martes, 21 de septiembre de 2010

UNA TIERRA DE ASESINOS

En los cuarteles de la NeuroPharm Kurt Eichman resalta a Ornella Malatesta la importancia de hallar al investigador norteamericano que alguna vez trabajó para ellos Thomas Manson, sobre todo después de perder a su prometedor conejillo de indias. Ornella recuerda su antigua relación con el doctor también cuando ofreció su alma para hallar la preciada energía oscura.
No muy lejos de allí en los pirineos una chica escucha en la habitación continua de la cabaña una murmuración: "Escucha, mi nombre es Svletana y sé que tu también eres prisionera de ese asesino. Escucha, no quiero morir a manos de ese demente y es preciso que hagamos algo." Al otro lado de la habitación una joven le responde: "¿Estás loca? ni siquiera sé donde estamos, solo que soy prisionera de un maniático y que estoy atrapada en este lugar oscuro y nauseabundo, esperando que la muerte venga en cualquier momento." "Por eso debemos luchar, para liberarnos y por eso tengo un plan para huir." "¡Eso es absurdo!, ese hombre es muy fuerte, !juntas no podemos derrotarlo!" "Confía en mí, lo único que debes hacer es gritar que algo me ha pasado y entonces cuando abra la puerta me arrojaré sobre él y trataré de clavarle esta astilla en el cuello que logré arrancar de la madera, pero no debes dejar de gritar pues eso servirá para desorientarlo." La otra chica accedió pues no tenían mejor plan pero en ese instante lo último que escucharía la joven Svletana sería el motor de una sierra, acercándose a la cabaña cada vez más. "¿Cómo se ha podido enterar? ¿Acaso tiene el poder de leer el pensamiento?" en ese instante la joven del otro lado de la habitación escuchó los gritos de Svletana mientras aquel asesino la descuartizaba sin piedad con esa sierra.
Él puede sumergirse y salir de las sombras como si fueran un líquido etéreo, sus ojos son incandescentes y su piel es más oscura que las mismas tinieblas. Ahora se encuentra acechando a su víctima en medio de la noche, pronto se desatará una tormenta que ahogará los gritos de la muerte y sus víctimas predilectas son las mujeres, porque sufren más a la hora de ser torturadas. El asesino está ahora frente a esa pálida durmiente y el ruido intempestivo de un relámpago la ha despertado para ver a su agresor. Él está de pie frente a ella pero solo puede ver su silueta, como una descomunal bestia. Aquella mujer intenta gritar pero el asesino ya está sobre ella y con una sola mano ha logrado ahorcarla. Él no puede más que sentir placer, como si aquella emanación de tormento fuera su ambrosía, de esta manera bebía su dolor, su sangre como si fueran su alimento y este asesino escurridizo jamás dejaría evidencias de sus actos, por eso la policía de París jamás lograría hallarlo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

COMIENZA LA CACERÍA

Electra y Apolo hablan con el presidente de los Estados Unidos Edward Walker acerca de la tragedia que lo embarga. En el centro está su líder, el poderoso Alexei Sovietsky cuyos flancos oscuros rodean sus oscuras pupilas como si jamás hubiera dormido. Él indaga acerca de la misteriosa masacre de su familia. "Tal vez el Omega Crimson quiere presionarnos pero usted bien lo sabe que nuestro gobierno jamás cederá a sus demandas.", "¿Y cuales son exactamente esas demandas señor presidente?" Pregunta la joven Electra, "Quieren que liberemos a un prisionero de estado que se encuentra recluido en una prisión de Israel, su nombre clave es Jonás Black.", "¿Se trata acaso de un terrorista al igual que ellos?" indaga Apolo, el gran hombre africano de origen egipcio que al igual que su jefe tiene gran carrera militar, además es experto en artes marciales orientales y simplemente un maestro en el manejo de la katana. "No exactamente. Al parecer aquel prisionero tiene información que solo a Omega Crimson le concierne." "Tal vez deberíamos interrogar a aquel prisionero, él podría decirnos cual es el alcance que tiene Omega Crimson en el mundo." Edward Walker se levantó de su silla para amortiguar su decepción para luego responder a su amigo Alexei, "El problema es que hace unos meses, Jonás Black escapó de la prisión. Es por eso que he recurrido a su ayuda Alexei.", "¿Quiere que encontremos a Jonás antes de que lo hagan los terroristas.", "Quiero que encuentren al lider de Omega Crimson Richard Wolfklauebergh y a ese tal Jonás es preciso que de hallarlo sea eliminado."

