Tras la muerte del presidente Walker y el atentado en la iglesia de San Patrick, Electra y Apolo van detrás del grupo terrorista denominado Omega Crimson. Cuando analizaron los cuerpos de las personas muertas en ese lugar descubrieron la bala que causó la muerte del obispo. "¿Una bala Flintock? Algo demasiado radical." "Me enteré que el francés Carnot es un lunático que viste como un general de la independencia. De seguro él debe ser su dueño." "Tienes razón Apolo y es precisamente la pista que necesitamos. Solo hay un hombre que trafica con este tipo de reliquias."
La pesquisa los llevaría a Arizona donde un hombre conocido como "el Judío" trafica con armas. Cuando llegan a su cuartel secreto cerca a las armerías de Tucson, dos de sus guardaespaldas se preparan para recibir a la pareja. "¿Es usted Slomo Herzog, el vendedor de armas?" Pregunta Electra "Antes de contestar tengo el derecho de saber de parte de quién vienen." "Usted lo conoce muy bien, Alexei Sovietsky, uno de sus principales proveedores de armas privativas." "¡Ah claro! que tiempos aquellos. No sé nada de él desde su promoción a la OTAN." Electra tenía un carácter fuerte e inquisitivo y fue más impulsiva. "¡Mira bastardo! ¡Sé que les estás vendiendo armas a Omega Crimson! ¿Sabes acaso algo de una Flintock? ¿Y qué me dices de unos casquetes de 9 milímetros?" "No soy el único que trafica con reliquias.Todos los armeros judíos lo hacen y ni hablar de las UZIS, el ejército israelí se las vende por toneladas a los militares de esta nación." "No estamos cuestionando quién a quién vende armas, solo dinos donde se esconde el barón Wolfklauebergh y sus asesinos." "Lamento mucho lo del presidente pero ¿Qué se puede esperar cuando has hecho tantos enemigos? siento desilusionarlos pero jamás trafico con terroristas, este gobierno nos ha cobijado por décadas, ¿Por qué habría de traicionarlo?." En ese momento los hombres de "el Judío" apuntarían sus armas a los visitantes. "Alexei siempre nos dijo que eras un hombre astuto pero amenazarnos de muerte no es lo más inteligente que hayas hecho." "¡Al diablo ese comunista de mierda! ¡por él, el honor de mi familia casi se va al infierno! deberían saber que ya no hago tratos con ese mercenario y me importa un bledo si acabo con sus mensajeros."
En ese instante Electra logró tomar a unos de los hombres por un brazo arrebatándole su arma, Apolo alcanzaría a blandir la katana atravesándola en el cuerpo de otro. Hubo un rápido intercambio de disparos pero Electra que era un soberbio gatillo fulminó a todos sus hombres. En la habitación pronto se disiparía el humo de las armas para ver que Slomo ya no estaba allí. "Se nos ha escapado!" "Ese judío no sabe en que líos se metió." Justo cuando comenzaron a revisar el cuarto decenas de balas atravesaron la pared del despacho, era una ametralladora Gatling y Slomo quería acabar con ellos. Apolo y Electra se refugiarían detrás de unos muebles. "¡Salgan malditos! ¡Saben que no podrán escapar nunca de un judío!" Usando un espejo la mujer logró asestarle un tiro en su mano, ya no podía gatillar más su infernal arma, situación que bien aprovechó Apolo para arrancarle un brazo de cuajo con su Katana. Semejante conmoción causaría su inmediata muerte. Después de eso comenzarían a revisar el lugar. Ciertamente Slomo les había dejado todos sus archivos pero la intuición de la mujer le hizo descubrir un contacto que parecería sospechoso. "Solo hay un número y su nombre es "Garra de piedra" eso es lo que traduce Wolfklauebergh." Electra marcó a ese numero y sería justamente el Barón Alexei Wolfklauebergh quien contestara la llamada. "Tienes el número Nusret." "Desde luego Katrina." contesta Apolo observando su dispositivo de rastreo de móbiles. Todo parece indicar que nuestro hombre está cerca de San Francisco."
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