del mundo tenían los días contados y prueba de ello era las doce personalidades más influyentes de la tierra, muertas en sus manos. En ese instante todo comenzó hacerse más oscuro y de una sombra sin cuerpo emergió alguien al que Jacob Carnot conocía perfectamente. "¿Has vuelto a hablar de la libertad de los oprimidos?, ¿a clamar por un mundo sediento de justicia? ¡No son más que delirios!" "¡Pero si es Kurt Eichmann! ¡El despiadado nazi! Jamás me imaginé que sería tu quien salvaras a esta pobre alma perdida." "Jamás olvido a los viejos amigos. Supe que por poco atrapan a Wolfklaubergh. ¿Acaso bajaron la guardia?" "¡Eso no es asunto tuyo! Además, ¿Cómo es posible que una escoria como tu me hayas encontrado? ¿Aun sigues trabajando para los 24?" "Amigo mio. Si de verdad quiero ganar esta tierra es conveniente seguir al lado tanto de mis enemigos como de mis aliados." "¿Y que esperas? mejor sacame de aquí antes de que llegue el "sabueso"" "No es precisamente a eso que vengo. Omega Crimson ya no me sirve más. Acabo de enterarme que un ser poderoso desencadenará muy pronto el motín. Además, no es conveniente que Alexei sepa que yo los he ayudado."
Diciendo esto Kurt atravesó su espada de eternium en el pecho de Jacob provocándole la muerte más dolorosa, la de no poder defenderse a si mismo para luego desaparecer en las sombras.