domingo, 12 de septiembre de 2010

EL HIJO PRODIGO

Los recuerdos inundan la mente de Ornella Malatesta. Thomas Manson trabajó desde tiempo atrás para Neuropharm. Allí fue donde lo conoció y aprendió de él. Hasta cierto punto Ornella toleraba la oscura influencia de su presidente Kurt Eichman en su prometido, después de todo las grandes farmacéuticas eran también gigantescos emporios políticos, monopolios de infamia pero Ornella amaba mucho a Thomas, incluso cuando este logró perder la cabeza. Después de recordar los cálidos momentos que vivió junto a él, evocó sus palabras que hablaban de una conspiración orquestada por un grupo de oscuros personajes mundiales entre ellos el misterioso Eichman, aquel gran hombre de dos cicatrices en su rostro, una de ellas en su ojo derecho totalmente negro. "Aléjate de ese miserable, el proyecto "Jus Noir" es solo el comienzo para crear un ejército de máquinas de guerra, completamente sumisas y carentes de toda compasión. A las grandes fuerzas armadas del mundo les costará participar en una guerra con el atraso tecnológico y los movimientos anti beligerantes, es por eso que Kurt tortura a sus cobayas, para convertirlos en seres desalmados.".
Sucedería una tarde, al cuartel principal de NeuroPharm entró un misterioso hombre de cabello largo, por medio de su gran fuerza logró abatir a los guardias de seguridad y destruir por completo la gran puerta que lleva a las oficinas y despachos. En uno de los laboratorios el desconocido irrumpe con gran violencia y toma a la doctora bruscamente. "Te advertí que dejaras este lugar. Te advertí que no siguieras las ordenes de ese nazi desquiciado. ¿Acaso no ves en lo que ese maniático me ha convertido? ahora soy uno de los hombres más buscados de Europa y mi sed de sangre no para. Debes ayudarme a acabar con ese maldito." Ornella pensó que este sería su fin y en ese instante Kurt apareció con un extraño emisor de ondas cerebrales en su mano, el cerebro de Thomas comenzó ha calcinarse y el dolor lo obligo a apartarse de su amada, momento que aprovecharía para propinarle un gran golpe dejándolo inconsciente. "¡Así que el hijo prodigo volvió a su hogar!No te preocupes pequeña, este ratoncito estará tan manso como un cordero durante las siguientes horas. Dile a Kenishiro que prepare el plasmodium.", "¿Thomas estaba vivo y no me lo habías dicho? incluso sabías donde estuvo ya que le insertaste un implante localizador. ¿Cómo pudiste mentirme de esa manera?" "Sabes que Thomas es parte del proyecto BP, estábamos a punto de lograr con él nuestro cometido hasta que lo dejaste ir retrasando la investigación. No debes dejar que tus sentimientos interfieran. Recuerda que él fue quién se ofreció como voluntario." "Eso es ridículo. Se muy bien que tu lo indujiste a esa locura como se también que me has dados fármacos para controlarme.", "De qué te quejas Ornella, ahora eres una respetada científica y trabajas par uno de los proyecto más importantes de la humanidad, recuerda que he sido yo quién te sacó de la ruina, de no ser por mí estarías ahora pudriéndote en la cárcel por los errores del pasado. Mejor no protestes y alégrate de saber que Thomas está bien."
Nada podía hacer aquella mujer. De alguna manera Kurt era bastante convincente.

viernes, 10 de septiembre de 2010

EL ATAQUE DE OMEGA CRIMSON

En la iglesia de Saint Patrick personalidades importantes acompañan al presidente Edward Walker en su tragedia. Los féretros yacen frente al altar mientras el sacerdote realiza la liturgia. Como en este tipo de atentados hay mucha incertidumbre y temores, los ciudadanos de américa aún no pueden aceptar que en su país se den tales actos terroristas. Todos aguardaran las primeras horas para escuchar al presidente que se manifestará sobre los hechos que dieron muerte a su familia pero antes pide estar a solas y se retira hacia el despacho del capellán. Afuera hay un gran despliegue de seguridad y el servicio secreto vigila cualquier posible filtración. Como primer medida se ha prohibido el ingreso de cualquier tipo de armas a la iglesia y todos pueden estar confiados, los terroristas no se atreverían a acercarse siquiera unos metros al presidente, todo lo contrario, cuando las personas se acercaron en fila para dar una última despedida a la familia Walker dos hombres y una mujer abrieron la parte inferior de los ataúdes extrayendo de allí varias armas automáticas, a continuación gritarían a los presentes que ahora estaban en su poder. La gente estaba aturdida, el servicio secreto comenzó a enviar mensajes a las fuerzas que vigilaban fuera, era situación de rehenes y por lo tanto debían ser cautelosos. Karina Krupskaya advirtió que si alguno intentaba comunicarse con el exterior lo pagaría con su vida, aseguraba que tenían una bomba poderosa y que si era necesario la activarían aún estando ellos adentro, "Si es preciso entregar nuestras vidas por nuestros ideales seremos mártires" decía Jacobo Carnot con ese tono de líder delirante y era cierto, el ex sargento de la marina Charles Winter extraería del féretro una bomba a control remoto y la plantaría justamente en el altar de la iglesia. ¿Y que había sido del presidente? Los agentes lo llevaron por un pasillo secreto para sacarlo de la iglesia cuando en ese instante el barón de Wolfklauebergh apareció frente a ellos. Contrario a como ellos creían era mucho más joven, su cabello era dorado le cubría la mitad de su rostro y en sus ojos de un azul intenso Walker pudo saber de quién se trataba. Los agentes intentaron detenerlo pero él era mucho más fuerte y logró deshacerse de ellos, ahora solo quedaban los dos. "Es inútil, todo lo que hagan será en vano." advirtió el presidente. "No cuando haya acabado con todos ustedes." contestaría el barón en un lenguaje extraño. "Jonás fue aniquilado por nuestras fuerzas." "Esta lucha se es por un hombre sino por una causa, la liberación de nuestro pueblo. Sé de antemano que mi maestro logró escaparse de Israel pero no es a él a quién busco." En ese instante los ojos de Alexei se oscurecieron y Walker supo por fin de quien se trataba. "¿Es santo grial? eso es solo una leyenda ridícula, no entiendo porque se empeñan en buscar esa tontería?" contestaría el presidente en el mismo idioma extraño. "Santo Grial, el priorato de Arimatea, llámelo como quiera, los suyos lo han custodiado durante eones, solo deseo saber donde lo esconden." "Nunca lo diré y te advierto que no será fácil pasar sobre mí" en ese instante una luz extremadamente brillante brotó de uno de los brazos del barón y de él se desprendería una enorme espada que brillaba como plata pulida, Richard la atravesó en el cuerpo del presidente y a él les ojos también se le volvieron negros por ser su misma descendencia. "Vengo de una jerarquía más alta, un simple obrero como tú jamás podrá contra nosotros." Y comenzaría a moverse abruptamente tratando de transformarse pero algo lo detuvo y entonces pudo ver en el más allá que sus superiores, los 24 ancianos usarban su poder para evitar volver a su esencia. "¿Por qué" se decía a si mismo "Por qué a los seres que he servido durante eones ahora me traicionan?" Wolfklauebergh reiría mientras Walker su enemigo agonizaba impotente. "Eso malnacidos lo han traicionado, propio de una estirpe tan patética. Antes de morir envíeles este mensaje de parte de Omega Crimson. No descansaremos hasta que la tierra pertenezca nuevamente a los obreros, a los que ustedes se atrevieron a llamar Annunaki." Walker moriría a manos de su espada mientras que afuera todo estaba en silencio, el líder se reuniría con sus seguidores.
"Es hora de irnos muchachos, me temo que el viejo no quiso hablar pero pude enterarme de que el priorato está detrás de nuestro rastro." "Eso es grandioso" contestó Winter, "cuando el profeta no va a la montaña..." en ese instante el obispo intentó disuadir a los terroristas pero Carnot incrustaría sin titubeos una de esas terribles balas de su flintock en su frente. La gente estaba horrorizada y la guardia estaba a punto de tomar el templo para someter al grupo pero en ese instante todo comenzó a oscurecerse mientras que Omega escapaba por una de las salidas. Los soldados no podían ver por mucho que encendieran sus lámparas y sus visores nocturnos, al final solo se escucharía un estruendo, la bomba había explotado con todos los asistentes dentro y Wolfklauebergh junto a su séquito se desvanecerían entre raras tinieblas, ese sería uno de sus misteriosos poderes.

jueves, 9 de septiembre de 2010

LA IRA DE UN REBELDE

Joaquín tuvo que comparecer frente al tribunal eclesiástico del Vaticano. Allá frente a una docena de cardenales, los más importantes en jerarquía, sería interrogado acerca de sus radicales ideas sobre la fe. El mismo papa precede el juicio y de hallar alguna ambigüedad podría excomulgar al joven sacerdote, aunque no necesariamente esperan eso pues hasta sus oídos llegaron los rumores de que Joaquín era estigmatizado y por eso era importante ver que tan cierto era eso, por algo de que las manifestaciones divinas le revelarían un mensaje importante. Según una de las centurias papales, el fin del reinado de la iglesia terminaría cuando se sacrificara la vida de un estigmatizado. Pese que aún no se recupera de los atroces hechos de Kibungo en los que los miembros de su comunidad fueron masacrados sin piedad alguna, Joaquín está dispuesto a enfrentar los juicios e incluso a denunciar si es necesario a monseñor Torquemada de concupiscencia y entonces bajo esa tensa atmósfera comenzarían las preguntas. “La razón porque el padre Torres ha sido convocado a esta sesión es para discutir acerca de sus radicales conceptos. Sus ideas descabelladas, ajenas a todo concepto cristiano, él habla de interponer la duda por encima de la fe. Padre Joaquín ¿De verdad cree usted que el hombre necesita más la razón que la fe para llegar a nuestro Dios padre?” Comenzaría uno de los cardenales que era italiano. En la gran sala se escucharían las murmuraciones de los prelados que se sintieron indignados por esas ideas. “Lo único que he inculcado a mi comunidad es la importancia de tener una fe basada en la razón, en ningún momento he dicho que la fe debe estar por debajo de la duda misma, no obstante considero importante someternos a “duda razonable” para evitar caer en falsas creencias, para eludir erróneos mensajes y dudosos predicadores.” Las murmuraciones se hacían más fuerte. “Le recuerdo que no somos juristas, somos servidores de Dios y para nosotros no deben existir más que las leyes divinas.” “Eso lo entiendo perfectamente monseñor.” el cardenal Pedro Torquemada estaba en su silla aguardando las preguntas, su intención era atacar al joven sacerdote cuando fuera abatido por el juicio, sus deseo, someterlo para evitar que hablara del escandaloso acto que fue testigo, una vez que fuera excomulgado, Torquemada podría estar libre de acusaciones.
Joaquín estaba conmocionado, desde una de las sillas observaba su amigo el padre Maximiliano “No va lograrlo, está muy débil por la pérdida de sus amigos y los estigmas que sufrió hace poco” En el momento indicado Torquemada prorrumpiría en Acusaciones. “No se confundan. Ustedes no hacen más que divagar. A mi juicio los conceptos del padre Joaquín no hablan de plantear dudas acerca del mal sino de la misma iglesia. Sus ideas son un claro ataque a toda la comunidad eclesiástica incluido su santidad. Para él, el arduo trabajo de nosotros quienes a diario damos nuestras vidas por la comunidad cristiana no encierra ningún valor y solo quiere hacerle creer a su comunidad que el hombre no necesita a los legítimos representantes de la iglesia de Dios aquí en esta tierra de pecadores.” “No es verdad.” Contestaría Joaquín sintiéndose algo indispuesto. En la sala comenzaban a escucharse las protestas de los cardenales. “¿Está usted tratando de decir que Monseñor Torquemada es un mentiroso?” diría uno de ellos. “Nada de eso. Solo trato de defender mis ideales de una iglesia comprometida con el mensaje de nuestro señor Jesucristo. En ningún momento he desconocido la labor de nuestros mártires. Lo único que hago es denunciar la corrupción que ha llegado hasta la iglesia y de prevenir a la comunidad acerca de sus influencias.” “Ahora osa llamarnos corruptos, ¿acaso no es aquel que tergiversa el mensaje de nuestro Dios? ¿Aquel que solo quiere generar disputas y herir nuestra comunidad?” En ese momento ante la mirada atónita de los cardenales, los estigmas se manifestaron y antes de que respondiera Joaquín se lanzó al suelo gritando de dolor. Vendrían también esas visiones en las que veía a Jesús crucificado mientras un cuervo le devoraba las entrañas. Su cadáver estaba agusanado y su rostro solo demostraba sufrimiento, al frente estaría ese misterioso hombre vestido como un AbBethDin o tribuno del sanedrín, esbozando su sonrisa como muerte. “¡Es inaudito! ¡De verdad son las heridas del santo padre!” “Hombres del tribunal, hasta el diablo tiene el poder de hacer esas cosas.” Diría Torquemada. La frente del sacerdote sangraba, también sus manos pero algo inesperado mostraría cual era su causa. De sus palmas sanguinolentas brotarían las oscuras raíces de su esencia, cubiertas por grandes espinas que se abalanzarían sobre los cardenales. Ellos comenzarían a gritar mientras sus cuerpo caían uno a uno despedazados por esa terribles ramas. En pánico trataban de dejar el recinto pero solo había caos y poco a poco el lugar se bañaría de sangre. Algunos lograrían salir, sobre todo su santidad que ya no se le veía en el trono. Pronto los soldados del vaticano, no precisamente la guardia suiza, entrarían para intentar controlar a Joaquín pero en ese instante el misterioso rubio apareció para sacarlo de allí y sería el único capaz de controlar su furia. Ciertamente estaban acorralados y la única salida era atravesar las paredes, el rubio que era muy fuerte logró romper una de ellas y al final lograría escapar. Cuando Joaquín recuperó la conciencia, vio que en sus manos solo estaban las cicatrices cubiertas de sangre. “¿Qué me ha ocurrido? Me duele la cabeza. No logro recordar nada.” “No tenga miedo Padre, ahora está a salvo de su propia iglesia.” Cuando Joaquín observó a ese joven hombre su rostro se le hizo muy familiar, podía ser una especie de ángel, al final él misterioso se presentaría. “Soy admirador de su obra padre, mi nombre es Gabriel Brun y solo quiero ser su amigo.” “Ahora que lo recuerdo…¡Oh por Dios! Esos sacerdotes, fui yo quien causó su muerte.” “Se lo buscaron padre, unos de ellos que usted muy bien conoce fue quién causo su manifestación.” “¡Debo estar poseído por el diablo!, vi como brotaba de mis manos algo oscuro y maligno, eso fue lo que causó la masacre pero ¿Por qué?” “Obviamente no es cualquier persona padre, es usted poseedor de un gran poder, su manifestación es solo una porción de su ira que muy pronto se desencadenará con el fin de traer la justicia a esta tierra de miserables.” “¡Yo no quiero esto!. ¿Acaso usted puede decirme quién o qué demonios soy?.” Gabriel le respondería con una sonrisa “Me recuerda usted al italiano Giordano Bruno. No debe desesperar. No puedo darle mucha información, lo único que puedo decir es que fue víctima de los oscuros brazos del vaticano.” “Sé de antemano que la iglesia ha extraviado durante siglos pero no veo cómo ni por qué quieran atacar a un humilde servidor de Cristo.” “Ellos no aceptan a los sediciosos y usted es uno de ellos. Le diré que han hecho lo imposible por eliminarlos con su juego sucio.” “¿Quién exactamente está detrás de mí?” “Torquemada de Aragón, ese hombre fue quien ordenó asesinar a todos los miembros de su comunidad en ruanda, todo por provocar su rebelión padre Joaquín.” Joaquín no podía creerlo, pensó entonces que estaba hablando con un demente. “eso es ridículo, como un miembro de la iglesia pudo ejecutar un plan tan siniestro. No quiero hablar más de estas barbaridades, no sé si esta es la realidad o simplemente estoy viviendo una pesadilla. Lo mejor será que me largue de aquí para ver si puedo ver con claridad.” “Debe cuidarse de ellos padre. Ahora todos estarán tras su cabeza. Debería desconfiar de sus viejos amigos, no de igual manera de los nuevos, considereme un amigo.” Dicho esto Joaquín se alejó de aquel extraño lugar para volver a su natal España mientras que las autoridades italianas se lanzarían esa misma noche en su búsqueda.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

LOS PECADOS DEL JUDÍO

Tras la muerte del presidente Walker y el atentado en la iglesia de San Patrick, Electra y Apolo van detrás del grupo terrorista denominado Omega Crimson. Cuando analizaron los cuerpos de las personas muertas en ese lugar descubrieron la bala que causó la muerte del obispo. "¿Una bala Flintock? Algo demasiado radical." "Me enteré que el francés Carnot es un lunático que viste como un general de la independencia. De seguro él debe ser su dueño." "Tienes razón Apolo y es precisamente la pista que necesitamos. Solo hay un hombre que trafica con este tipo de reliquias."
La pesquisa los llevaría a Arizona donde un hombre conocido como "el Judío" trafica con armas. Cuando llegan a su cuartel secreto cerca a las armerías de Tucson, dos de sus guardaespaldas se preparan para recibir a la pareja. "¿Es usted Slomo Herzog, el vendedor de armas?" Pregunta Electra "Antes de contestar tengo el derecho de saber de parte de quién vienen." "Usted lo conoce muy bien, Alexei Sovietsky, uno de sus principales proveedores de armas privativas." "¡Ah claro! que tiempos aquellos. No sé nada de él desde su promoción a la OTAN." Electra tenía un carácter fuerte e inquisitivo y fue más impulsiva. "¡Mira bastardo! ¡Sé que les estás vendiendo armas a Omega Crimson! ¿Sabes acaso algo de una Flintock? ¿Y qué me dices de unos casquetes de 9 milímetros?" "No soy el único que trafica con reliquias.Todos los armeros judíos lo hacen y ni hablar de las UZIS, el ejército israelí se las vende por toneladas a los militares de esta nación." "No estamos cuestionando quién a quién vende armas, solo dinos donde se esconde el barón Wolfklauebergh y sus asesinos." "Lamento mucho lo del presidente pero ¿Qué se puede esperar cuando has hecho tantos enemigos? siento desilusionarlos pero jamás trafico con terroristas, este gobierno nos ha cobijado por décadas, ¿Por qué habría de traicionarlo?." En ese momento los hombres de "el Judío" apuntarían sus armas a los visitantes. "Alexei siempre nos dijo que eras un hombre astuto pero amenazarnos de muerte no es lo más inteligente que hayas hecho." "¡Al diablo ese comunista de mierda! ¡por él, el honor de mi familia casi se va al infierno! deberían saber que ya no hago tratos con ese mercenario y me importa un bledo si acabo con sus mensajeros."
En ese instante Electra logró tomar a unos de los hombres por un brazo arrebatándole su arma, Apolo alcanzaría a blandir la katana atravesándola en el cuerpo de otro. Hubo un rápido intercambio de disparos pero Electra que era un soberbio gatillo fulminó a todos sus hombres. En la habitación pronto se disiparía el humo de las armas para ver que Slomo ya no estaba allí. "Se nos ha escapado!" "Ese judío no sabe en que líos se metió." Justo cuando comenzaron a revisar el cuarto decenas de balas atravesaron la pared del despacho, era una ametralladora Gatling y Slomo quería acabar con ellos. Apolo y Electra se refugiarían detrás de unos muebles. "¡Salgan malditos! ¡Saben que no podrán escapar nunca de un judío!" Usando un espejo la mujer logró asestarle un tiro en su mano, ya no podía gatillar más su infernal arma, situación que bien aprovechó Apolo para arrancarle un brazo de cuajo con su Katana. Semejante conmoción causaría su inmediata muerte. Después de eso comenzarían a revisar el lugar. Ciertamente Slomo les había dejado todos sus archivos pero la intuición de la mujer le hizo descubrir un contacto que parecería sospechoso. "Solo hay un número y su nombre es "Garra de piedra" eso es lo que traduce Wolfklauebergh." Electra marcó a ese numero y sería justamente el Barón Alexei Wolfklauebergh quien contestara la llamada. "Tienes el número Nusret." "Desde luego Katrina." contesta Apolo observando su dispositivo de rastreo de móbiles. Todo parece indicar que nuestro hombre está cerca de San Francisco."

martes, 7 de septiembre de 2010

LOS SUPERASESINOS

"¿Cual es exactamente el interés que tiene Kurt por hallar ese "fotón negro?" Le pregunta Ornella a Kenishiro muy inquisitivamente. Es cierto que el doctor Sagawa está por debajo de su nivel pero podría saber cosas que ella DESCONOCE, por eso de estar más cerca al jefe. Por otro lado Ornella no dejaba de mirarlo con cierto recelo, era evidente el enorme placer que le producía torturar a esas pobres almas, sin duda había perdido la cabeza de la misma manera que lo hizo Thomas Manson. "¿Todo listo?" "En unos minutos el acelerador se alimentará." La primer emisión de microvoltage fue descargada. Thomas inmerso en ese plasmodium conectado a millares de cables gritaría de dolor, suscitando nuevamente los recuerdos en Ornella. "El fóton negro, una rareza de la física atómica. Llámese Amrita, golem o ambrosía, nuestro maestro la llama jus noir se trata del alimento de los dioses el mismo que lo hace inmortales." "¡Eso es ridículo! hasta cierto punto pienso que Kurt nos ha mentido." responde Malatesta indignada "No sí consideramos el dolor como la suprema ambrosía de los dioses." Kenishiro reiría con ese tono sarcástico. La sesión continuaba y los niveles de energía aumentaban considerablemente en el cuerpo de Thomas. "No resistirá, la fuerza que emanará de su cuerpo lo destrozará como ha hecho con los demás." "Sabe de algo extraño Doctora Malatesta. Los sujetos de experimentación no eran simples asesinos que donaron su cuerpo a la ciencia, eran auténticos rebeldes apresados por sedición en toda la unió europea." Thomas seguía gritando frente a las ansiosas miradas de Eichmann y Sagawa. "¡Basta! lo van a matar." "Estamos logrando el pico máximo de energía." Las fortísimas ataduras de Acero se romperían, Thomas se desharía de todas las conexiones, rompiendo el plasmodium blindado, nadie en esta tierra que fuera humano podría soportar semejante fuerza. Estaba desorientado, los ojos se le habían puesto muy negros y al final pudo destruir un muro de varios centímetros de espesor para huir hacia las montañas. "¡¿Es eso lo que quieres lograr Kurt?! ¿Una nueva raza de super asesinos? Thomas nunca me mintió pero tu si que lo has hecho." Ornella dejaría la sala mientras Kurt, se quedaría en silencio, muy satisfecho por lo que habían logrado ese día.

lunes, 6 de septiembre de 2010

EL DUODÉCIMO PLANETA

Un extraño cuerpo apareció hace unos meses en el cielo austral descubierto por el astrónomo Roberto Bourousis, aunque como él mismo lo ha dicho "no es exactamente un astro común y aveces puede ser confundido con un errante del cielo, un fragmento de alguna antigua estrella". Lo cierto es que desde hace unos meses Roberto no ha podido dormir sobre todo al enterarse que en otros observatorios el objeto no aparece. Ha comenzado a hacer cálculos, a descifrar trayectorias y niveles de espectro pero aún no puede decir a ciencia cierta de que se trata. Hasta hora solo se han formulado teorías al respecto y los grandes científicos le han dicho que desista de su estudio. "A veces, la luz de un astro puede desviarse formando esa ilusión de que hay un objeto, esos explica el porque algunas veces aparece y otras no." Le dice uno de ellos tratando de disuadirlo pero él seguirá con su investigación pese a que en últimas le han negado el uso del observatorio. El doctor Bourousis es un joven obstinado y también un genio en el campo, en solo unas semanas diseñó un dispositivo capaz de hacer una imagen tridimensional de campos magnéticos a grandes distancias y la sorpresa es mayúscula cuando descubre que aquel misterioso cuerpo está a tan solo 150.000.000 kilómetros de la tierra a 45 grados del eje planetario, es decir a la misma distancia del sol a la tierra, pero lo más increíble es que no se trata de cualquier cuerpo, es un planeta con el equivalente en tamaño a Júpiter. Roberto estaba fascinado, sin duda un gran descubrimiento pero no dejaba de preguntarse por qué los otros observatorios negaban su existencia y por eso pensó que lo mejor sería investigarlo por cuenta propia,a eso se debía su insomnio. Vendrían más descubrimientos por cierto nada alentadores, descubrió que aquel misterioso planeta se acercaba en dirección a la tierra a una velocidad de 321.000 kilómetros por hora, es decir tres veces la velocidad del planeta azul y también algo que escapaba a toda lógica y razón humana, la razón por la qué no aparecía en los telescopios ni en los radio telescopios era por su extraño campo magnético, una rara alteración que ni la física cuántica podía explicar, el planeta prácticamente se camuflaba así mismo como si fuera artificial. Nada de lo conocido podía explicar aquel fenómeno y al final lo único que Bourousis podía hacer era consultar a científicos de todo el mundo. La respuesta no se haría esperar, el astrónomo recibió la negativa de las organizaciones, incluso amenazaron con destituirlo de revelar tal descubrimiento, "Definitivamente algo extraño está sucediendo y lo están ocultando, pero ¿Por qué?" Alguna vez un geofísico y amigo suyo le dijo, "Es evidente que este planeta intruso está causando la mayoría de desastres que hoy asedian a la tierra. No es bueno que esto se sepa, pero muy probablemente en unos cuantos años el planeta se congelará cuando cambie su curso y todos moriremos en una lenta y dolorosa agonía." Otro allegado le diría palabras más inquietantes, "Los antiguos persas lo llamaban Nibiru y según los textos antiguos visitaba el planeta cada 3.600 años. Es obvio que no es un planeta deshabitado." Eso sería lo último en saber antes de que Roberto Bourousis desapareciera misteriosamente de su casa, cuando se disponía a revelar el descubrimiento del duodécimo planeta en un noticiario local.

domingo, 5 de septiembre de 2010

LA HISTORIA DE JONÁS I

Contrario a lo que había dicho Gabriel, Joaquín Torres no era buscado. La muerte de los clérigos en el tribunal del Vaticano fue atribuida a un accidente lamentable y por supuesto, nadie sospecharía que él había causado esas terribles muertes. No obstante Joaquín viaja a París entre dos sombras, el peso de la culpa y el misterio que ronda en torno a su verdadero ser. El joven padre se siente atrapado en un mundo extraño y sin salida. Hórridas imágenes asaltan sus pensamientos a cada instante, unas veces se ve recogiendo los cuerpos destrozados de los habitantes de Kibungo, otras, los mares de sangre que se desataron en el Vaticano, pero la imagen de Cristo siempre aparece en sus recuerdos. Lo puede ver sufriendo, puede sentir su terrible agonía y ver como los cuervos le destrozan las entrañas, semejantes visiones le han arrebatado la tranquilidad pero las cosas estaban por ponerse más difíciles. Samuel el anciano vagabundo que ronda por las calles del Montmartre apareció frente a él haciéndole señas de que lo estaban vigilando. Joaquín no le puso atención y en las noticias resaltaban hechos tan importantes como el atentado en la iglesia de Saint Patrick en donde había sido asesinado el presidente de los Estados Unidos y el derrumbamiento de un edificio en el vaticano donde perecieron 30 cardenales. Al final Joaquín salió del café y cuando lo hizo el anciano ya no estaba. También omitiría su advertencia, sin duda un gran equivoco porque afuera lo esperaban unos sacerdotes de túnicas y sobreros flocados que parecían seminaristas. El mayor de ellos le diría al sacerdote que viniera con ellos. "Somos de la Prelatura de la Santa Cruz padre Joaquín Torres y venimos a arrestarlo." "Ustedes deben estar confundidos, no soy quien ustedes buscan." "Usted nos subestima padre, nosotros lo sabemos todo, somos los ojos de Dios y hemos venido para que nos conteste unas preguntas." El más fuerte de los cinco tomó a Joaquín por el cuello infringiendo un dolor insoportable. "Contéstenos padre Torres si quiere conservar la vida,¿Donde se esconde su maestro?" "¡No... sé de que me hablan! ¡ Déjenme en paz!" "Lo haremos cuando sepamos si es usted el hombre que el santo padre busca." En ese instante las manos de Joaquín comenzaron a sangrar y nuevamente esas oscuras raíces brotarían con violencia de ellas sin que los sacerdotes pudieran contenerlas. Dos de ellos caería despedazados por sus espinas que cortaban como el metal más agudo pero él más fuerte cuyos ojos comenzaron a oscurecerse logro someter a Joaquín llevándolo a una segura muerte. En ese momento algo más extraño comenzó a suceder, una densa y oscura niebla comenzó a aparecer en torno a ellos, los que estaban heridos de muerte se levantaron como si nada les hubiera sucedido. "¡Esa oscuridad!" "¿Cómo es posible? él debería estar ya muerto." Uno a uno caían ante una garra demoníaca, un gigantesco ser en carne apareció frente a ellos abatiéndolos con su descomunal fuerza, su piel era oscura como las tinieblas,en su rostro brillaban un par de ojos como de cristal y en su cabeza parecía tener tres cuernos brillantes como un metal pulido que le habían sido arrancados. El cuerpo del sacerdote más fuerte quien finalmente había logrado someter a Joaquín se destrozó por completo dando origen a una bestia de similares características aunque esta conservara sus cuernos dorados, de inmediato comenzó a luchar en contra de ese otro demonio con una espada que hizo brotar de sus manos. El otro ser lo evadió durante algunos segundos, parecía que perdería la contienda pero este hizo que su brazo arrojara una especie de disco afilado, viajando a una increíble velocidad pero el otro demonio logro desviarlo y antes de que se lanzara para asestar el golpe final a su enemigo, el demonio de los cuernos amputados le había atravesado la entrañas con su garra donde brotaría una luz muy brillante, "la luz que genera sombras" y al final este monstruo sería consumido por ella hasta extinguirse. Finalmente aquel recogió a Joaquín del suelo y lo llevó a un lugar más seguro. Cuando hubo recuperado el conocimiento vio que sus manos habían sido vendadas, no sabía donde estaba, parecía como un castillo abandonado o que estaba enterrado bajo la ciudad, solo pudo ver la enorme silueta de quien lo había salvado, aquel extraño ser por fin hablaría. "No tema padre Joaquín, es obvio que jamás había visto a un ser tan espantoso pero lo cierto es que toda su vida a luchado contra ellos, sin darse cuenta." Su voz era como la de un trueno pero el sacerdote podía notar algo afable en su tono como si ya la hubiera escuchado, no obstante aún le era difícil expresarse. "Veo al igual que usted que soy una criatura infernal, un alma poseída por el mismísimo lucifer." "Nada más lejos de la realidad joven Joaquín. Un demonio contrario a lo que todos creen solo es una criatura que demanda justicia en la tierra. Mi nombre es Jonás de tarsis y es todo un honor para mí conocerle en persona." Desde luego el joven sacerdote pudo ver que aquel demonio era confiar.

viernes, 3 de septiembre de 2010

LA HISTORIA DE JONÁS II

“En tiempos en los cuales los dioses habitaron la tierra, la unión entre los Nephilim y los humanos dio como origen a hombres con grandes poderes, uno de ellos era yo, Jonás de Tarsis. En aquellos días algunos pueblos de Asiria habían sufrido hambruna a causa de los devastadores desastres en el clima. La gente de Niníve pidió ayuda al sabio Habacuc que en aquel entonces tenía mas de doscientos años y entonces él les dijo que todo era causa del gran Kraken, también conocido como Leviatán, la gigantesca bestia sometida por los dioses para que custodiara los océanos del mundo. Habacuc propuso exterminar a la bestia y entonces durante varios años con la ayuda de decenas de hombres forjó una espada con un metal tan poderoso, capaz de acabar con el demonio llamado Leviatán. La espada medía tres metros de largo por uno de ancho y su material era tan pesado que fue necesario usar más de cincuenta hombres para poderla erguir, cuando estos lo lograron, la espada de Habacuc se clavó en la roca en donde había sido forjada y el único hombre capaz de sacarla de allí fui yo. Durante años navegué por los mares en una pequeña embarcación mientras sostenía el peso de aquella increíble espada, busqué por todos los mares donde el Kraken dejaba su nefasta estela cuando lo hallé muy cerca de la costa de Tarsis. Su tamaño era realmente descomunal, tenía una decena de ojos fulgurantes, grandes cuernos dorados y sus fauces podían devorar a grandes embarcaciones de un solo bocado. Para enfrentarlo escalé por empinados riscos y consciente de que el Kraken era un ser dotado de inteligencia grité para llamar su atención. Él me habló con su voz poderosa, decía ser el sirviente de los Elohim y que después de él solo estaba el fin del mundo, que mientras el reinado de los poderosos siguiera en el mundo vagaría errante por los mares, destruyendo una a una las naciones Nephilim como lo hizo hace mucho tiempo con la Atlántida, hasta ser liberado de su presidio, “El oro negro, es mi deber evitar que sea extraído de la tierra.” Y entonces yo le grité que venía a asesinarlo. A continuación se abalanzó sobre mí y entonces corrí sobre sus brazos hasta llegar a su cabeza para asestarle un golpe con la espada, pero él era tan hábil como cualquiera de nosotros y entonces logró devorarme. Caí a la profundidad de sus entrañas durante algunos días y cuando recuperé el conocimiento sentí que una gran fuerza me arrastraba, era su corazón que despedía una niebla densa y oscura que estaba a punto de devorarme, pero antes que eso pasara logré recuperar la espada de Habacuc y entonces fue cuando lo atravesé y mientras el Leviatán agonizaba de muerte su materia negra comenzó a envolverme convirtiéndome en el monstruo que ahora soy. El océano quedó de esta manera sin su guardián y desde entonces he vagado por el mundo esperando su fin por mi propia liberación.” Joaquín estaba desconcertado y solo había una manera de comprenderlo. “¿Quiere decir que mi cuerpo encierra a uno de esos Nephilim? ¿Por qué querría liberarse? ¿Acaso es este el comienzo del Armagedón?” “Según los textos antiguos el fin del mundo llegará con el advenimiento de un rebelde con el espíritu de la antigua bestia Leviatán que realmente pertenece al jefe del primer gran amotinamiento Nephilim. Para evitar que toda esta verdad saliera a la luz durante siglos se ha alterado la historia y el nombre de aquel rebelde fue olvidado para siempre.” “¿Un amotinamiento? No logro comprender sus palabras.” “Eso no importa, lo importante es hablar acerca de su increíble poder, si no aprende a controlarlo sin duda alguna morirá.” “¿Y para que querría hacerlo?” Jonás el demonio oscuro se dio la vuelta. “Por que creo que es usted padre el que logrará liberarnos de este yugo milenario, será usted quien desencadene el último motín infernal, el que llevará a la eterna victoria a los justos, al pueblo Nephilim.” “No puedo tragarme aún esta realidad. Aún no puedo creer que este viviendo esta pesadilla. Y aún si fuera cierto lo que dice no soy un guerrero, soy un hombre de Dios por lo tanto en mi alma solo puede haber paz.” Jonás que realmente era un ser descomunal tomó a Joaquín por la garganta para asfixiarlo. “¡No quiere entender vedad! ¡Por que es un corazón humano lo que lo detiene! ¡Usted no es uno de esos patéticos esclavos! Por sus venas corre sangre Nephilim, el alma de los dioses la cual el mismo Enlil se atrevió a condenar a una corta vida en esta dolorosa morada. ¡Desde ahora seré yo su maestro! ¡Si quiere aprovechar todo ese increíble poder deberá someterse a mi guía y mi verdad!” De las heridas de Joaquín comenzó a brotar abundante sangre, poco a poco las crueles raíces emergieron de sus brazos. “Es usted un poderoso guerrero Annunaki, estas son sus armas con las que habrá que luchar contra los injustos Elohim para que seamos liberados. ¿Qué le pasa? ¿Acaso son las visiones de Cristo en el Gólgota? Debe saber algo más. La historia se encargó también de hacernos creer que el gran maestro había vuelto a los cielos tras su espantosa agonía, la verdad es que el cristo aún vive y se encuentra en algún lugar del desierto crucificado. Solo usted puede liberarlo, solo usted sabe dónde está ese lugar oculto por lo crueles Elohim para que nuestro pueblo padeciera junto a él.” “¡Deja de decir estupideces!” gritó el sacerdote y entonces su cuerpo humano estalló en pedazos liberando por fin a su ser auténtico y entonces Joaquín descubrió que era también un demonio y sus cuernos relucían con ese metal extraño llamado Eternium. “Este es tu verdadero yo y mi deber entonces es hacer que saques de él, el mayor provecho posible.”

miércoles, 1 de septiembre de 2010

EN LA BOCA DEL LOBO

En una mansión abandonada cerca a San Francisco se detectó el último rastro de una señal perdida del terrorista Alexei Wolfstone cuando este recibiera la llamada de Electra. Ambos entraron a aquel lúgubre sitio para encontrar pistas de su paradero pero solo hallaron ruinas de la antigua casa. Electra revisa los cuartos oscuros apuntando su Phantom Luger, una pistola silenciosa de gran poder con cartuchos elaborados de aquel raro metal llamado Eternium, el mismo que Karina Krupskaya había estado rastreando esos años. Apolo revisa las plantas inferiores empuñando su katana que también fue forjada con el metal increíble. No hay más que silencio y vacío, los terroristas debieron haberse llevado todo, pero Electra apenas lo vio venir, Karina la había atacado con su furia y la Phantom ahora está en el suelo, durante unos segundos forcejean y llegan a golpearse, ambas jóvenes fueron entrenadas por años en el arte del combate siendo poseedoras de una extraordinaria fuerza. Apolo aún no ha notado el percance pero más sombras lo atisban desde la oscuridad. Karina ha logrado someter a Electra, "Tú, bastarda francesita no eres rival para una rusa." "¡Loba Maldita! ¡No te saldrás con la tuya!Puedes decirle a tu desquiciado líder que pronto se irá al infierno." "Eso es lo que precisamente quiere Omega Crimson, desatar el caos y las llamas que destruirá este mundo donde solo reinan los bastardos como tú." Diciéndole esto Karina besó los labios de Electra mientras amenazaba con cortarle el cuello pero Electra apenas había usado una pequeña parte de su fuerza y entonces lanzó a su rival hacia la pared que se destrozaría por el golpe. "¿Que soy una bastarda? ¡Mira quién habla! solo sirves intereses vacíos, esos maniáticos te lavaron el cerebro, ahora prepárate para el dolor porque tendrás que decirme la verdad a como de lugar." "Aún no has vencido francesita bastarda, mira lo que tienes en el pecho." Dijo Karina abatida por el golpe y de hecho Electra tenía una aguja hipodérmica que le inyectaba un tranquilizante de rápido efecto, antes de que pudiera hacer algo se desplomó en el suelo. Apolo Intentó comunicarse con ella, definitivamente algo malo estaba sucediendo y justo cuando iba a subir las escaleras de la vieja mansión sintió la presencia de Charles Winter que intentó segarlo de un golpe con su Uzi pero él era más habil y de un tajo la arrancó el brazo, "¡Maldito negro!¡Haz algo Alexei! ¡Ese negro de mierda me arrancó el brazo de cuajo!" En ese momento de confusión un disparo ensordecedor vino de la oscuridad segando el silencio de aquella noche, la mano de Apolo sangró profusamente y la espada se había caído al suelo, solo una ojiva podía ocasionar tal daño, ciertamente el disparo venía de la antigua Flintock que Jacobo Carnot llevaba como un símbolo de los revolucionarios de antaño. "¡Que confiados sois! nada me ha costado abatirte "humono" insignificante." "Buen trabajo Jacobo." La profunda voz de barón Wolfklauebergh emergió de las sombras "Veo que nuestros astutos zorros no son más que unas débiles y tontas musarañas." Apolo estaba de rodillas tratando de contener el dolor, Alexei levantó la espada del suelo. "¡Pero que tenemos aquí! Una espada japonesa forjada con el oro de los dioses. Eternium, el unico metal que a milimetros de la capa puede cortar hasta el acero mismo. Me pregunto a cual de mis hermanos asesinaron para fabricarla, porque de hecho ese ha sido el negocio de Alexei Sovietsky durante todos estos siglos, ese maldito judío procreador de sufrimiento. Sus armas se forjan a costa del hambre de los miserables para alimentar el mundo con el odio y dolor de inocentes. Pero debes saber una cosa Apolo, ¡"humono" despreciable!, eso no será por siempre pues nuestros negocios son más grandes y nuestra causa justa. Ustedes los que sirven a los despreciables Elohim deben abrir los ojos y mirar que este mundo muy pronto se irá al infierno con todos ellos juntos porque pronto seré yo quién gobierne esta tierra de déspotas y tiranos." Alexei comenzó a pisar la adolorida mano de Apolo. "¡Déjame a ese negro miserable!, ¡me encargaré de que sufra el resto de su miserable vida!" "¡No lloriquees más Charles que dejar un brazo es menos importante que perder la cabeza! necesitamos vivo a este patético simio para la siguiente fase del plan, de seguro ahora mismo vendrá un escuadrón a salvarlos y entonces tendremos oportunidad. Traigan a la gatica, es hora de darle mi regalito especial." Carnot fue por Electra que yacía dormida por los tranquilizantes, luego fue atada con cadenas a una pared, Alexei se acercó a ella y haciendo brotar de su palma un extraño parásito oscuro que pronto se metería entre la boca de aquella mujer para alcanzar su cerebro. "Este mi pequeña, es un regalo de mi parte para tu maldito padre que no hace más que esconderse como la vil cucaracha que es." y entonces tomando la katana de Apolo segó su brazo y ella despertaría gritando de dolor. "Este es mi regalo para ti, a ver que haces con un cuerpo mutilado." Apolo se incorporó para defenderla pero Alexei era más fuerte y lo abatió de un solo golpe quedando a merced de ellos.